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Si cometes estos 5 errores es porque no sabes gastar tu dinero

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El arte de invertir de forma consciente el dinero que ingresa a nuestras cuentas no lo domina cualquiera. Las mujeres por naturaleza tendemos a gastar mucho más que los hombres, ya que incluimos la emocionalidad en las compras. Esto en ocasiones nos trae problemas, ya que a fin de mes no sabemos en qué gastamos todos nuestros recursos y es ahí cuando empezamos a elaborar la lista de egresos, cosa que se debe hacer antes no después.

Son muchos los malos hábitos que desarrollamos con respecto al dinero, como por ejemplo, caer en publicidad engañosa, gastar más de lo que ganamos o endeudarnos sin necesidad. Aprender a dominar nuestros impulsos, controlar nuestra ansiedad por comprar y planificar, son estrategias que debemos comenzar a practicar si queremos ser prósperas en las finanzas.

No es fácil, lo sabemos, pero antes que nada debes saber que si cometes estos 5 errores es porque no sabes gastar tu dinero, así que toma nota de lo que haces y de lo que debes hacer si quieres ahorrar y alejarte de las deudas.

Compras sentimentales

 En este caso nos referimos que estar deprimida, recién separada, angustiada o estresada, NO son razones para irte de shopping. Es común que las chicas recurramos a irnos de compras para sentirnos mejor si andamos con los niveles de felicidad por el piso, pero no es lo ideal para cuidar nuestras finanzas.

Estas compras responden a impulsos motivados por sentimientos de rabia, dolor o frustración que necesitan consuelo y que nos llevan a realizar compras innecesarias como placebo.

Si andas mal del corazón, busca hacer terapia con tus seres queridos, amigos o familiares. Relájate haciendo algo que te guste y que no genere altos costos, escucha música, enciende unas velas y ponte a leer ¡ve al cine! La idea es que no caigas en las compras emocionales de las que luego te arrepentirás.

Comer en la calle

Comer todos los días en la calle no debe ser un hábito. Siempre la mejor manera de mantenernos en forma, saludables y controlar nuestros gastos es preparando los alimentos en casa, aunque esto nos lleve un poco más de tiempo y esfuerzo.

Sabemos que hoy en día con todas las responsabilidades laborales, familiares y sentimentales no tenemos tiempo de cocinar. Además de eso todos los establecimientos comerciales nos bombardean a diario con publicidad para que vayamos a consumir sus productos. Es muy tentador pero si llevamos la cuenta del dinero que se nos va en comer afuera, nos sorprenderemos a final de mes por las altas sumas que encontramos.

Siéntate a diseñar tu rutina alimenticia en la semana, prepara las proteínas los domingos y sepáralas en porciones. Compra muchas frutas y vegetales que te den mayor sensación de saciedad y levántate aunque sea 30 minutos antes de lo normal. Así tendrás cubiertas todas las comidas de la semana con sus meriendas. Busca un envase pequeño y práctico para llevar y ¿por qué no? prémiate el fin de semana en el restaurante que te guste.

Tarjetas de crédito

 Las tarjetas de crédito son para emergencias o gastos eventuales, entonces no deben ser usadas como si fueran débito. Al parecer eso es muy difícil de entender para las compradoras compulsivas que hacen uso de este recurso financiero a diario como si se tratara de una cuenta personal.

Al pagarlas no te limites sólo a la cuota mínima, trata de aportar el mayor capital que puedas, de esta manera lograrás disminuir rápidamente la deuda y no acumular intereses.

Si no puedes controlarte, aleja la tentación de tu vista y sácalas de tu cartera, así cuando vayas al centro comercial no sucumbirás ante sus encantos.

Gastar por gastar

 Cuando vamos de compras tenemos que saber qué es lo que vamos a comprar. En ocasiones, por ejemplo, vamos a comprar los alimentos sin estar claros de lo que necesitamos en casa y de lo que se usa más y lo que se usa menos. Por ende deambulamos de pasillo en pasillo llenando nuestro carrito de productos que a lo mejor tenemos en el hogar o que nunca usaremos.

La única manera de evitar caer en eso de gastar por gastar es planificando y redactando una lista con nuestras necesidades puntuales, dirigirnos al sitio específico dónde encontraremos lo que buscamos (tienda, pasillo) y no mirar eso que no fuimos a buscar. Si vas por unos zapatos ¿qué haces en la sección de ropa o accesorios?

El mejor momento para editar la famosa lista es a principio de quincena que es cuando tenemos el dinero completo y la nevera vacía. Al comienzo de clases o a inicio de temporada (navideña, invierno, vacaciones) también, ya que son gastos más puntuales.

No tener metas u objetivos definidos

 Cuando tenemos definida una meta trabajamos para llegar a ella y si tenemos que hacer ciertos sacrificios económicos los haremos con gusto. Si por el contrario vivimos el día a día sin pensar en el mañana, no le daremos su justo valor al dinero que obtenemos fruto de nuestro trabajo.

Pon tu mirada en un objetivo como remodelar tu casa, renovar tu closet, adquirir un vehículo o darte unas merecidas vacaciones. Al hacerlo automáticamente suprimirás muchos gastos innecesarios y modificarás tus hábitos de consumo. Cosa que tu bolsillo agradecerá.

Si quieres cambiar esos errores que cometes en cuanto a dinero se trata, comienza por registrar tus ingresos y egresos, planificar las salidas,  dividir en porcentaje los tipos de gastos, destinar una partida de tu sueldo para ahorro y emergencias, cazar los descuentos en el mercado y por supuesto ¡Tomar conciencia!

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