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Síntomas de un adolescente deprimido

Lifestyle, SE TÚ, Ser Mamá

enero 18, 2017

La depresión se describe como ese estado de profunda tristeza, melancolía, aislamiento social y malestares físicos que permanecen en el tiempo y que afectan la calidad de vida de quien la sufre. Todos en algún momento hemos pasado por etapas tristes, pero de ahí a estar deprimido hay un largo trecho. Los hijos, adolescentes en especial, pueden llegar a experimentar este sentimiento incluso sin que sus padres lo perciban.

Algunos se preguntarán ¿Cómo una mamá no se da cuenta de que su hijo está deprimido? Pero si pasa, y es que las tareas diarias, responsabilidades, falta de tiempo y comunicación, pueden ser barreras que le impidan notar que su pequeño está sufriendo.

Las razones por las que un joven se deprime varían. La depresión se desencadena en ellos producto de los cambios hormonales propios de su edad, presiones en la escuela, Bullying, problemas familiares, traumas de la infancia y rechazo social, entre otros motivos. Lo cierto es que durante esa etapa de crecimiento se está formando su personalidad, por lo que es muy importante que sus representantes estén atentos a los síntomas de un adolescente deprimido.

  • Cambios de ánimo repentinamente

Los cambios bruscos de ánimos o los bajones emocionales son normales en la depresión. Si tu hijo está deprimido, generalmente se ve a la defensiva, lleno de ira y con una actitud negativa ante todo. Tampoco acepta críticas aunque estas sean por su bien.

Manifiesta sentirse incomprendido, se aísla, parece que no le presta atención a nada, actúa con desgano, se agita o irrita fácilmente y desafía la autoridad o los castigos impuestos a consecuencia de sus actos.

  • Cambios de apetito

Probablemente notarás que tu hijo nunca tiene hambre o come muy poco durante el día. También se puede dar el caso de que coma compulsivamente producto de la ansiedad. Lo cierto es que verás cómo sus hábitos alimenticios cambian drásticamente.

Paralelo a estos cambios de apetito, el adolescente procurará dormir más horas de lo habitual como método para aislarse, estará agotado y le faltará energía.

  • Cambios en la concentración

Comenzar una actividad y mantenerse en ella es casi un imposible para él.  La memoria le falla, no es constante ni en la escuela ni en las tareas de casa, fácilmente se aburre y no cumple sus objetivos. Comienza a bajar las calificaciones y hablar sobre ello se vuelve un conflicto seguro.

Junto a esto, comienza una repentina irresponsabilidad por sus acciones y cada vez se hacen más frecuentes las conversaciones sobre muerte y suicidio. Quizás revisando entre sus lecturas o computadora encontrarás material sobre ello.

  • Soledad y falta de amigos

A esa edad es normal que nuestros hijos quieran andar con sus amigos para arriba y para abajo. Pero si tu hijo está deprimido verás que cada vez se encuentra más y más solo. No comparte con sus compañeros de clase o de hobbie (si es que lo tiene) y prefiere encerrarse que salir a pasear.

Su cuarto se vuelve su cueva, su refugio y tiene más “amistades” en las redes sociales que en la vida real. Tampoco se interesa por primos, hermanos o vecinos.

  • Baja autoestima

Sí, en la adolescencia uno nunca está satisfecho con su cuerpo. Que si quiere ser más alto, más atlético o más “bonito”. Pero si ves que tu hijo se desprecia a sí mismo, hace comentarios muy negativos sobre su imagen o se culpa de manera irracional por fracasos, lo más probable es que este deprimido.

La baja autoestima es un rasgo característico de la depresión y hay que atacarla de inmediato antes que genere consecuencias fatales.

  • Se escapa de repente

¿Huye, se escapa sin dejar rastro, desaparece sin que nadie sepa dónde esta? Definitivamente no es normal que tu hijo quiera escapar del que debe ser su lugar seguro, es decir, su hogar. Mucho menos que se pierda sin que sus propios padres sepan dónde encontrarlo.

La pregunta debería ser ¿de qué o quién huye? Los papás deben estar alertas en este aspecto de manera especial y vigilar los lugares que frecuenta y los posibles refugios que consiga.

Si estos síntomas encajan con la conducta de tu hijo y sospechas que está deprimido, es necesario que acudas a un especialista lo antes posible. La depresión cada día se hace más frecuente en los adolescentes y lamentablemente sus consecuencias pueden ser fatales, ya que podrían hacer daño o hacerse daño a sí mismos. El suicidio en esta etapa es más común de lo que pensamos, así que a dedicarle más tiempo y observación a los hijos para que mañana no lamentemos su ausencia.

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¡Auxilio! Mi hijo es adicto a la tecnología

Lifestyle, SE TÚ, Ser Mamá

enero 11, 2017

Niños que pasan casi todo el día con las narices en la Tablet o en el teléfono inteligente, que no se despegan del video juego o que no pueden vivir sin estar navegando en Internet. Pequeños que no socializan ni se interesan por establecer, ni disfrutar del contacto con sus familiares o amigos. Estamos hablando de hijos adictos a la tecnología.

Está bien y es de provecho que los niños aprendan desde temprano a utilizar las herramientas que la tecnología dispone para hacernos la vida más fácil, realizar las tareas o motivarnos sobre algo que nos interese. Pero ¿hasta que punto ellos se hacen adictos al nivel de que no conciben su día a día sin tener uno de sus Gadget a la mano?  Es fácil saberlo, identifica los síntomas.

  1. Su total y completa atención se encuentra en el uso de la tecnología y todo lo demás le importa menos o no le importa. Bien sea comer, descansar, estudiar, compartir con su familia.
  2. Se hace evidente su apatía para comunicarse con el resto de la familia o pasar momentos juntos realizando cualquier actividad. Prácticamente nunca está o no quiere estar en reuniones familiares, y si lo hace, siempre con su dispositivo en la mano.
  3. Si le asomas la posibilidad de controlar el uso y disfrute de sus aparatos, se enoja, hace berrinches, se deprime o se muestra rebelde.
  4. Miente en relación al tiempo que le dedica a utilizar la tecnología de su preferencia.

Si estos síntomas te suenan, es hora de que apliques los siguientes consejos para llevar el tema de la adicción como toda una experta.

  • Tiempo de calidad

Comienza a destinar tiempo de calidad en familia. Realicen actividades juntos y lejos de los dispositivos móviles, televisores o computadoras. La idea es disfrutar del momento sin distracciones o interferencias, de esta manera se genera un ambiente de confianza y armonía en el que las emociones fluyan, las conversaciones son espontáneas y se hable de las metas, planes, intereses o simplemente de la cotidianidad.

Pasando momentos familiares agradables y frecuentes, como comidas, práctica de algún deporte o distracción en un hobby, no sólo se alejará al chico de la tecnología sino que también se estrecharán lazos afectivos que perdurarán en el tiempo.

  • Mantenlo ocupado

El peor enemigo de una mente sana es el ocio. Como mamá debes tratar de mantener ocupado a tu hijo en actividades que enriquezcan y aporten conocimiento en su etapa de crecimiento. Es normal que si está aburrido busque distracción en los videojuegos, Redes Sociales o navegar sin un propósito en el Internet ¡hasta a los adultos nos pasa! Pero para evitar esto lo mejor es activarlos.

¿Cómo hacerlo? Inscríbelo en actividades formativas y recreacionales que sean de su interés. Establécele tareas diarias y obligaciones y proponle horas de descanso.

  • Estimula su interés por la lectura

La tecnología limita la interacción social real de tu hijo y además de esto afecta su interés por leer a la antigüita. Bien sabido son todos los beneficios terapéuticos y de rendimiento que aporta la lectura en los humanos y más aún en los chicos, así que no caigas en la excusa de los libros digitales, motívalo a hojear un libro de verdad.

Puedes comenzar a proponerle un pequeña libro corto semanal, con una recompensa al final, además busca títulos que sean de su interés. La idea es conseguir un balance.

  • Limita su tiempo en línea

Así es, tú eres la adulta, tú pones las reglas. Como figura de autoridad tienes que establecer un horario para el uso de los aparatos electrónicos o del Internet. No lo dejes a la deriva ni uses estos recursos como niñera, más bien déjale claro qué tiempo y a qué hora puede conectarse.

Puedes buscar el equilibro y compensación, dejándolos distraerse con sus dispositivos luego de haber cumplido con sus responsabilidades o haber terminado la tarea.

  • Ponlo a ejercitarse

El sedentarismo puede apoderarse de tu pequeño, si sólo vive metido en la computadora, teléfono móvil o consola de video juego y esto puede ocasionarle serios problemas de salud, por ejemplo en la vista, músculos o columna.

Para contrarrestar el tiempo que pasa absorto en sus aparatos electrónicos, planifica salidas en familia para lugares en dónde se requiera un esfuerzo físico (parques, caminatas, excursión) e inscríbele en una actividad deportiva que le active el organismo. Seguro llegará cansado y reducirá sus horas de tecnología.

Finalmente la mejor manera de disminuir y fomentar el uso responsable de los aparatos electrónicos en casa es establecer normas, conversar con sus hijos y tomar la iniciativa en cuanto a realizar actividades de esparcimiento en familia. Si la cosa se te escapa de las manos, busca un orientador familiar que te eche la ayudita.

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Mi hijo no sabe qué estudiar ¿Cómo lo ayudo?

Lifestyle, SE TÚ, Ser Mamá

enero 4, 2017

Si hay un momento difícil pero hermoso en la vida de cada uno de nosotros es ese paso que damos hacia la madurez al elegir una carrera universitaria. Tal proceso es decisivo y por ello debe realizarse de forma minuciosa y consciente debido a que influirá poderosamente en nuestro futuro.

Según diversos estudios la mayoría de aulas en los primeros años de carrera están abarrotadas de estudiantes, sin embargo al pasar el tiempo, va disminuyendo la matrícula; este fenómeno radica en una mala elección por parte de los alumnos al momento de optar por una profesión.

Muchas son las razones que pueden llevar a nuestros hijos a inscribirse en una carrera que no les gusta, entre ellas mantener una tradición familiar, tomar la licenciatura que su papá o su mamá hubiese querido en su momento estudiar, situación económica, ubicación geográfica o poca información sobre las opciones de estudio. Lo cierto es que el acompañamiento oportuno del núcleo familiar en ese momento es de suma importancia.

Hay chicos a los que no les cuesta decidirse por una carrera, ya que desde pequeño se han destacado en un área o se han mantenido familiarizados con lo que les gusta. Sin embargo, hay otro grupo al que no se le hace tan fácil la cosa. Es aquí donde como mamá debes:

Indagar sobre sus preferencias

¿Quién mejor que tú para saber lo que le gusta y lo que no a tu hijo? ¡Nadie! Las mamás sabemos cuáles son las preferencias de nuestros hijos, qué tipo de personalidad tiene, lo que le interesa y sus talentos naturales.

En base a estos datos que venimos recogiendo desde que nacieron, debemos orientarlos e indagar en sus aptitudes para que ellos mismos descubran qué carrera estudiar. Puedes sugerirle algunas pero sin presionarlos o imponerle nada, muéstrale por qué tú crees que sería bueno en determinada profesión, motívalo a investigar y si es posible, dispón de un tiempo y espacio especial para que se familiarice con los oficios que le gustan.

Si tienes algún familiar o conocido que haya estudiado esas profesiones que están en la lista de posibles, pues planea un encuentro y pídele que hable con tu chico sobre las tareas, labores, salarios, posibilidades de crecimiento, dificultades y valores de su carrera. De esta manera echará un vistazo más cercano a lo que puede ser su futuro, dependiendo de la elección que haga.

Visitar universidades

El tiempo de calidad compartido entre padres e hijos es invaluable. Un momento tan crucial y determinante en la vida de nuestros pequeños merece tomárselo con especial dedicación y disposición. Lo mejor para que el chico vaya visualizando lo que será su posible espacio académico durante varios años, es ir a visitar las distintas casas de estudio que ofertan esas carreras que le llaman la atención.

Luego de que definan las opciones, planeen un tour por las universidades que ofrezcan esas licenciaturas que le atraen, averigüen los planes de estudios, actividades extra cátedra, becas y futuras especializaciones.

No vayan de pasadita ni apurados, dense su tiempo para respirar el ambiente propio del sitio, conocer sus áreas, analizar el tipo de estudiantes que asisten. ¡Disfruten!

Pedir la opinión del experto

Optar por la opinión de un profesional del área, siempre será una buena elección. Resulta que a veces ese proceso de elegir carrera se torna un poquito más difícil de lo normal y vemos como a nuestro hijo le cuesta mucho decidirse o saber qué es lo que realmente le gusta. En estos casos, un orientador vocacional tendrá las herramientas indicadas para ayudarlo en este proceso tan importante para su futuro.

Pruebas psicométricas, test de personalidad, exámenes vocacionales y un sin fin de recursos pueden ser usados en una consulta de orientación para que el chico identifique sus talentos y aptitudes, que lo empujarán hacia esa decisión crucial de saber para qué es bueno.

No es nada del otro mundo, por lo general los institutos de educación media tienen departamentos de orientación vocacional, pero si donde asiste tu hijo no tiene esa figura, puedes buscar psicólogos especializados que también le servirán.

Darle tiempo y libertad

Lo peor que puedes hacer como madre es presionar a tu hijo para que elija una profesión que a ti te gusta (que a él no) y que además lo haga rápido. Es necesario que seas un poco flexible y que dejes que él mismo tome sus decisiones. Esto no significa dejarlo solo y a la deriva, pero si debes respetar la elección que haga y el tiempo que le lleve hacerlo.

Preocúpate por orientarlo, motivarlo, darle alternativas y consejos. ¡Ayúdalo! pero no hagas una pesadilla de algo que para él debe ser un bonito proceso. No puedes robarle su derecho a equivocarse (si eso pasa) ya que forma parte de la vida y él debe aprender también de sus propios errores. Dale un margen de tiempo para que asuma sus fracasos.

En ocasiones los estudiantes que están eligiendo carrera notan que su elección no los satisface, pero continúan por miedo a decepcionar a sus padres. Esto sin lugar a duda forma profesionales frustrados y mediocres en sus trabajos. Eso no es lo que queremos para un hijo ¿cierto?

Sobre la importancia de saber elegir

Decidirse por una carrera representa la elección de un modo de vida, esta va estrechamente ligada con respecto al futuro del joven en todos los aspectos como el social, económico, laboral y hasta su éxito como individuo. Por la complejidad e importancia del asunto, es normal que tu hijo se sienta incapaz o temeroso, es ahí cuando entran las figuras paternas en juego motivándolo y aupándolo en su momento crucial.

En efecto, la profesión que tu hijo elija puede determinar desde el lugar donde viva o las relaciones interpersonales que tenga, y eso es algo que debe tener claro desde que comienza su búsqueda. En cuanto a ello, hay padres que sienten miedo si, por ejemplo, su pequeño escoge una carrera que la dictan en otro estado o provincia, o decide irse a estudiar fuera del país, ya que no estarán ahí para proteger a su retoño, sin embargo, más allá de ese instinto de protección, deben aceptar que esta etapa forma parte de su vida y que nadie se la puede robar.

Alégrate como mamá porque tu hijo está creciendo y ya comenzará a labrar su camino solo. Mantente presente en este momento tan importante para su vida y préstale todo el apoyo posible para que salga victorioso.

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Cómo hacer de tu hijo una persona más segura

Lifestyle, SE TÚ, Ser Mamá

diciembre 28, 2016

Los niños forjan su carácter y personalidad desde pequeños, basándose en los estímulos que reciben y los ejemplos que sus padres le dan. Recordemos que son como esponjas que absorben todo. Su autoconfianza se va edificando a lo largo de los años y es nuestro deber cultivarla para que al crecer sean personas emocionalmente estables y seguras.

Realizar actividades cotidianas como ir a la escuela, asistir a un deporte o cumplir con las tareas, necesita de una alta dosis de confianza en sí mismos, pero para ello no sólo hace falta la aprobación y motivación de sus papás, también se hace necesario adoptar ciertas conductas en casa que fomenten este valor agregado en nuestros peques.

Desarrolla la confianza y respeto mutuo

Para escuchar cada una de las opiniones y expresiones de tu pequeño colócate a la altura de su rostro.  De esta manera eliminarás esa imagen de superioridad de los papás que se da por la diferencia de alturas, así se creará y fortalecerá la confianza y respeto entre las partes además de mejorar el trastorno de atención en niños que lo padecen.

Estimula sus capacidades naturales

 Ayuda a tu hijo a desarrollar su potencial o destrezas en las áreas dónde se destaca (deportes, artes etc.) Así le demostrarás que lo aceptas tal cuál es, sus preferencias y sus gustos. También debes acompañarlo en la búsqueda y desarrollo de sus talentos.

Ayúdalo a superar los fracasos

Nuestros hijos deben disfrutar las mieles del triunfo merecido por los retos superados. Anímalo, felicítalo y prémialo para que crezca con la suficiente confianza en sí mismo, pero también enséñale lo que es el fracaso y qué lo origina en su caso. Bien sea deportivo, escolar o social, la idea es que los apoyemos y ayudemos a superarlo haciéndolo entender que este también forma parte de la vida.

Dale amor incondicional

El niño tiene que saber y estar seguro que el amor de sus padres y familiares es incondicional y genuino, que este no depende de sus triunfos o fracasos. Así se sentirá valorado y apreciado por quienes lo rodean indistintamente de lo que pase. Eso sin dudad afianza estabilidad emocional y madurez, lo que contribuye a su desarrollo como individuo.

Apóyalo en los momentos difíciles

Todos tenemos problemas y momentos difíciles de acuerdo a nuestra edad, inclusive los niños. Situaciones escolares o con los amigos pueden ser algunos de ellos, es ahí cuando la presencia de sus padres apoyándolos es determinante, puesto que son ellos los indicados para enseñarles por qué las cosas pasan y cómo pueden superar los obstáculos, avanzar y conseguir lo que desean. Los valores de la dedicación y constancia deben cultivarse.

Compartan juntos tiempo de calidad

Los hijos serán pequeños sólo una vez, así que debemos aprovechar al máximo cada una de sus etapas y tratar de pasar el mejor tiempo juntos. Esta será una muestra de dedicación y constancia que ellos apreciarán, ya que sabrán que nuestra presencia como padres es incondicional. Compartan actividades de esparcimiento, realicen las tareas juntos o hagan deporte, la idea es que el diálogo y la camaradería se establezca como base para momentos más complejos que le tocará asumir, la adolescencia, por ejemplo.

Además de esto, debemos eliminar la negatividad de nuestro vocabulario, ya que nuestros hijos la asimilan por repetición y esta se aloja en su interior, por ende, la negatividad se hace parte de su vida haciéndolo sentir poco querido y desmotivado.

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Los valores que debes fomentar en tu hijo durante la navidad

Lifestyle, SE TÚ, Ser Mamá

diciembre 21, 2016

Cuando nuestros hijos aún están pequeños tenemos la gran ventaja y libertad de forjar lo que será su personalidad y carácter al crecer. ¿Qué mejor oportunidad de promover y sembrar en ellos valores que los blindarán del mundo al convertirse en adultos? Las fiestas navideñas son una oportunidad para enseñarles lo bonito que es compartir, disfrutar en familia y agradecer por lo que el año viejo nos dejó.

Es en estas fechas cuando la emotividad anda a flor de piel y todos andamos contentos de reunión en reunión, de fiesta en fiesta y de regalo en regalo.

Espiritualidad

La navidad no sólo se trata de la comida tradicional, decoración, ropa nueva o regalos. Es importante que hablemos con nuestros hijos sobre el verdadero significado de esta época y el por qué la celebramos. En este sentido la temporada decembrina conmemora el nacimiento de Jesús padre de la religión cristiana que es la que mayormente profesamos los latinoamericanos.

A través de una conversación clara y entendible para ellos sobre el verdadero significado y origen de la navidad, estarás cultivando la espiritualidad en tus pequeños.

Compartir

Quizás tu hijo esté acostumbrado a recibir regalos en diciembre de todos sus seres queridos o familiares. Es importante hacerles ver y entender que no todos gozan de su misma suerte, que deben agradecer por lo que poseen y que hay otros niños menos afortunados. La mejor manera es enseñarlos a compartir sus obsequios o adquirir otros destinados a sus amiguitos.

Planea un día en el que juntos compren y envuelvan pequeños regalitos para otros niños vecinos, compañeritos de clases o conocidos. Vayan en familia y entréguenlos, tómense fotos y vayan creando un álbum que al pasar del tiempo mantendrá fresco el valor de compartir en la memoria del núcleo familiar.

Trabajo en equipo

Involúcrense todos en actividades navideñas como decorar el arbolito. Deja a tus pequeños que te ayuden colocando las bambalinas o la gran estrella porque de esta manera ellos valorarán el trabajo en equipo para alcanzar la meta.

No cambies el orden en que colocaron los adornos, déjalos así aunque no combinen. Ellos se esforzaron y disfrutaron ese momento en familia que ocurre sólo una vez cada año.

Familia

Llamar a sus familiares lejanos, escribir cartas o grabar videos para sus abuelitos, ir a comer juntos, pasar tiempo de calidad como la cena de noche buena o fin de año son actividades que reforzarán el valor de la familia en nuestros hijos.

Si logramos que ellos valoren la unión familiar lograremos también que en un futuro se dediquen a formar una propia y establecerla como pilar fundamental de sus vidas.

Amistad

En los días que tenemos libres para salir de paseo o a comernos un helado, tratemos de involucrar a nuestros amigos y a los amigos de nuestros hijos. La idea es mantener presente el valor de la amistad en casa, ya que las amistades sanas y conservadas a lo largo del tiempo se vuelven esa familia que elegimos.

Podemos organizar una tarde de piscina temática alusiva a la navidad, una comida especial, o una noche de películas navideñas. La idea es pasar un rato agradable.

La navidad es hermosa, por algo diciembre es el mes más esperado del año. Aprovechemos las fechas para compartir en familia y celebrar juntos. Nuestros hijos crecerán y nunca más tendremos la oportunidad de darle importancia a esos valores que los acompañarán durante sus vidas y fomentarlos.

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Nombres inspiradores para tu próximo bebé

Lifestyle, SE TÚ, Ser Mamá

diciembre 16, 2016

Desde el momento que nos enteramos que estamos embarazadas comienza la búsqueda del nombre perfecto para nuestro bebé. Deseamos elegir uno que tenga significado, suene bien y sea entendible. El nombre lo acompañará para toda su vida así que detengámonos a pensar cómo queremos que lo llamen.

Aquí te vamos a dar opciones de nombres inspiradores para tu próximo bebé:

Inspirados en personajes bíblicos

  • Merab: fue hija de Saúl y hermana del rey David. Merab significa “grandeza superior” y se le reconoce por haber sacrificado a sus cinco hijos al entregarlos a los gabaonitas para sellar la paz entre los pueblos.
  • Caleb: conocido por ser uno de los 12 mensajeros que Moisés envió desde el desierto para explorar Canáan. Caleb era valiente y consagrado a Dios.
  • Priscila: siempre fiel a su marido Aquila, trabajadora, constante, desprendida y hospitalaria. También se hace referencia a ella por su amistad incondicional con el apóstol Pablo.
  • Uriel: (fuego de dios) es el nombre del arcángel cuya pureza quizás lo ubica como el más poderoso después de Miguel.

Inspirados en la naturaleza

  • Alba: la que pasa de la oscuridad nocturna a la luz del día. Alba es un nombre que se asocia a la iluminación, conocimiento y esperanza.
  • Jacinto: es un nombre griego de los más antiguos que además de sugiere la belleza de esa flor.
  • Nil: este nombre se traduce como Nilo o Nilus en latín y significa “azul como las aguas del Nilo”.
  • Silvestre: quiere decir “el que pertenece a la selva” o “el campestre” y hace alusión a la protección del campo.

Inspirados en personajes de la historia mundial

  • Manuela: un nombre que denota fuerza y carácter al escucharlo. Manuela Saenz fue una de las mujeres más importantes en la historia de América latina ya que, junto a Simon Bolívar, participó y presenció muchos de los sucesos políticos decisivos en la gesta libertadora de Latinoamérica.
  • Dante: escritor, poeta y pensador italiano, además de autor de una de las obras de literatura más universales de todos los tiempos “la Divina Comedia”. Dante Alighieri es una referencia de la poesía experimentalista, la riqueza expresiva y la originalidad en el relato.
  • Teresa: indiscutiblemente la madre Teresa de Calcuta es la mejor representante de este nombre de origen latino. La religiosa dedicó su vida como misionera de caridad ayudando a pobres, enfermos, niños y moribundos en el mundo. Fue beatificada por el Papa Juan Pablo II y canonizada por el Papa Francisco.
  • Cristóbal: Cristóbal Colón fue un navegante, cartógrafo, virrey y gobernador de las Indias Castillas. Se le reconoce en la historia por el viaje de 1492 en donde llegó desde España hasta la América que hasta entonces era desconocida por el viejo continente. Colón fue el primer explorador europeo en trazar una ruta de ida y vuelta por el Atlántico.

Como ves hay una serie de nombres sumamente bellos y con personalidad para elegir. No te desesperes y elabora una lista que vas a someter a descarte a medida que vaya desarrollándose el embarazo.

 

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Todo sobre la depresión post parto

Lifestyle, SE TÚ, Ser Mamá

diciembre 14, 2016

Desde que anuncias tu embarazo hasta el día del nacimiento, todo, absolutamente todo, gira en torno a ti y tu pancita. Mimos, cariños y antojos satisfechos son la orden del día. Consejos que van y consejos que vienen de las más experimentadas se vuelven tu biblia para ese reto que comienza. Pero hay algo de lo cual no te hablan: de la depresión post parto.

La depresión post parto se produce gracias al tremendo bajón hormonal que las mujeres experimentamos luego de dar a luz. Sin embargo, otros factores inciden en que desarrolles o no este trastorno, como por ejemplo, los cambios en la dinámica familiar y laboral propios de esta nueva etapa, la reducción del tiempo y la libertad que tenías anteriormente, el insomnio y las preocupaciones por ser o no una buena mamá.

“Entre un 10 y un 25% de las mujeres presentan depresión tras dar a luz”

De igual manera hay conductas, hábitos y precedentes que te pueden hacer más proclive a sufrir este tipo de depresión, entre ellos la edad (si eres menor de 20 años), el consumo de alcohol, cigarrillo o sustancias ilícitas, embarazo no planificado, trastornos bipolar y de ansiedad no tratados, traumas, problemas financieros, soltería o falta de apoyo familiar.

El 1, 2,3 de la depresión post parto en síntomas:

  1. Andas baja de ánimo, triste y deprimida sin razón aparente. Las constantes ganas de llorar te invaden de un momento a otro sintiéndote infeliz sin causa.
  2. El mal humor se apoderó de ti en todos los ámbitos lo que hace que tengas discusiones con tu pareja, familia y amigos. No soportas a la gente y en ocasiones ni siquiera a tu bebé.
  3. Te sientes incapaz de realizar tareas normales y cotidianas como lo hacías antes, cosa que te frustra.
  4. El agotamiento físico y mental es el pan de cada día al igual que la fatiga.
  5. No puedes dormir y desarrollas ansiedad por no descansar.
  6. Pierdes el apetito.
  7. Baja tu libido.
  8. Dificultad para establecer una nueva rutina.
  9. Miedo a quedarte sola con el bebé y/o hacerle daño por desconocimiento.
  10. Sientes celos de tu pequeño, ya que él es el centro de atención y no tú como cuando estabas esperándolo.

 ¿Cuándo buscar ayuda? 

Definitivamente, luego de reconocer que estás pasando por una depresión post parto, lo ideal para superar este episodio es buscar ayuda. Claro, cuando esta tristeza sobre pasa los limites de lo normal y cuando está afectando seriamente tu día a día.

¿Cómo saber si necesitas un especialista? Simple, si la depre pasa los dos meses, cada vez se hace más intensa, no puedes cuidarte a ti misma ni a tu bebé o si tienes pensamientos fatalistas e irreales que te llevan a escuchar voces y ver cosas que no existen. Es  cuando debes empezar a preocuparte en serio.

Tratamiento

Luego de un diagnóstico profesional se inicia el tratamiento para contrarrestar los síntomas de la depresión post parto. Esta se trata como cualquier otra utilizando una combinación de psicoterapia y antidepresivos dependiendo de la severidad del caso. Sin embargo, muchas madres se niegan a consumir los medicamentos por miedo a que los efectos secundarios se pasen al bebé por medio de la lactancia; no obstante el médico tratante debe hacer un análisis exhaustivo sobre los riesgos de administrar dichos fármacos y conversarlo con los padres el niño.

De igual manera, para aquellas que se niegan a la medicación, existen otras alternativas como grupos de apoyo, yoga, acupuntura, meditación, aromaterapia y medicina holística. Más allá del tipo de tratamiento que la madre elija es importante que ella asuma e identifique lo que le está pasando a su cuerpo y tome la decisión firme de salir adelante.

No, no eres una mala mamá. No, no te vas morir tú ni tu bebé. Sí, estás preparada para ser madre, simplemente lo que te está pasando, esa tristeza infinita y frustración, forma parte del hermoso proceso de dar a luz. Así que no te preocupes porque aquí ya te explicamos todo sobre la depresión post parto.

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¿Por qué los niños mienten?

Lifestyle, SE TÚ, Ser Mamá

diciembre 7, 2016

La mentira es un acto de afirmación sobre un hecho que no ocurrió en donde la persona afirmante de este “hecho”, lo hace con el fin de que los otros crean eso que está diciendo. Las razones para emplear este recurso son diversas y aunque es común en el día a día, no deja de afectarnos que nuestros pequeños hijos tengan esa capacidad con tan corta edad.

¿Por qué los niños mienten?

Es un hecho que los niños mienten y sus razones no difieren mucho de las de los adultos, sin embargo estos engaños pueden tener muchos motivos:

  • Por juego y darle rienda suelta a su imaginación:

Hay una cierta edad (entre los 3 y los 6 años) en la que los niños mienten sin saber que lo están haciendo ya que todavía no tienen la capacidad de distinguir entre la fantasía y la realidad, es decir, en ese acto afirmativo existe una “verdad fantasiosa”. Sus juegos son tan reales para ellos que los traen a la realidad.

Ejemplo: la existencia del amigo imaginario o cuando nos piden que tomemos algo de su mano que realmente no existe.

  • Llamar la atención:

Cuando recurren a este tipo de mentiras es porque sienten soledad y descuido por parte de sus responsables.

Ejemplo: inventan dolencias, malestares y otros problemas para captar la atención.

  • Imitación:

La imitación sucede cuando el pequeño observa que sus padres obtienen algún beneficio al mentir.

Ejemplo: cuando los papás se ocultan del llamado a la puerta para no pagar deudas.

  • Miedo al castigo o al fracaso:

En ambos casos tanto la mentira como la causa, suelen ser graves. El temor a la reprobación o reprimenda por parte de un adulto es uno de los principales motivos de la mentira infantil. Los niños falsean la realidad para evitar los posibles castigos o sensación de fracasos y hasta el bullying.

Ejemplo: No reprobé el examen.

  • Frustración:

La mentira por frustración aparece, por ejemplo, cuando el niño asegura poseer un juguete importante o especial que en realidad no tiene para captar la admiración de sus iguales.

Ahora que ya sabemos las principales razones por las cuales los niños mienten podemos tratar de evitar este hábito en ellos. Pero ¿qué debemos hacer si mentir se les hace común?

Ángeles Gervilla, catedrática en la Universidad de Málaga y autora de “La mentira infantil”, afirma que la contribución más importante que pueden hacer los padres para educar a un niño sincero es “desarrollar una relación fundada de manera sólida en la confianza”. Asegura que para lograrlo es necesario demostrarle a menudo que confiamos en él.

Algunos consejos para frenar la mentira en los pequeños

  • El niño necesita saber que mentir es malo y para que lo entienda no hay que señalarle sólo la conducta inadecuada que supone el hecho, también hay que explicarles el efecto que su mentira tiene sobre los demás y las consecuencias que ha podido provocar.
  • No mentirle ni decir falsas promesas que se sabe que no se pueden cumplir. No hay que dar un ejemplo erróneo sobre la mentira.
  • No reírse ni celebrar nunca las mentiras del niño, aunque parezcan graciosas. Los pequeños no deben apreciar ningún tipo de aprobación o reconocimiento ante un engaño.
  • Reforzar la autoconfianza del niño para evitar que mienta con el fin de buscar la aprobación de sus compañeros o de otros adultos.
  • Los castigos deben ser medidos y adecuados a cada falta. Si normalmente son demasiado severos, la tentación de no decir la verdad para evitarlos será mayor.
  • Los padres suelen mentir ante preguntas difíciles de su hijo que no saben responder. La pauta es evitar la falsedad y responder mejor con “no lo sé” o “déjame que lo piense”.
  • Dale la oportunidad de ser sincero aunque esto implique un castigo. Los padres deben reforzar la valentía que muestra al decir la verdad.

Por ultimo recordemos que la etapa infantil se va desarrollando mediante los ejemplos que los pequeños observan de sus padres. A partir de los 5 años de edad los niños empiezan a mentir conscientemente y a los 7 suele empeorar. Si el engaño está presente de manera importante en los hijos es un indicador de “desesperación y frustración” y a través de la mentira nuestros niños, más allá de causarnos molestias, realmente están pidiéndonos ayuda, así que antes de actuar no reaccionemos desproporcionadamente a la mentira.

 

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