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Hijos ¿Cómo enseñarles a comer?

Lifestyle, Ser Mamá

septiembre 27, 2017

Durante la primera etapa de crecimiento de nuestros hijos es sumamente importante cuidar su alimentación y para ello los padres debemos fomentar buenos hábitos alimenticios que contribuyan a su desarrollo físico y emocional, pero aquí es justamente donde mucho fallan pues a veces por comodidad o por evitar berrinches, los papás terminan cediendo ante los antojos de sus niños.

No hablar con la boca llena, pedir permiso para levantarse de la mesa, no jugar con los alimentos y comerse los vegetales, son acciones que seguramente te suenan conocidas. Sin embargo, además de estas, también es necesario que les enseñemos a nuestros chicos qué deben comer para estar sanos, cuándo comer y cómo comer.

En primer lugar, hay que tener claro que el bombardeo mediático y publicitario, motiva a los más pequeños a consumir muchos dulces, frituras y gaseosas ya que en eso los especialistas el marketing son expertos, pero ¿Qué pasaría si los papás hacemos lo mismo, pero invitándoles a comer verduras y vegetales? “Véndeles” la comida sana de una manera divertida y atractiva ¡Como si fueras un chef! Puedes valerte de ciertos trucos como emplatar los alimentos con figuras, en platos llamativos o decorados.

Por otra parte, el ejemplo entra por casa, así que puedes hablarle todo lo que quieras sobre alimentación balanceada, pero si tus hijos no te ven alimentarte sanamente, difícilmente los harán ellos. Por ende los padres deben adoptar un estilo de vida que sea coherente con el que predican, no tiene sentido que obliguen a sus niños a comer al vapor mientras ellos se sientan a un lado a comerse unas papas fritas.

Si ya tus hijos están grandecitos probablemente te sea un poco más difícil encaminarlos hacia la alimentació saludable, pero tampoco es imposible. Por acá te desglosamos ciertos consejos que debes poner en práctica cuanto antes para recuperar el tiempo perdido:

  • Actitud positiva

Al momento de la comida se debe reforzar el valor positivo y generar un momento agradable. No se puede obligar a los pequeños a que coman algo que a primera vista no les apetece, entonces en lugar de decirle “¡Te las comes porque sí!” más bien celebra que hay espinacas para comer.

  • Poco a poco

Los especialistas aseguran que la mejor técnica para que los chicos se acostumbren a comer verduras y vegetales, es irlas incorporando poco a poco a las preparaciones diarias. Si un día definitivamente no quiso comerse el vegetal, déjalo tranquilo y espera otro día para volver a intentarlo hasta que lo acepte y se familiarice con su sabor.

  • La televisión y los horarios

Como decíamos, no se trata solo de qué comen sino también de cómo lo hacen, los papás deben establecer rutinas a la hora de comer en cuanto a horarios y lugares, por ejemplo. De esta manera evitarán que los chicos picoteen entre comidas o que pierdan la hora del almuerzo entre otras cosas y el tema del televisor cerca del comedor o estar jugando con algún gadget mientras come es un terrible error, puesto que se comprobó que estos distraen a los niños y los hace comer de más.

  • Azúcares

Desde pequeños los niños deben acostumbrarse a que las comidas dulces o las chatarras son dañinas, claro a lo padres se les pone cuesta arriba controlar eso y en este caso lo mejor es ceder en ciertos momentos especiales pero que los niños tengan claro que son excepciones y que no pueden consumir este tipo de alimentos frecuentemente. Es cuestión es crearles conciencia acerca de lo que consumen y sus efectos en el organismo.

  • Percepción de la comida

Cada vez son más los casos de bulimia o anorexia infantil y básicamente estas patologías derivan de la relación que los niños tienen con los alimentos y cómo los perciben. Los padres deben hacer incapié en fomentar buenos hábitos alimenticios, nunca utilizar la comida como premio o castigo, evitar juzgarlos por su apariencia física y enseñarles que esta sirve para mantenernos en buen estado de salud.

  • Motivación

En lugar de regaños, los chicos necesitan motivación y halagos cuando están haciendo su mayor esfuerzo por comerse algo que no quieren. Por ejemplo, si están (a regañadientes) comiéndose la sopa ¡Felicítalo! por su intención, alégrate porque está comiendo sano. Al verte feliz seguramente querrá repetir esa escena más a menudo.

  • Persuasión

Persuade a tu hijo involucrándolo en la elección de la comida para que se alimente convencido de que él fue el que eligió. Es decir, antes de comer pregúntale qué quiere, si papas al vapor o al horno, por ejemplo, de cualquiera manera estará comiendo verdura, pero sentirá que están tomando en cuenta su opinión.

A la hora de educar a sus hijos en los buenos hábitos alimenticios, los padres deben saber que este será un trabajo arduo, pero no imposible. Deberán también esforzarse por sacar a flote la creatividad y la coherencia para entusiasmar a sus niños y convencerlos de los beneficios de la alimentación saludable, recordemos que en su etapa de desarrollo es cuando más necesitan nutrirse de vitaminas y minerales que favorezcan su crecimiento.

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Beneficios del sexo en el embarazo

Bienestar, Dilemas, Lifestyle, SE TÚ, Ser Mamá, Sexo & Relaciones

septiembre 24, 2017

Por medio del sexo creamos a nuestros hijos y es una actividad que comúnmente nos gusta compartir con nuestra pareja, pero luego de quedar embarazada el comportamiento de una mujer puede cambiar de forma positiva o negativa en esta área; para algunas el deseo sexual se puede intensificar debido a que las hormonas están en plena ebullición y las emociones a flor de piel, otras aseguran una bajón de libido durante esta etapa al punto de rechazar a su pareja y, por otra parte, están quienes no se atreven a mantener relaciones sexuales por el simple miedo de causar daños al bebé.

¿Estas embarazada y evitas el sexo con tu pareja por no afectar la salud de tu bebé? NO lo hagas más. Eso de que es riesgoso que una mujer encinta tenga relaciones es un VIEJO MITO. A menos que lo indique el médico por alguna complicación en tu caso, puedes practicar el sexo y, lejos de ser perjudicial, resultará beneficioso por múltiples razones.

Unión afectiva de la pareja

La relación sexual fortalecerá el vínculo afectivo que los llevó a formar una familia, vivirán momentos muy especiales de complicidad e ilusión y, si es tu primer embarazo, serán los últimos meses siendo solo dos, entonces… ¡Aprovechen y disfruten de su intimidad!

Mejores Orgasmos

El flujo sanguíneo de la mujer estando embarazada aumenta aproximadamente un 50 por ciento especialmente en la región pélvica, gracias a la acción de las hormonas. Esto ocasiona que las relaciones sexuales sean mucho más placenteras y con orgasmos intensos.

Un dato curioso es que… hay casos en los que la mujer nunca había experimentado un orgasmo y lo hace por primera vez en el embarazo.

Agradable para el bebé

Aunque no lo creas, también el bebé disfruta la relación sexual, pues luego de que la madre tiene un orgasmo se produce una liberación de endorfinas que llega hasta el feto por medio del cordón umbilical y le da una sensación de placer a tu criatura.

Es positivo para formar bebés seguros y tranquilos

Especialistas en ginecología indican que las mujeres embarazadas activas sexualmente tienen bebés más seguros, tranquilos y felices. ¿Vas a desconfiar de ellos?

Ayuda a conciliar el sueño

El sueño constante es síntoma del embarazo en algunas mujeres, pero para otras esa puede ser una misión imposible, sobre todo en las últimas semanas de gestación; cuando la barriguita crece y no encuentras posición cómoda en la cama. En este último caso, el sexo surtirá efecto como un poderoso relajante muscular que contribuirá a mejorar el sueño y favorecer un mejor descanso.

Mejora el estado de ánimo

Es una condición que produce siempre el sexo, pues durante el orgasmo se liberan endorfinas conocidas como sustancias químicas naturales del cuerpo que nos ayudan a sentir bien y mejoran nuestro estado de ánimo, así que… ¡Digamos adiós a las preocupaciones y al mal humor!

Ayuda a desencadenar el parto natural

El sexo durante los últimos meses de gestación es un ejercicio maravilloso para preparar el parto, pues la oxitocina producida durante el orgasmo femenino provoca contracciones en el útero que facilitan este trabajo y preparan el cuerpo para aliviar el dolor.

Por otra parte, el esperma del hombre contiene prostaglandinas, hormonas que también favorecen la contracción de la musculatura del útero.

Mejora la recuperación postparto

Los efectos positivos de la relación sexual durante el embarazo se extienden hasta después del parto. El grupo de músculos que conforman el suelo pélvico y se encargan de sostener la vejiga, el útero y el recto son ejercitados por medio de la práctica sexual; es decir, se fortalecen de cara al parto y tienen una fácil recuperación después de el.

Si en tu embarazo no es contraindicado por el médico mantener relaciones sexuales, olvídate de la abstinencia. ¡Ya lo sabes! el acto sexual será provechoso para ti mientras atraviesas un estado de alteración hormonal e importantes cambios, para el futuro padre que participa en los temores y alegrías del embarazo y su futura paternidad y, por supuesto, para el feto que sentirá el cariño y tranquilidad de su madre.

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¿Cuántas horas deben dormir los niños?

Bienestar, Dilemas, Lifestyle, Ser Mamá

septiembre 20, 2017

“Todos los extremos son malos” es una frase muy conocida y que se ajusta a los distintos aspectos de la vida. Dormir poco o mucho puede traer repercusiones negativas en el día a día de un niño, por ello es primordial que aunque todos sean diferentes, los adaptemos a dormir la cantidad de horas suficientes para su descanso.

El hecho de que un niño duerma lo debido resultará beneficioso para su desarrollo y bienestar. En cuanto a este tema los especialistas determinan que un buen y prolongado sueño traerá como resultado una mejor atención, comportamiento, aprendizaje, memoria, calidad de vida, regulación emocional, mejor salud física y mental del pequeño, pero si por el contrario, tu hijo no duerme lo suficiente o más de lo recomendado estará expuesto a un mayor riesgo de lesiones, hipertensión, obesidad y depresión.

Hasta los 2 años un niño pasa en promedio 9500 horas durmiendo y 8000 despierto

Según un estudio canadiense que tomó como muestra más de 1400 familias con niños de 0 a 6 años de edad, existe una relación estrecha entre el tiempo de descanso y la capacidad de aprendizaje o del desarrollo del lenguaje de estos pequeños. Es decir, los chicos que duermen menos, tienen un bajo rendimiento escolar y dificultad para comunicarse debido a que están perdiendo la fase del sueño que se encarga de fijar los recuerdos en la memoria, recuperarse y prepararse para aprender más.

Ahora bien, el número de horas diarias que debe dormir el niño será determinado por su edad. Un gráfico especial publicado por la Asociación Americana de Sueño lo da a conocer ¡Presta atención!

Niños de 4 a 12 meses: 12-16 horas diarias, incluyendo siestas.

Niños de 1 a 2 años: 11-14 horas diarias, incluyendo siestas.

3 a 5 años: 10-13 horas diarias, incluyendo siestas.

6 a 12 años: 9-12 horas

13 a 18 años: 8-10 horas

La Asociación intenta orientar sobre el descanso que necesita tu hijo; sin embargo, no significa que todos los días se cumpla a cabalad. Si decides no tomar esa información como una rutina estructurada para tu retoño, al menos intenta que la cantidad de horas se acerque para que tenga un sueño reparador.

Claro, debes adaptar este gráfico a la dinámica diaria familiar, por ejemplo, si tu niño va a la escuela por la mañana, deberá acostarse mucho más temprano la noche anterior.

¿De qué debes alejar a tu hijo a la hora de dormir?

Las tecnologías no son buenas antes de dormir, por lo tanto, apaga pantallas de televisores y computadoras media hora antes de que tu hijo vaya a la cama y no permitas que este tipo de aparatos estén dentro de su habitación, pues pudieran esperar que te duermas para encenderlos y quedarse allí muchas horas.

Por otra parte, si tu hijo tiene un teléfono móvil también se distraerá con el mismo antes de dormir, permítele utilizarlo hasta cierta hora y que luego te lo entregue hasta el día siguiente.

Y por último, pero no menos importante, no le des dulces que los puedan llevar a un estado de hiperactividad del que no te sea fácil desprenderte para llevarlo a la cama.

La necesidad de establecer rutinas

¿Eres de las que con frecuencia a la hora de dormir tiene que aceptar evasivas como “No tengo sueño” o “mami un ratito más? Esa suele ser una actitud común cuando no acostumbras a tus hijos a llevar una rutina y quieren ir a la cama a altas horas de la noche, sin importar tener que madrugar al día siguiente para ir a clases o realizar otro tipo de actividad.

Para evitar lo anterior, es recomendable que desde que tus hijos están pequeños establezcas rutinas que el bebé asocie al acto de dormir. Por ejemplo, puedes apagar el televisor o poner música relajante a un volumen suave, poner luces tenues, darle un baño y cantarle una canción de cuna para que entienda que es hora de dormir.

Cuando el niño está más grande la rutina para él puede consistir en: Recoger los juguetes, ponerse el pijama, lavar los dientes y asearse para que tú o papá le lean un cuento.

Si notas que tu hijo tiene problemas para conciliar el sueño, lo mejor es acudir a la ayuda de un profesional, puesto que ya sabemos los peligros a nivel de salud que corre debido al insomnio. Sólo un experto determinará las causas y el tratamiento para conseguir que nuestros niños disfruten de un sueño reparador.

¡Todas queremos hijos sanos! Ten en cuenta que si todas las noches repites las actividades anteriores en una hora habitual, estarás estableciendo una sana rutina del sueño que traerá grandes beneficios para tu hijo.

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¿Por qué las mujeres deben tomar ácido fólico?

Belleza, Bienestar, Lifestyle, SE BELLA, Ser Mamá

septiembre 17, 2017

El ácido fólico es una vitamina perteneciente al complejo B, también conocida como vitamina B9, folatos o folacina, descubierta en la década de los 40 y utilizada comúnmente por las mujeres antes y durante el embarazo para ayudar a prevenir defectos de nacimiento graves en el cerebro y la columna del bebé; no obstante, es necesario que tomes en cuenta que sus beneficios son amplios en cualquier momento de la vida.

La folacina funciona como un compuesto importante para la correcta formación de las células sanguíneas, es componente de algunas enzimas necesarias para la formación de glóbulos rojos e interviene en la síntesis de purinas y pirimidinas, por lo cual participa en el metabolismo del ADN, ARN y proteínas.

¿Para qué sirve?

Entre sus múltiples funciones tenemos:

  • Contribuye a controlar la hipertensión
  • Reduce las probabilidades de padecer cáncer de colon, cuello uterino y cáncer de seno.
  • Previene la anemia megaloblástica (donde los glóbulos rojos inmaduros tienen un tamaño más grande de lo normal)
  • Es beneficioso para el tratamiento de los síntomas asociados a la menopausia
  • Interviene en la formación del sistema nervioso.
  • Si estas embarazada, protege a tu futuro bebé de malformaciones como: ausencia de todo o parte del cerebro, espina bífida, hendidura de labio y paladar, entre otros.

¿Qué puede causar la deficiencia de ácido fólico?

Si tu cuerpo no almacena la cantidad necesaria de ácido fólico puedes padecer los siguientes síntomas

  • Diarrea
  • Palidez
  • Bajo peso y falta de apetito
  • Mal humor o depresión
  • Hinchazón de la lengua o glositis
  • Úlceras bucales
  • Úlcera péptica
  • Encanecimiento del cabello

¿Qué cantidad de ácido fólico necesitamos consumir?

La edad y el estado fisiológico determinan el requerimiento del ácido fólico de cada persona:

  • A partir de los 16 años se recomiendan 400 microgramos.
  • Una mujer embarazada requiere 600 microgramos al día.
  • Si estás amamantando necesitarás 500 microgramos al día.

Formas de consumirlo

Hay dos maneras para asegurarse de consumir suficiente ácido fólico todos los días:

  • La primera es consumiendo los siguientes alimentos:

Hígado de pollo; res y cerdo, lechuga, arvejas, hojuelas de maíz enriquecidas, remolacha, naranja, brócoli, tomate, lentejas, coliflor, mora, repollo, vainitas, aguacate, leche completa, maní tostado, yogurt, papa, batata, avena, pasta enriquecida, arroz, muslo de pollo, carne de res, sardinas, entre otros.

El ácido fólico es sensible al calor y la luz, por ello hasta el 40% de la vitamina se puede perder con la cocción de los alimentos vegetales, para reducir ese riesgo cocina las hortalizas tapadas con poca agua de 3 a 5 minutos y no las introduzcas en una olla donde el agua hierva.

  • Como es difícil obtener todo el ácido fólico necesario a través de los alimentos, puedes tomar diariamente una cápsula de vitamina que lo contenga y ayude a mantener sus reservas en tu organismo.

¡Todas las mujeres necesitamos ácido fólico a lo largo de nuestras vidas! Ahora que ya sabes que su consumo es importante, no dejes de consumirlo tanto en alimentos como en cápsulas recomendadas por el médico para que estés saludable.

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¿Por qué los niños no deben usar smartphones?

Bienestar, Lifestyle, Ser Mamá

septiembre 13, 2017

En los últimos años con el gran auge que han tenido las nuevas tecnologías, las empresas dedicadas a fabricar equipos telefónicos lanzan su mejor artillería para competir contra las más reconocidas marcas por la sociedad; sin duda alguna, es un mundo que nos envuelve cada día más, incluyendo a nuestros hijos.

En el caso de los pequeños de la casa, ha sido tanto el incremento del uso de smartphones que ya no piden a los padres un juguete común sino un teléfono de última generación; los regalos de navidad y cumpleaños han sido sustituidos por las tecnologías que avanzan de manera significativa en el diario vivir.

Normalmente los padres creen que darles a sus hijos un teléfono inteligente es una gran idea como especie de “tranquilizante”, ya que observan que al tener contacto con estos aparatos los niños quedan atrapados (sea por los juegos, redes sociales, imágenes, videos, entre otros) y apuestan por “descansar” del comportamiento hiperactivo que puedan tener los infantes, pero se habrán preguntado ¿Cuáles son las consecuencias de no limitar el uso de smartphones en sus hijos? A continuación, puedes conocerlas:

  • Desarrollo cerebral de los niños

Debido a la gran exposición a las tecnologías, puede acelerar el crecimiento del cerebro de los bebés entre 0 a 2 años de edad y asociarse a déficit de atención, retrasos cognitivos, problemas de aprendizaje, aumento de la impulsividad y falta de autocontrol.

  • Retraso en el desarrollo del niño

 Un excesivo uso de las tecnologías puede limitar el rendimiento académico, la alfabetización, atención y capacidades normales en un niño.

  • Obesidad infantil

El sedentarismo que implica el uso de los smartphones es un problema que se está incrementando en los niños. La obesidad conlleva a enfermedades como la diabetes, complicaciones vasculares y cardíacas.

  • Alteraciones del sueño infantil

Existen padres que no supervisan el uso de la tecnología a sus hijos en sus habitaciones y no se percatan de que comienzan a presentar dificultades para conciliar el sueño; no dormir correctamente afecta negativamente el rendimiento académico.

  • Enfermedad mental

Según diversos estudios se ha comprobado que el manejo excesivo de las nuevas tecnologías está aumentando las tasas de depresión y ansiedad infantil, transtornos de vinculación, déficit de atención, trastorno bipolar, psicosis y otros problemas de conducta infantil.

  • Conductas agresivas en la infancia

El amplio acceso a contenidos violentos y agresivos puede alterar el comportamiento de los niños que imitan todo y a todos; por esto es importante vigilar el uso y navegación de los niños en teléfonos y tabletas.

  • Déficit de atención

El alto consumo de la tecnología logra contribuir a déficit de atención, disminuir la concentración y la memoria de los niños.

  • Adicción infantil

 Los estudios demuestran que uno de cada 11 niños de 8 a 18 años son adictos a las nuevas tecnologías. Cada vez que los niños usan dispositivos móviles, se separan de su entorno, de amigos y familiares.

  • Demasiada radiación

 La Organización Mundial de la Salud (OMS) clasifica los teléfonos celulares como un riesgo debido a la emisión de radiación. Los niños son más sensibles a estos agentes y existe el riesgo de contraer enfermedades como el cáncer.

  • Sobreexposición

La constante exposición de los niños a las tecnologías los hace vulnerables a los abusos de personas que están en redes sociales con la intención de reclutar víctimas para fines violentos e ilegales.

Además, los expertos coinciden en que estar demasiadas horas pegado al móvil o a la tableta es perjudicial al desarrollo de los niños. Ellos consideran que generan niños más pasivos, que no saben interactuar o tener contacto físico con otras personas y, aunque entienden que las nuevas tecnologías son parte de su vida, consideran que no deben sustituir a la lectura de un libro o el tiempo de juego con los hermanos y padres.

Sin duda, son múltiples las complicaciones que conlleva el uso excesivo de las tecnologías en los niños y pre-adolescentes, por esto es fundamental que vigiles y controles el tiempo que tu hijo pasa frente a los smartphones y tabletas. ¡Evita daños permanentes en los niños!

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Mi hijo es un tirano

Lifestyle, SE TÚ, Ser Mamá

agosto 30, 2017

Uno de los trastorno de conducta que se vienen haciendo más frecuentes en nuestros hijos de un tiempo para acá, es el Síndrome del Emperador el cual se caracteriza por niños mandones, que se niegan a recibir órdenes y con ínfulas de tirano. Los psicoterapeutas aseguran que el incremento de estos casos apareció gracias a una sociedad de bienestar que dió a luz a chicos emocionalmente frágiles, incapaces de tolerar emociones como frustración, dolor y fracaso a tal punto que llegan a manipular y dominar a sus padres a través de rabietas y agresiones que pueden llegar al plano físico.

Las características de los hijos tiranos o con el Síndrome del Emperador saltan a la vista y generalmente se manifiestan entre los 11 y los 18 años de edad, aunque últimamente se han diagnosticado casos a edades más tempranas. El hecho es que estos actúan como pequeños mandones que no aceptan un No como respuesta y pretenden que se les satisfaga todas y cada una de sus necesidades de manera inmediata aunque no se lo merezcan.

Estos chicos desafían cada regla de la casa, deciden qué, cómo, dónde y cuándo hacer las cosas que le plazcan, son egocéntricos, mentirosos e impulsivos, carecen de empatía, tolerancia, respeto o compasión. Los niños tiranos no sienten culpa, mucho menos apego por lo que es natural que recurran al maltrato físico o psicológico para lograr sus objetivos, lo peor es que de una u otra manera invierten los roles naturales del hogar.

En los más pequeños el síndrome se manifiesta de diversas formas que a veces son confundidas por sus padres como actitudes normales o propias de la edad, algunas de estas manifestaciones son:

  • Ansiedad, frustración y ataques de rabietas en cualquier lugar y a veces sin motivo aparente.
  • Querer imponerse o ser atendido de manera inmediata, de lo contrario estallan en llanto, gritos o malcriadez.
  • No comparten sus juguetes y si alguien los toma sin su permiso se tornan violentos.
  • Creer que se lo merecen todo.
  • Demandar toda la atención de quienes les rodean.
  • Dificultad para relacionarse con otros de su edad.
  • Mentiras y chantajes

Causas del síndrome

Normalmente son los padres quienes llevan el mayor peso de la responsabilidad por tener un hijo mandón, sin embargo diversos estudios aseguran que hay un factor genético que predispone a los pequeños. No obstante la sociedad y el ambiente familiar tienen bastante influencia ya que la sobreprotección, la falta de tiempo y el exceso de autoridad les hace creer a los papás que están desempeñando mal su rol, cosa que los lleva consciente o inconscientemente a ceder ante los caprichos del chico para tapar su sentimiento de culpa. Otras causas serían:

  • Padres permisivos

Aquello padres que tienden a ser extremadamente permisivos con sus hijos, que no les imponen normas ni límites, que utilizan la recompensa material, ceden ante sus demandas aunque estas sean irracionales, que tienen miedo de cómo puedan reaccionar si se les niega lo que piden, que no los corrigen ni les ponen freno a sus actitudes groseras, son padres que están calentando un caldo de cultivo para el Síndrome del Emperador.

  • El materialismo

Las sociedades materialistas promueven los antivalores de individualismo y egoísmo, la necesidad de la recompensa instantánea y el premio sin esfuerzo.  Estas son conductas que nuestros hijos van repitiendo hasta desarrollar el Síndrome del Emperador

  • Falta de autoridad

En efecto, la autoridad tanto en la casa como en la escuela es determinante para la orientación de nuestros niños. La familia y los maestros deben crear un equipo que trabaje en pro de cultivar y reafirmar valores positivos y de respeto en los más pequeños.

  • Tiempo compartido

Los padres deben destinar tiempo de calidad para el compartir junto a sus hijos ya que lo que se quiere es tender canales de comunicación, fomentar la confianza y amistad en el grupo familiar aparte de generar espacios para que la voz de cada uno se escuche y respete pero aceptando las normas y debatirlas si es necesario. A través de esta técnica se puede recuperar la figura de autoridad en los mayores.,

¿Cómo educar al niño con este síndrome?

Para, digamos, reeducar a un hijo que presenta muestras del Síndrome del Emperador, los padres deben llenarse de paciencia y equilibrar el amor con la disciplina. No será fácil, pero hacer el esfuerzo es lo mejor ya que son las madres quienes cada vez con mayor frecuencia, están siendo víctimas de la violencia filioparental. Algunas recomendaciones son:

  • Definir normas y reglas que queden bien claras dentro de la estructura familiar
  • Los padres deben mantener la coherencia y respetar los acuerdos establecidos
  • Ir paulatinamente delegándole responsabilidades al niño que vayan acorde con su edad.
  • Mantenerse firmes en las órdenes aunque el niño haga berrinches
  • Demostrar seguridad y autocontrol

Reconocer a tiempo los síntomas del Síndrome del Emperador en nuestro hijo nos dará una ventaja bastante grande la reeducarlo. Como padres tendremos un rango más amplio de acción para evitar problemas mayores a futuros y en este sentido lo mejor siempre será buscar asesoría de un psicólogo infantil o psicoterpeuta que nos de las herramientas necesarias.

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¿Qué es el síndrome del nido vacío?

Bienestar, Dilemas, Lifestyle, SE BELLA, SE TÚ, Ser Mamá

agosto 23, 2017

LLegado el punto en que los hijos crecen, se independizan y finalmente dejan la familia de origen para ir construyendo una propia, algunos padres sufren lo que se conoce como síndrome de nido vacío, que no es más que la profunda sensación de tristeza y soledad que en ocasiones desencadena una severa depresión, luego de que el hijo se marcha de casa.

El síndrome del nido vacío es un conjunto de sentimientos o sensaciones generalmente de carácter negativo como la tristeza, vacío, ansiedad, dolor y pérdida, asociados con la ausencia de uno o más de los hijos. En un principio podemos pensar que esta serie de emociones melancólicas son normales ya que son años en los cuales los padres han criado, educado y visto crecer a sus hijos, pero cuando dicho estado emocional interfiere con las actividades diarias normales del papá, de la mamá o de ambos, sabríamos que algo más pasa

Los padres constantemente están adaptándose a cada una de las etapas por las cuales sus hijos transitan y por ello es normal que con frecuencia cuestionen su papel de cuidadores y educadores. Sin embargo, en muchos casos la manifestación de este síndrome se debe más a la pérdida de influencia de los progenitores hacia los hijos y no por el simple hecho de la ausencia de trato con ellos.

Se sabe que el género femenino es más propenso a sufrir del síndrome del nido vacío puesto que  la sociedad le asignó históricamente el rol de cuidadora de la familia, aunque esto no quiere decir que el padre no pudiera manifestar dicho problema. En este sentido, diversos estudios demuestran que las personas viven o afianzan su propio hogar cuando están lejos de los padres ya que buscan satisfacer un conjunto de necesidades que no están determinadas por su cercanía, a diferencia de tiempos pasados cuando normalmente el círculo familiar solía residir en la misma ciudad y era normal compartir de manera frecuente.

Señales de que sufres el síndrome

Entrar a la habitación del hijo o hija y quedarse allí un tiempo recordando y sintiendo nostalgia, es algo muy común en quienes pasan por el síndrome del nido vacío. Pero llegar a sentir que la vida ya no tiene propósito por el hecho de que ya no están en el hogar y que se fueron a construir uno aparte, es un signo claro de este problema que debe ser tratado con prontitud para que no llegue a convertirse en un grave cuadro depresivo. Algunos de los síntomas son los siguientes:

  • Insomnio
  • Ansiedad
  • Pérdida del sentido de la vida
  • Preocupación constante por el hijo(a) que se fué del hogar
  • Sentimiento de abandono
  • Estrés constante
  • Aislamiento familiar
  • Desesperanza

Causas del síndrome

Todos tenemos personalidades distintas y maneras de ver y vivir la vida diferente, por ende ciertas característica o rasgos de personalidad favorecen la aparición de este síndrome. Hay diversos elementos que predisponen a los papás para sufrir de este mal, algunos de ellos son:

  • Disposición u ocupación total de cuidar y criar a los hijos sin actividades o metas propias que los motiven constantemente y los hagan crecer como individuos.
  • Negativa de aceptar que los niños crecen, maduran y se hacen independientes. Madres o padres que nunca dejan de tratar a sus hijos como bebés.
  • Sentimiento de propiedad sobre el hijo. Aquellos padres que actúan como si los hijos les pertenecieran o que pretendan vivir a través de ellos.
  • Ausencia de herramientas para afrontar etapas normales de la vida como duelos, separaciones, vejez.
  • Viudez, soltería o divorcio de los padres que no rehicieron su vida sentimental.

Estos elementos desarrollan una preocupación enfermiza por cuidar y velar por la salud y bienestar de sus hijos al punto de invadir su espacio personal o interferir en su derecho de desarrollo personal. Así mismo los papás mantienen la esperanza de que sus retoños regresen algún día y todo vuelva a ser como era antes de su partida, pero como esto raras veces pasa, el sentimiento de abandono se instala en el día a día.

Cómo superarlo

En efecto este síndrome y sus problemas derivados afectan a muchas familias alrededor del mundo, sin embargo no es un mal de morirse cuando se toman los correctivos necesarios a tiempos. Algunos consejos para superar esta sensación de soledad y abandono son:Asumir y aceptar que el hijo ya creció, se desarrolló, maduró y tiene derecho de hacer su vida tal cual lo tuvieron sus padres. La familia ha sido, es y siempre será un apoyo determinante en este proceso de emancipación pero no debe determinar su curso.

1.Cultivar la paciencia que será necesaria para adaptarse a los cambios propios de la partida de los hijos. Ya no se escucharán sus voces en casa, sobrarán puestos en la mesa y la comida rendirá más, eso obviamente será un caldo de cultivo para emociones de tristeza, pero pacientemente se puede pasar por todas ellas y no morir en el intento.

2.Reflexionar el porqué de su partida e internalizar que esta es normal, que los hijos se van y que no tiene nada que ver con sus padres sino con el ciclo de la vida. Aquí es bueno preguntarse (y responderse) ¿Por qué duele que se vayan? ¿Cuál era su papel en tu vida? ¿Qué haré ahora que no están? De pronto este es un nuevo comienzo o una oportunidad para retomar viejos proyectos.

3.Leer mucho sobre el síndrome del nido vacío y documentarse sobre las muchas maneras que existen para hacerle frente. El apoyo de quienes están pasando por lo mismo siempre será buena ayuda en el proceso.

4.Desarrollar nuevos intereses, atreverse a experimentar cosas nuevas, hacer cambios de rutinas y asumir nuevos hábitos. Entender que la vida no terminó y que ahora es cuando tendrán tiempo de vivir plenamente sin preocuparse de más por la crianza de sus hijos.

Como todos los problemas emocionales que cada quien como persona necesita pasar para evolucionar, el síndrome del nido vacío es una etapa más que los padres experimentan y que no tiene porqué afectar definitivamente su salud emocional. Si crees que sólo no puedes superar el terrible dolor que sientes por la partida de tus hijos, busca ayuda profesional para que comiences a ver de nuevo el sol en medio de una supuesta oscuridad.

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Cómo hablarle a tus hijos sobre el sexo

Lifestyle, SE TÚ, Ser Mamá

agosto 16, 2017

Durante muchos años el tema sexual fue una tabú para los padres quienes evitaban a toda costa hablarle sobre este asunto a sus hijos, de hecho era bastante vergonzoso tener que responderles preguntas cotidianas que tuviesen que ver con la sexualidad y el sólo hecho de mencionar la palabra “sexo” dentro de la casa estaba totalmente prohibido. Afortunadamente los tiempos cambiaron para que en la actualidad exista más libertad y comodidad a la hora de conversar sobre la educación reproductiva desde temprana edad.

Lo más recomendable es que desde el seno del hogar se abran canales de comunicación que permitan que los más pequeños e inexpertos hagan todas las preguntas que deseen con respecto a la sexualidad. La idea es que encuentren las respuestas a sus interrogantes sin la necesidad de tener que recurrir a terceras personas o al Internet y para ello los padres deben estar más abiertos y dotados de herramientas que satisfagan la necesidad de conocimiento que sus hijos demandan, recordemos que los papás influyen determinantemente en su conducta y comportamiento.

Ya que somos constantemente bombardeados con información de alto contenido sexual a través de los medios de comunicación, es normal que los niños se pregunten cosas que quizás las generaciones anteriores no se preguntaron o que sean muy precoces a la hora de entender de qué se trata el sexo, es por ello que en la casa debe reinar la confianza para que estos no sientan temor alguno de pedir explicaciones acerca de este tema.

Pero… ¿Y cómo lo hago?

Primero que todo es importante destacar que el hecho de que los chicos sepan mucho sobre sexo no quiere decir que tengan una buena educación sexual, entonces es tarea de los padres forjar en ellos valores de respeto y responsabilidad para que conozcan y asuman las consecuencias de sus actos en este sentido.

Desde luego en todos los aspectos la teoría es mucho más fácil que la práctica, puede ser que como padres tengamos toda la disposición de abrirnos al tema sexual con nuestros hijos pero no sabemos cómo hacerlo, a qué edad y de qué manera.

El abordaje de este tema debe darse de manera natural y casi que espontánea, tal cual lo hacemos con otros temas sólo que vamos a tomar en cuenta la edad del niño y su capacidad de entendimiento. Si está muy pequeño, lo lógico será comenzar a enseñarle el nombre de los órganos sexuales con el fin de que ellos los llamen de manera correcta y que sepan protegerse de los abusadores sexuales; el niño debe saber cómo defenderse en una situación de peligro y tenemos que prepararlos para identificarla.

Así mismo trata de no hacer muy larga ni aburrida la conversación, más bien aprovecha diferentes momentos del día en donde ambos estén tranquilos y relajados, así todo fluirá de manera natural y sin pena. Cuando te haga preguntas, no te escandalices ni hagas gestos, actúa normal para que el no piense que es vergonzoso hablar sobre eso contigo.

Por otro lado no te enredes ni enredes al niños con respuestas elaboradas y difíciles de entender, háblale como se le habla a un niño puesto que ellos necesitan respuestas breves y sencillas. A veces les damos más información de la que están pidiendo por el simple hecho de no estar preparados para responder.

Preguntas incómodas

Pasa mucho que los niños hacen preguntas que de pronto son incómodas hasta para sus propios padres, bien sea por temas religiosos, culturales o de educación rígida. Sea cual sea el caso, TODA pregunta que ellos hagan debe ser respondida, no evadida ni postergada “para después”.

Por ejemplo ¿qué hacer si llega contándote que su amiguito tiene dos mamás o dos papás? Lo mejor ser claros y enseñarles que no todas las familias son iguales, existen las monoparentales en las que solo hay una madre o un padre por divorcio o viudez, otras en donde hay dos mamis o dos papis y aquellas donde prevalece una figura masculina y una femenina. Al final lo importante es que él sepa la importancia del respeto y el amor familiar.

Obviamente  y continuando con el ejemplo anterior, seguramente llegará el momento de hablar sobre la orientación sexual, eso pone a más de uno de cabeza pero es más fácil de lo que se cree. Cuando somos niños no tenemos prejuicios, entonces los padres debemos explicarles que las personas nos sentimos atraídas por otras personas que en ocasiones son del mismo sexo y a esas personas se les llama homosexuales, así de simple; claro, siempre haciendo énfasis en que cada quien tiene derecho a elegir y debe ser respetado.

Las relaciones sexuales entre los padres también se van convirtiendo en un tabú a medida que los niños van creciendo y esto no debe ser así ya que hoy en día ellos se interesan más en saber sobre qué es hacer el amor. Para que comprendan mejor, los papás deberán ir relacionando el acto sexual con el amor y hacerles saber que cuando los cuerpos están listos, ya en edad adulta, papá y mamá quieren estar un tiempo juntos, hacerse cariño y disfrutar a solas, no tienen porqué dar detalles que no les están pidiendo.

Así como estas muchas serán las preguntas sobre sexo que nuestros hijos irán haciéndonos a medida que van creciendo. Aquí lo trascendental es que nos preparemos para responder y mantener la naturalidad a la vez ya que sabemos que mientras más prohibido sea un tema, mayor será su curiosidad en saber de qué se trata.

No nos convirtamos en nuestros abuelos que erradicaron el tema de la sexualidad de nuestras casa sino más bien preocupémonos por darle a nuestros hijos las herramientas y conocimiento para que sepan manejar las diferentes situaciones que experimentarán a lo largo de su vida y que sobre todo, se conviertan en adultos responsables sexualmente hablando.

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