MENU

Dilemas
Categoría

¿Qué es la hipersexualización de la infancia?

Dilemas, Lifestyle, SE TÚ

febrero 4, 2018

Se puede decir que la hipersexualización de la infancia es un fenómeno que se encuentra de moda ocasionando que los niños literalmente “crezcan antes de tiempo”. ¿A qué nos referimos con esa frase? Precisamente a que asumen patrones y valores que no corresponden a su edad y se preocupan por temas que no deberían.

En el año 2001, el informe Bailey, define la hipersexualización infantil como “la sexualización de las expresiones, posturas o códigos de la vestimenta considerados como demasiado precoces”. Además, dicha investigación advierte que la sociedad está llena de imágenes sexualizadas y los padres son conscientes de ello.

Fuentes de la hipersexualización

Este fenómeno tiene muchas fuentes, pero las que más destacan son: la publicidad; que a menudo muestra niñas posando y actuando como adultas, la industria de la moda; que promociona y vende ropa inapropiada para cierta edad como minifaldas, tops o tacones, series de televisión y hasta programas infantiles  como Monster High en el que se emite en un horario todo público a protagonistas maquilladas y vestidas de forma exagerada.

Otro ejemplo importante que podemos mencionar es el reality show estadounidense  llamado Toddler &Tiaras, donde se muestra el arduo camino que recorren niñas de 3, 7 y 12 años para cumplir el sueño de sus madres y convertirse en reinas de belleza.

Como puedes notarlo, las principales víctimas suelen ser las niñas, puesto que la sexualización tiene que ver con el papel de la mujer como objeto sexual y las lleva a convertirse en ello con roles estereotipados.

¿Qué consecuencias tiene?

Durante la infancia los niños forjan su identidad personal y desarrollan el amor propio, pero si ese desarrollo se ve afectado por los valores y tendencias de la sociedad, los pequeños se aprecian y otorgan valor de acuerdo a  su atractivo físico,  el cual comparan con la idea que transmiten los medios de lo que es socialmente deseable y hermoso. Por lo tanto, van creciendo con ideas superficiales que los llevan a ser personas inseguras, con baja autoestima, frágiles y muy susceptibles a la opinión ajena.

Además, la obsesión por conseguir el aspecto ideal, los puede llevar a sufrir algunas alteraciones psicológicas como trastornos de la alimentación o trastornos dismórficos corporales.

En definitiva, la hipersexualización se expande rápidamente afectando a nuestros niños y sobre todo a nuestras niñas, que se enfocan en buscar el cuerpo y aspecto perfecto y unos valores y principios que se quedan en lo superficial ¿Lamentable no?

Quizás no podamos erradicar la hipersexualización de la sociedad, pero como padres debemos proteger a nuestros hijos para que sean niños durante la etapa que les corresponde, así que debemos enseñarles valores basados en el respeto y en la valía de la persona más allá de sus atributos físicos, hablar con ellos del cuerpo y la sexualidad para convertirlos en personas más críticas y menos vulnerables, regularles el uso de los medios y ayudarlos a trabajar su autoestima de forma que creen un autoconcepto integral y no basado solamente en el aspecto físico.

¡Recuerda que como padres enseñamos los primeros valores!

Leer Artículo

¿Cómo te puede cambiar la vida el pensamiento positivo?

Dilemas, Lifestyle, SE TÚ

enero 31, 2018

Muchos individuos negativos aseguran que el concepto de pensamiento positivo surge como una estrategia comercial que sirve para vender libros de autoayuda, consagrar gurús y llenar twitter de frases hechas con buena intención que son retuiteadas una y otra vez pero sin efecto alguno ¿Estás de acuerdo con esa teoría?

Un estudio realizado en la Universidad de Stanford sobre 1528 niños superdotados, asegura que la perseverancia y tendencia a definir objetivos son más importantes que la simple inteligencia cuando se trata de alcanzar metas, pero analicemos un poco… ser persistente, la mayoría de veces, se lo debemos a pensar que al final de cualquier situación saldremos victoriosos y eso se resume en que, pensar en grande y actuar en base a ello te acerca a lograr lo que necesitas.

Visto así, esa frase que reza que “eres lo que piensas” queda cada vez más confirmada, ya que lo que pensamos tarde o temprano se hace visible mediante nuestras palabras, comportamiento e incluso a través de las expresiones en el rostro y ello causa que los pensamientos jueguen un papel fundamental en cada área de la vida.

Beneficios de ser optimista

¡Puede resultar más fácil ser pesimista, pero los pensamientos positivos son los únicos que nos permiten acumular fuerza interior y nos capacitan a ser constructivos! No te confundas pensando que tienen que ver con ignorar la realidad a tu alrededor y pretender vivir de lo irreal; se trata más bien de ver las situaciones y reconocer su realidad, pero al mismo tiempo ser capaces de encontrar soluciones al problema.

Ser positivo te ayuda a tener mejor perspectiva, no solo de lo que te rodea sino que te ayuda a tener más confianza en ti mismo. De esa forma, si llegas a cometer un error no te lo reprochas durante toda la vida sino que intentas aprender de el y lo superas rápido.

Por otra parte, si eres optimista tu cuerpo también experimenta un gran beneficio, porque cuando la mente y el cuerpo están en equilibrio y en armonía eres menos sensible a las diferentes enfermedades. La mente se hace fuerte y sana si la alimentas con pensamientos positivos y, a su vez, si está saludable es la base de una personalidad equilibrada.

Asimismo, los pensamientos positivos te ayudan a combatir el estrés y tensión a los que generalmente te puedes exponer tanto en tu vida laboral como familiar. ¡Ser positivo te brindará confianza, seguridad, fuerza y ganas de seguir adelante!

Y, por si fuera poco, cuando te inclinas a ser positivo y sueles hacer un buen ambiente en los sitios que frecuentas como el trabajo o tu propia casa, más personas querrán acercarse a ti y brindarte su confianza.

¿Cómo cambiar tus pensamientos para mejorar tu vida?

Si en tu mente solo abundan pensamientos negativos y quieres aprender a pensar de otra forma, lo principal es que te rodees de personas y cosas que te hagan sentir bien y aporten positivismo; evita estímulos negativos vengan de donde vengan, porque tu mente es demasiado maravillosa como para contaminarla.

Por otra parte, puedes crear tus propios patrones de pensamiento para alimentar tus creencias.  Por ejemplo, utiliza afirmaciones o frases construidas por ti mismo con las que te beneficies psicológicamente como “Puedo lograr lo que quiera si soy perseverante” “voy a salir de esta situación difícil” “Con la negatividad solo logro hundirme más, debo ser positivo y actuar en base a ello”, entre otras.

Sé disciplinado y con autodominio para que tu mente esté bajo control. Cuando veas que aparecen pensamientos negativos corrígelos tantas veces como haga falta y cámbialos por unos positivos.

Presta atención a la forma en que hablas y date cuenta cuando lo que dices no ayuda a que te sientas realmente bien. En esos casos, aprende de tus palabras para que en otra ocasión las cambies por algunas que sí te hagan sentir a gusto.

Si eres feliz de hacer un poco más feliz a las personas con las que interactúas en el día a día, siembras un campo entero de pensamientos positivos en tu mente ¡No hace falta mucho esfuerzo, quizás baste con una simple sonrisa! Y, por último, pero no menos importante, fíjate en las virtudes que encuentres en los demás, hazlas tuyas y guarda las críticas hacia tus semejantes.

Puede que cambiar toda una vida de pensamientos inútiles que no nos ayudan a superar en nada, por una de pensamientos positivos no se logre de la noche a la mañana, pero tampoco es imposible. Cada vez que te descubras siendo negativo,  recuerda que esa actitud no te aporta ni te ayuda a seguir adelante, mientras ser positivo puede brindarte miles opciones y salidas ante cualquier situación.

A fin de cuentas, es como dice Buda “todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado; está fundado en nuestros pensamientos y está hecho de nuestros pensamientos”

Leer Artículo

¿Dejas que tu pareja te domine?

Dilemas, Lifestyle, SE TÚ, Sexo & Relaciones

enero 30, 2018

Una persona dominante se caracteriza por ser independiente y por sus cualidades para tomar decisiones. Por lo general, son individuos ambiciosos, originales, bastante arriesgados y si tienen una relación, suelen llevar la batuta sobre ella.

En otras palabras,  este tipo de personas ejerce su poder sobre el otro en todos o en la  mayoría de los sentidos y, aunque este fenómeno es BASTANTE común; puede resultarnos inconcebible ver cómo se dejan dominar algunas de nuestras amistades, pero… ¿puedes decir con certeza que no formas parte de ese tipo de parejas?  Si observas detalladamente la relación que estas llevando, quizás termines por darte cuenta que tú también eres propenso a adoptar el rol de líder o de parte obediente sin atender a criterios racionales.

Un asunto que va más allá de personalidades…

Muchas veces, creemos que por simples diferencias en la personalidad, uno de los miembros en la pareja se preocupa más por contentar al otro, pide disculpas más a menudo  ante cualquier conflicto y acepta siempre las decisiones de la otra por el mero hecho de llevar la fiesta en paz, pero al final resulta que dichas actitudes ocasionan que los individuos terminen inmersos en el papel de jefes y vasallos respectivamente.

¿Quién lleva los pantalones en la relación?

Desde la época de la prehistoria se ha relacionado al hombre con el rol de líder de la familia, pues eran quienes tomaban las decisiones, asumían grandes riesgos y mandaban sobre su pareja.

Hoy en día, todavía hay motivos para pensar que son las mujeres quienes se sujetan a las obligaciones de la que los hombres se desentienden; por ejemplo, en el ámbito doméstico donde es común que realicen la mayor parte del trabajo aunque su pareja les ayude. No obstante, el jefe o jefa de una relación no lo es solo en los trabajos del hogar, ese tilde se lo ganan a pulso en aspectos que van mucho más allá.

Algunas señales de que tu pareja te domina

  • Decide por ti.

Ya lo hemos dicho, es lo más común cuando tu pareja te domina que quiera elegir todo lo que tienen como por ejemplo los alimentos, accesorios, salidas, decoración en el hogar y pare usted de contar. Además, es capaz de repetirte en público que no eres seguro porque no sabes escoger como lo hace él o ella ¿Será que tu pareja es la única persona perfecta en el mundo? La perfección NO EXISTE.

  • Te dice cómo vestirte.

Tiende a hacer comentarios negativos sobre tu ropa actual, luego hace recomendaciones de lo que le gustaría verte puesto y después sencillamente te dice lo que debes usar. Esto muchas veces ocurre porque no quieren que nadie más tenga ojos para ti ¡Eres dueño de tu estilo, usa lo que te guste!

  • Pide tus contraseñas.

A las parejas dominantes les gusta tener el control de todo, así que sin ningún tipo de pena te piden las contraseñas de tus cuentas de mensajería o redes sociales para saber con quién te conectas y de qué hablan. De ese modo, se pierde el respeto a tu privacidad.

  • Controla tus gastos.

Manifiesta que el dinero que recibe cada uno por su actividad laboral debe ser ahorrado en una cuenta conjunta por mayor seguridad ¡Si estás de acuerdo en compartir una cuenta bancaria perfecto, pero de allí a que otro te reclame lo que haces con tus ingresos hay un trecho bastante largo!

  • Controla tus actividades.

Te llama varias veces al día para preguntarte dónde estás y que estás haciendo; en algunos   casos, hasta te pide que le mandes la ubicación exacta a través del GPS, pero piénsalo dos veces antes de caer en ese juego.

Su intención casi nunca es pedir ayuda, solo lo hace para controlarte y puede ocasionar que empieces a mentirle sobre dónde estás, con quién o qué haces por miedo de que se enoje. ¡Recuerda que los espacios individuales y la independencia hacen una relación más satisfactoria!

  • No quieres estar con otras personas.

Tu pareja muestra una actitud diferente y dice o hace cosas que te incomodan cuando están con amigos o familiares, así que sin darte cuenta comienzas a pensar que es mejor estar los dos solos y él lo dice para convencerte de ello.

  • No reconoce tus cualidades.

Para él o ella tus logros no son merecedores de admiración y no reconoce tus habilidades. Por el contrario, menciona tus defectos y le resta importancia a tus sueños.

Estas señales pueden variar. De hecho, hay casos en los que uno de los miembros de la pareja asume el rol de jefe o jefa en algunos contextos concretos y no en otros, lo cual es establecido así por motivos que hasta cierto punto pueden ser racionales; por ejemplo, el hombre puede ser el jefe en cuanto al mantenimiento del jardín de la casa porque conoce más sobre ese tema, mientras la mujer lo es en todo lo demás o viceversa.

Lo cierto de todo esto es, que aunque quien toma la mayoría de veces el papel de jefe o jefa en una pareja asuma que le corresponde ese rol por defecto y que eso forma parte de la normalidad, no es así. Se debe evitar a toda costa que esos liderazgos basados en autoritarismo aparezcan en la pareja, ya que la idea de la misma es dar y recibir por igual para poder ser felices. ¡Jamás te olvides de la comunicación!

Leer Artículo

¿Conoces las “caricias negativas”?

Dilemas, Lifestyle, SE TÚ, Sexo & Relaciones

enero 28, 2018

El diccionario de la Real Academia Española define la caricia como una “demostración cariñosa que consiste en rozar suavemente con la mano el cuerpo de una persona, de un animal, etc.” Sin embargo, la teoría de personalidad denominada “Análisis transaccional” creada por Eric Berne, considera la caricia como “toda unidad de reconocimiento que se brinda a una persona”.

En ese sentido, las caricias suponen cualquier manera de confirmar la existencia del otro o reconocer su presencia y no se limitan a lo táctil, ni al cuerpo, sino que incluyen estimulación psicológica. Tanto las caricias físicas como psicológicas son beneficiosas, pero muchas veces una caricia verbal o elogio puede ser más potente que un roce y queda en tu mente por largo tiempo.

Caricias positivas Vs caricias negativas

Al escuchar la palabra caricia siempre pensamos en algo que nos agrada, pero el análisis transaccional determina que, según la sensación que invitan a vivir, existen tanto caricias positivas como negativas y sus diferencias son claras. Mientras las caricias positivas nos hacen sentir bien, dan sensación de bienestar y aumentan nuestra autoestima; las negativas nos hacen sentir mal causándonos dolor, daño moral o físico y disminuyen la autoestima.

Así pues, cuando alguien te insulta reconoce tu existencia de manera desfavorable y eso puede ser lo más desagradable del mundo. No obstante, en muchas ocasiones, tiene cabida la frase del escritor y ganador del Nobel de Literatura, William Faulkner que reza “Entre el dolor y la nada, prefiero el dolor”  y es que el ser humano puede preferir recibir caricias negativas a estar sin  estimulación o reconocimiento alguno.

Para ejemplificar esta teoría podemos mencionar un valse peruano que dice  “Ódiame por piedad yo te lo pido, ódiame sin medida ni clemencia; odio quiero más que indiferencia, porque el rencor hiere menos que el olvido”  ¿Lo habías escuchado? ¿Suena masoquista no? Pero es como si el individuo pensara “es mejor esto que nada” y de esa manera creara cierta dependencia patológica con quien les hace daño.

Evidentemente, ese comportamiento es tóxico y resulta nocivo para nuestras relaciones interpersonales así que, por favor… ¡Evita dar y recibir caricias negativas! intenta expresar caricias positivas con besos, abrazos, sé tierno, comprensivo y elogia a quienes conforman tu entorno y, si tienes que hacer alguna acotación a la otra persona que sabes que no es halagadora, dale un giro y hazlo sin palabras hirientes.

Leer Artículo

¿Cómo saber si eres víctima del “Benching”?

Dilemas, Lifestyle, SE TÚ, Sexo & Relaciones

enero 26, 2018

Con la inserción de las nuevas tecnologías a nuestra era, también han llegado nuevas formas para llevar las relaciones afectivas y eso es indiscutible; es común que hoy en día muchos romances comiencen luego de varias conversaciones por whatsapp, telegram u otras aplicaciones y esto a su vez da pie a que se generen prácticas negativas como lo es el “Benching”

¿De qué se trata esto? De una nueva moda con origen en la expresión inglesa “to bench” que significa dejar a alguien en el banquillo. Su función es básica, quien la práctica busca comunicarse y mantener el interés de una persona con la cual no quiere nada serio. No obstante, juega con sus sentimientos haciéndole creer que puede haber esperanza de iniciar alguna relación profunda y se aprovecha de ella.

La interacción genera en la víctima del benching una sensación de bienestar, que tiende a disminuir o desaparecer si hay falta de contacto, pero para evitarlo quien nos hace víctimas procura mantenerse presente realizando algún comentario o interacción que alimente el deseo, para lo cual se apoya en redes como Instagram y Facebook dando likes o haciendo comentarios que dejen ver que de alguna u otra manera está pendiente.

¿Por qué ocurre el benching?

De acuerdo a lo que señalan diversos autores,  parte de sus causas se debe a que en la sociedad actual se desarrolla cada vez una mayor individualidad y egocentrismo que llevan a mantener contactos superficiales a los que damos poco o ningún valor. Por lo general, quienes practican el Benching presentan un alto nivel de narcisismo y disfrutan el mero hecho de que otros les presten atención.

Por otra parte, es utilizado como algo de lo que podemos beneficiarnos o con lo que podemos conformarnos si no nos llega nada mejor y puede ser empleado por personas que sufren de baja autoestima y necesitan la aprobación de otros para sentirse bien.

También puede darse el caso de que hayan múltiples relaciones al mismo tiempo, por si el individuo con el que realmente quiere comunicarse no responde y, por último, debemos mencionar que es probable que algunos lo hagan de forma involuntaria.

Señales del Benching

  • Tarda días en contestar

Hasta cierto punto es normal que cuando nos gusta alguien, tardemos un poco en responder para no romper la magia o evitar que el otro piense que somos demasiado accesibles, pero lo que no es común es tardar días o semanas para hacerlo; alguien a quien le intereses de verdad no dejaría pasar tanto tiempo por miedo a perder tu interés.

¡Si la persona con la que estás saliendo se comporta de esa forma, tienes motivos para sospechar de él o ella!

  • Cambia planes de un momento a otro

Así como puede pedirte de forma inesperada ir juntos a algún lugar y compartir un rato, es capaz de cancelar la cita con cualquier pretexto. Si esto es muy repetitivo tienes motivos para sospechar ¿Será que alguien más aceptó salir con él o ella y por eso me seguirá dejando en el banquillo?

  • Te halaga continuamente, pero luego te ignora

Este tipo de persona suele halagarte física y emocionalmente. Te dice que eres atractivo, especial, único y diferente; es decir, sube tu autoestima pero con el único fin de incrementar la suya, pues quiere que lo necesites y no puedas vivir sin él.

Por otra parte, es capaz de ignorarte cada vez que le provoque y crear una sensación de ambigüedad para perderte, con lo cual puede ocasionarte cierto grado de dependencia hacia él.

  • Ante preguntas incómodas te responde de forma ambigua

De pronto has intentando preguntarle varias veces qué camino va a tomar la relación que están llevando, pero busca mil y un maneras de evadir cualquier tema relacionado. Prefiere empezar a halagarte, en lugar de ser sincero respecto a lo que siente.

Debes tener claro que, su única intención es mantenerte a la espera por si no surge un plan mejor. No le interesa cómo puedas sentirte, lo que quiere es alimentar su ego aunque eso signifique jugar con el sentimiento de otros.

Si estás consciente de que alguien practica el benching contigo y te dejas envolver en esa dinámica complicada, triste y tóxica estarás cometiendo un error donde el único afectado serás tú. ¡Quizás viene siendo hora de que aprendas a decir NO aunque la persona sea de tu total agrado!

Procura que en tu vida sea una bandera la frase del reconocido escritor Walter Riso que expresa: “Si amarte implica hacer a un lado mi amor propio, mi vínculo contigo es tóxico: no me interesa”

Leer Artículo

Técnicas para superar el aislamiento

Dilemas, Lifestyle, SE TÚ, Sexo & Relaciones

enero 24, 2018

El aislamiento social, también conocido como “social withdrawal” tiene que ver con perder la motivación por establecer relaciones sociales de forma involuntaria, al punto de no disfrutar con familiares ni amigos cercanos y se ha convertido en un problema que afecta cada vez a más personas en pleno siglo XXI.

Vale recalcar que, tener algún tiempo para nosotros mismos es POSITIVO y sirve para reflexionar e incluso tomar decisiones trascendentales, pero puede convertirse en NEGATIVO cuando el aislamiento es indefinido y dejamos de mantener relaciones sociales con nuestro entorno.

Ahora bien, ¿Cuáles son las causas del aislamiento social? Para identificarlas se han llevado a cabo diversos estudios que determinan que son muy diversas y dependen de cada situación particular. Por ejemplo, puede ser consecuencia de haber sido víctima de bullying, vivir bajo una extrema sobreprotección que impide relacionarse de forma normal con las demás personas por falta de seguridad, sufrir alguna condición médica como depresión o alguna otra que le imposibilite salir, entre otras.

5 claves para romper con el aislamiento

Aunque no se logra de un día para otro, tiene solución y a continuación te brindamos algunas técnicas de gran ayuda:

  1. Pregúntate qué es lo que quieres

El aislamiento puede llegar a ser muy dañino, pero cada persona es un mundo y; aunque parezca increíble,  muchas aman la soledad y no ven nada de malo en ella. No obstante, el ser introvertidos y querer estar solos tiene una mala imagen en los países de cultura occidental donde se valora más la extroversión, lo cual puede llevar a que estos individuos se pregunten: ¿Por qué disfruto más estando solo que en compañía? ¿Cuál es mi problema?

El caso es… que si la soledad no genera un sufrimiento causado por la escasez de momentos en los que se conecta emocionalmente con los demás, no es dañina. Esto también explica que muchas personas populares lleguen a sentir un vacío en su interior pensando que esas interacciones no están basadas en la honestidad.

Visto así,  el primer paso para saber cómo superar la soledad es tener claro si realmente hay algo que deba ser superado.

  1. Reconcíliate con tus hábitos y gustos

Probablemente no se den cuenta, pero hay muchas personas que se autoexcluyen de la vida social por creerse demasiado únicas y pensar que los demás forman una categoría homogénea, pero el mundo está repleto de  gente… ¿Será posible que realmente no tengas NADA que te haga simpatizar con otras personas? En algo deben coincidir; por ejemplo, el gusto por algún animal, música, hobbie, comida, entre otros.

¡Intenta relacionarte con quienes tienes afinidad! Para ello el internet te puede servir de ayuda, porque aunque no garantiza que superes la soledad, pone a tu disposición muchas opciones para que contactes con toda clase de personas. De esa forma, puedes participar en conversaciones estimulantes y hacer nuevas amistades.

  1. Busca apoyo de personas cercanas

Superar la soledad no es tarea fácil, así que cualquier ayuda disponible debe ser bien recibida. Al fin y al cabo, uno de los primeros pasos para solucionar cualquier problema de tipo psicológico es desprendernos de los problemas artificiales y la obsesión de conseguirlo todo por uno mismo es tan irracional como poco constructivo.

Además, buscar el apoyo de familiares y amigos contribuye a romper el sentimiento de soledad ¡Expresar cómo te sientes puede llegar a ser una actividad terapéutica que te acerque a posibles soluciones!

  1. Asiste a eventos sociales

Puede que por el aislamiento que sientes tu nivel de energía baje y te cueste involucrarte en tareas estimulantes. Sin embargo, debes obligarte a asistir a eventos sociales y mantener una actitud proactiva cuando estés allí para acabar con la soledad. ¡Es así como aparecerá la oportunidad de empezar a relacionar ese tipo de actividades con la diversión, conversaciones interesantes y con la posibilidad de ganar amigos!

Pero si tus síntomas depresivos son demasiados intensos o te han diagnosticado alguna forma de depresión, seguir esta pauta resultará contraproducente, ya que quizás no seas capaz de seguirla y te frustres aún más.

  1. Entrénate en técnicas para desarrollar asertividad

Luego de romper la primera barrera de tu zona de confort, debes involucrarte de una forma más activa en las conversaciones. No te quedes reflexionando sobre cuál es el mejor momento para intervenir, di lo que piensas de forma clara y con un tono de voz firme para que presten atención a lo que expresas.

Esperamos que nuestros consejos te sirvan de ayuda y poco a poco puedas superar ese aislamiento social que se adueña de tu vida. Si lo intentas todo y no logras buenos resultados ¡Acude al psicólogo!

Leer Artículo

Síntomas de la codependencia afectiva

Dilemas, Lifestyle, SE TÚ, Sexo & Relaciones

enero 23, 2018

Quizás al escuchar el término de “codependencia afectiva” pienses que significa lo mismo que la “dependencia afectiva” de la que tanto se habla por allí, pero aunque ambos se relacionan no son sinónimos. La dependencia afectiva la sufre la persona que piensa que su pareja es indispensable para poder llevar adelante su vida y ser feliz, mientras la codependencia caracteriza a quien supone una “adicción” a la dependencia de su pareja.

En este sentido, al codependiente le gusta sentirse necesitado por su pareja,  manifiesta una preocupación excesiva por el bienestar de la misma y  se enfoca en protegerla y ayudarla aun por encima de sus propias necesidades afectando su trabajo, salud e incluso otras relaciones interpersonales

Es así como se crea un círculo vicioso tóxico dentro de la relación en el que la felicidad de uno depende del otro y, al mismo tiempo, la felicidad del último depende de la necesidad de apego del primero.

Síntomas de la codependencia afectiva

No es correcto creer que debes vivir sacrificándote por el bienestar de la persona que amas, ese estilo relacional hay que corregirlo para poder llevar una relación sana y hoy te presentamos los síntomas para que detectes si eres codependiente:

  • Baja autoestima

Por lo general, el codependiente tiene una valoración negativa de sí mismo que intenta suplir sintiéndose valioso para otros, en este caso, su pareja.

Dicha carencia puede tener su origen en las relaciones establecidas desde la infancia con sus principales figuras de referencia. Por ejemplo, si el padre solo premia al hijo cuando hace algo por él, lo normal es que el pequeño vaya aprendiendo que su valor depende de lo que sea capaz de hacer por los demás.

  • Intenta controlar a la otra persona

Debido a que su autoestima depende de que el otro les necesite, suelen usar la manipulación y control como una forma de que su “víctima” no se escape. Es decir, para sentirse valioso y útil el codependiente necesita que la otra persona siga manteniendo sus comportamientos dependientes, lo cual asegura controlando a la pareja.

  • Se siente responsable de los sentimientos de la pareja

No es malo hacer actos de amor por la pareja y ayudarla cuando la está pasando mal, pero los codependientes usan toda su energía para satisfacer las necesidades de su pareja y constantemente hacen sacrificios en su relación llegando a dejar de lado sus propias necesidades. ¡Hay que mantener un equilibrio!

  • Se siente usado y victimizado cuando las cosas no salen bien

Ya lo dijimos, usan gran cantidad de energía para hacerse cargo de la vida del otro bajo el disfraz de altruismo y querer ayudar de forma sincera, pero si la ayuda o consejo es ignorado o consideran que no es apreciado se enfadan, se sienten maltratados y poco valorados.

  • No tienen límites claros

Los límites son una especie de línea imaginaria entre los miembros de la pareja, en los que cada uno sabe hasta dónde ha de llegar para no herir al otro,  pero el codependiente los tiene poco claros por tomarse todo como algo personal.

Por un lado, lo dan todo por la pareja, pero por el otro, los culpan y les echan las cosas en cara con expresiones como: “Con todo lo que hago por ti y así me lo pagas”, “Tú no sabes lo que me sacrifico por ti”, “Lo he dejado todo por hacerte feliz” entre otras.

  • Son obsesivos

A raíz de su ansiedad y sus miedos el codependiente invierte mucho de su tiempo pensando en otras personas y en cómo estarán. Además, pueden obsesionarse cuando piensan que han cometido algún error, porque se valoran negativamente y no toleran la frustración.

  • Habilidades sociales pobres

Son personas que no suelen tener habilidades sociales muy desarrolladas y, por lo tanto, canalizan mucha energía en un solo individuo. Ayudar a otros es positivo, pero en este contexto de déficit de habilidades sociales, prestar ayuda se convierte en una gran dependencia que tiene como fin sentirse valorado y apreciado.

  • Niegan la realidad

Muy en el fondo pueden tener conciencia de la situación, pero optan por negar la realidad, especialmente frente a problemas de la pareja y la relación. Aunque estén muy pendientes de ayudar a su enamorado o enamorada y le presten mucha atención, su capacidad para resolver problemas es pobre.

Muchos que viven o han vivido en este tipo de relaciones piensan que enamorarse es destinarse a sufrir ¿Y cómo no? Si le quitan felicidad al amor con tantas presiones de un lado y del otro.

Nuestra recomendación es que si te sientes identificado con todas o algunas de las características descritas te llenes de valor y pidas ayuda a un psicólogo o acudas a un grupo de codependientes anónimos ¡No hay nada más hermoso que una relación amorosa sana!

Leer Artículo

¿Cómo decir que no sin sentir culpa?

Dilemas, Lifestyle, SE TÚ

enero 22, 2018

Los seres humanos somos sociables por naturaleza, algunos más que otros, pero al fin y al cabo la necesidad de comunicarnos con los demás es indispensable; el problema es que al no tener un aprendizaje estructurado de habilidades sociales desde la edad temprana, cometemos muchos errores al llevar esas relaciones.

Por el contrario, si disponemos de ejemplos hábiles para relacionarnos con nuestro entorno desde niños, se incrementa la probabilidad de aprender y replicar con nuestro comportamiento esas habilidades en la edad adulta.

En el ámbito social, generalmente se habla de cuatro estilos de comportamiento: El asertivo o socialmente hábil, el pasivo o inhibido, el agresivo y el estilo pasivo- agresivo ¿Sabes en qué consiste cada uno? A continuación te lo explicamos

El estilo ASERTIVO O SOCIALMENTE HÁBIL se relaciona a la habilidad para expresar opiniones, sentimientos y deseos sin amenazar o castigar a los demás y sin violar sus derechos. La persona asertiva es capaz de decir que no sin sentirse culpable, reclamar por lo que ha pagado o manejar la presión de otra persona.

Por otra parte, el estilo PASIVO O INHIBIDO, consiste en vulnerar los propios derechos al no ser capaz de expresar abiertamente las opiniones, sentimientos y pensamientos o expresarlos con falta de confianza y hasta pedir disculpas por temor al rechazo o a que los demás se hagan una idea negativa de esa persona por lo que dice. ¡Al ser pasivo te faltas el respeto a ti mismo, ya que muchas veces puedes renunciar a conseguir objetivos por evitar conflictos a toda costa!

Hablemos ahora del estilo AGRESIVO, este caracteriza a quien defiende sus derechos personales expresando pensamientos, sentimientos y opiniones de una manera impositiva e inapropiada quebrantando los derechos de los demás. Dicha agresividad puede ser verbal o no verbal a través de la violencia física.

Y, por último, el estilo PASIVO- AGRESIVO combina los dos anteriores. De esa forma, la persona en primera instancia adopta un rol pasivo que, consciente e inconscientemente, va acumulando una presión que termina por sacar a flote el estilo agresivo.

En este punto, es necesario aclarar que el comportamiento puede variar de acuerdo al contexto y persona con la que interactuamos.  Por ejemplo, es más probable ser agresivos con nuestra madre que con el jefe o con un hermano que con nuestra madre. ¡Nadie es pasivo, agresivo, asertivo o pasivo combinado con agresivo en el cien por ciento de las situaciones!

¿Por qué en ocasiones nos cuesta decir “No”?

Entre los motivos por los que nos cuesta decir NO podemos mencionar: el miedo al rechazo o a no ser considerado, el temor a molestar o crear situaciones incómodas, pensar que estamos actuando mal y sentir vergüenza o culpa al oponernos a una opinión o petición.

En pocas palabras, la razón central es pensar que no hacer lo correcto en tal situación es la mejor opción, lo cual en muchas situaciones implica aserción, pero ¿Crees que sea justo satisfacer las necesidades de otros traicionándote a ti mismo? Tienes tantos derechos personales como todos los demás.

¿Cómo decir que “NO” sin sentir culpa?

Puede ser complejo comunicar tus propias motivaciones con asertividad, pero no imposible y las siguientes claves te pueden servir de ayuda para lograrlo:

  • Reconoce el derecho a decir NO

¡Es fundamental para que puedas ser asertivo! Acepta que como ser humano tienes una serie de derechos básicos como por ejemplo poder decir NO cuando la situación así lo  amerita.

  • Piensa que no estás siendo egoísta

Así como alguien puede pedirte algo sin sentirse egoísta, tú también tienes derecho de decir que NO. Siempre y cuando lo hagas de la forma adecuada no tienes motivos para sentir culpa.

  • Acepta que no puedes agradar a todo el mundo

En ocasiones nuestro comportamiento puede ser del agrado de las demás personas pero en otras no. Aceptar este hecho como algo natural nos hará más fuertes en el ámbito social y personal.

  • Mantente seguro al expresarte

Manifiesta lo que piensas con tranquilidad, sin rodeos y de manera respetuosa para que no afectes a la otra persona con tu comportamiento.

¡Exponle tus razones para dar esa respuesta! La persona terminará por entender y si no lo hace igual te sentirás tranquilo. Primero por haber sido completamente claro y segundo por no sacrificar tu pensamiento ante simple pena o temor.

Sé consciente de lo importante que es desarrollar habilidades para relacionarte y comienza a entrenarte poco a poco. Puedes ir de menos a más; es decir, siendo asertivo en situaciones poco comprometedoras a fin de que vayas logrando la confianza y seguridad que necesitas para ir hacía los objetivos más difíciles.

Leer Artículo

https://www.instagram.com/womelish/