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Cómo sanar las heridas de la infancia

Dilemas, Lifestyle, SE TÚ, Sexo & Relaciones

abril 11, 2018

La infancia es una etapa importante de nuestras vidas y mucho de lo sucedido en esta época nos afectará por el resto del tiempo que nos quede por vivir. Durante este tierno período es cuando se forma el carácter de una persona, estos son los años en donde  aprendemos cosas como vocabulario, significados, letras y números, pero también emociones, pensamientos y conductas.

A partir de estas vamos formando nuestra personalidad y autoestima que se ven reflejadas más adelante en la manera cómo relacionarnos con otros y en los desafíos que nos toca enfrentar en la vida. Si todo lo vivido fueron experiencias dolorosas y traumáticas, estas son que las que se convierten en las heridas emocionales del presente.

Generalmente, es muy difícil afrontar problemas emocionales como separaciones, traiciones, humillaciones, injusticia o abandono, y si no tenemos las herramientas necesarias para lidiar con estos escenarios se hace algo realmente insostenible que pueden hacer de nuestra vida un infierno.

Quizás sientas que no has podido curar esas heridas por más que lo hayas intentado y aún sigan doliendo, no es sencillo, pero no imposible. Lo importante es que reconozcas tu dolor, sepas con claridad qué es eso que te está haciendo daño para poder enfrentarlo y seguir adelante.

Lo primero es no buscar responsables, no enfoquemos nuestra atención en culpar a los padres u otros adultos que nos criaron, lo que queda ahora es hacernos responsables de nosotros mismos, hay que tomar consciencia de que lo que queremos o no en nuestra vida.

Heridas emocionales de la infancia

Estas son las heridas emocionales comunes que se experimentan en la niñez y que pueden estar afectándote en la actualidad:

  • Miedo al abandono
  • Rechazo
  • Bullying
  • Promesas no cumplidas
  • Traición
  • Injusticia
  • Maltrato

Si sientes que alguna o varias de estas son las que te están afectando emocionalmente, a continuación te vamos a ofrecer una ayuda para que puedas iniciar con el proceso de sanar tus heridas.

Sana tus heridas emocionales y fortalece tu autoestima

1.- Acepta a las heridas como parte de ti, reconócelas

Reflexiona sobre ellas, con la expectativa de que lograrás cambiar y mejorar. Puedes escribirla, explícate a ti misma como te han afectado, cómo afectan tu vida y evitan que sigas adelante, incluso exterioriza cómo te sentiste con el trato que te dieron en tu infancia y cómo te sientes ahora.

Acepta que no eres mejor ni peor solo porque hay algo en tu vida que te hace daño, quizás te haya costado mucho trabajo levantar esa coraza a tu alrededor para disminuir el daño en ese momento y evitar que te hagan más daño ahora, pero ya es momento de avanzar y dejar ir todo.

  1. Acepta que te haces daño al culparte

No te puedes desgastar buscando constante culpables, pierdes energía que es mejor utilizar para sanar tus heridas. Perdónate, es lo primero que tienes que hacer antes de perdonar a los demás, este es el paso más importante para lograr pasar la página y curar tu corazón.

Si te abres paso a la autocomprensión estarás desarrollando cualidades no solo por ti y para ti, sin darte cuenta lo estarás haciendo hacia otros, lo que provocará un bienestar en todos los aspectos emocionales de tu vida.

3.- Date permiso para enfadarte con los que te lastimaron

Antes dijimos que no debes buscar culpables, pero si debes asumir ese enfado, no lo dejes dentro de ti porque te hace daño y te consume, perdonarte a ti misma te llevará a perdonar a los demás. Crear odio y resentimiento dentro de nosotros son dos actitudes tóxicas que incluso pueden afectar la salud.

  1. Transforma tu vida

Luego de aceptar tus heridas y haberte perdonado, toca seguir adelante. Aprende de tus experiencias y empieza a construir tu futuro.

5.- analiza cómo fue tu vida con las heridas y observa como lo es ahora sin ellas

Piensa como en todos esos años te aferraste a esas heridas, controlaban cada momento de tu vida. Ahora ya ve tu verdadero yo, sin armaduras. No te juzgues ni te critiques, simplemente enfócate en sanar.

No renuncies a los amigos y personas que te aprecian y te aceptan como eres, ábrete con ellos… No tengas miedo de confiar.

Recuerda que los cambios profundos requieren de mucho esfuerzo, pero vale la pena afrontar lo que no nos hace felices y asumir que algo debe cambiar.

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Lo que debes saber sobre la inteligencia social

Carrera & Dinero, Dilemas, Lifestyle, SE TÚ, Sexo & Relaciones

abril 9, 2018

La inteligencia social es la capacidad que tenemos de relacionarnos con los demás de manera asertiva, empática, armoniosa y pacífica. Esta habilidad es innata en el ser humano, pero es necesario desarrollarla para lograr una mejor convivencia y por ende un mejor calidad de vida.

El desarrollo de la inteligencia social nos ayuda a comunicarnos efectivamente, a saber cómo manejar apropiadamente nuestras emociones y a obtener un buen resultado a la hora de relacionarnos.

Gracias a la inteligencia social podemos ser empáticos disminuyendo el interés personal para pensar en el otro. Esta nos hace más solidarios y menos individualistas y logra que nos sea más fácil integrarnos a los grupos sociales, además aumenta el autoestima ya que nos hace sentir seguros, queridos y apreciados.

La inteligencia social y emocional

Ambas están muy ligadas, implican el uso correcto de las emociones para mejorar las relaciones interpersonales, sólo que mientras la primera incluye aspectos como la intimidad, confianza, persuasión, la influencia y pertenencia a los grupos sociales; la segunda está relacionada con la capacidad de entender lo que significan las emociones propias y la de los demás, cómo  manejarlas, usarlas, identificarlas, expresarlas y entenderlas.

La importancia de la inteligencia social se refleja en cada ámbito de nuestra vida, y forma parte de todos los sectores de la sociedad: recreativo, cultural, deportivo, político, educativo y laboral. Hace que nos interesemos no solo en nuestro trabajo individual, sino también en el beneficio de la empresa donde laboramos, nos hace sentirnos bien donde desarrollamos nuestra vida personal y profesional, tener curiosidad y cariño por el país donde vivimos, trabajar en equipo, ayudar a mejorar el ambiente que nos rodea, ser solidarios y valorar la opinión de los demás.

Y es que, la inteligencia social es la que despierta el sentido de pertenencia en  nosotros y nos ayuda a identificarnos con nuestro entorno, por eso, para desarrollarla, es importante sentirnos parte del todo, preocuparnos en cómo nos afecta cualquier situación que ocurra a nuestro alrededor.

La inteligencia social implica algunos puntos clave:

  • Capacidad para identificar cómo se sienten mentalmente los demás.
  • Relacionar estados mentales con otros según sus similitudes.
  • Poder observar conexiones importantes entre diversas conductas.
  • Interpretar diferentes conductas sociales.
  • Responder de manera flexible al interpretar cambios en la conducta social.
  • Habilidad para predecir lo que pasará en una situación interpersonal.

La economía social

Es el “resultado” que obtenemos luego de alguna interacción social, todas esas primeras impresiones que nos quedan luego de interactuar con alguien. Algunas relaciones pueden resultar positivas y dejan cosas buenas en ti como alguna propuesta, una idea, algún conocimiento. Pero, como ya debes saber hay relaciones que son tóxicas, no nos dejan nada bueno, incluso algunas pueden ser tan negativas que nos causan estrés y eso afecta de manera negativa nuestra salud.

Cada vez que pasas por un momento que sea muy estresante para ti, en el cual estés sintiendo mucha angustia, tu manera de pensar, procesar y actuar se verá afectada, lo que hará que caigas en conductas que no son correctas socialmente. Vas a perder enfoque, y actuarás de manera impulsiva, Daniel Goleman afirma:

“El cerebro emocional responde a un evento más rápidamente que el cerebro racional”.

Todo lo contrario ocurre si te sientes cómoda con una persona y viceversa ¿Qué pasa cuándo te sientes bien estando con otra persona? Te expresas libremente, con espontaneidad, puede llegar a haber acercamiento corporal, fluye de manera natural la conversación y hay armonía entre ambos.

Mejorando tu inteligencia social

Ya sabemos lo importante que es la inteligencia social a la hora de crear vínculos emocionales con las personas que te rodean, por lo tanto a continuación te dejamos algunos tips para generar empatía:

  • Emplea un tono amable a la hora de conversar.
  • Ponte en el lugar del otro.
  • Reconoce y ten presente las emociones de los demás.
  • Establece contacto visual.
  • Observa con atención tu lenguaje corporal y el de tus interlocutores.
  • Comunícate de manera honesta.
  • Ten siempre una expresión amable en tu rostro.
  • Escucha con atención.

Si sabes cómo manejar tus aptitudes sociales, lograrás que tus relaciones sean más sencillas y satisfactorias. Interactuar con otros de manera positiva te ayuda a fortalecer vínculos familiares, crear amistades positivas y mantener relaciones de pareja.

Recuerda que si aceptas a los demás como son, te estás aceptando a ti misma.

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¿Te despiertas cansada? Aquí las causas

Dilemas, Lifestyle, SE TÚ

abril 8, 2018

¿Muchas veces sientes que aunque te fuiste a la cama temprano y dormiste suficientes horas, aún te estás agotada al despertar? Si te levantas sintiendo pesadez en el cuerpo, sin ganas de salir de levantarte y sin motivación para empezar el día, quizás se deba a algún problema a la hora de dormir o a hábitos poco saludables en tu rutina nocturna.

1.- Insomnio

Según datos científicos, aproximadamente el 25% de la población sufre de este problema. El insomnio es la incapacidad para conciliar el sueño, esto causa problemas serios a la salud y el funcionamiento de la rutina diaria en quien lo padece.

2.- Otros trastornos del sueño

Como por ejemplo: apnea del sueño, trastornos de conducta asociados al sueño REM, sonambulismo, terrores nocturnos y otros.

3.- Ansiedad nocturna

Es este caso la mente intenta desconectarse para dormir pero no puede, esto hace que la persona entre en un círculo vicioso en el que desea dormir pero todos los pensamientos negativos y preocupaciones aparecen una y otra vez y no puede conciliar el sueño.

4.- Mala higiene del sueño

Esta consiste en todos los hábitos y prácticas que realizamos a la hora de dormir que afectan en nuestro sueño. Por ejemplo, si nos acostamos tarde viendo televisión, una almohada incómoda o algún sonido molesto.

5.- Consumo de alcohol

El alcohol tiene un efecto sedante que ayuda a conciliar el sueño, sin embargo causa resaca y esto crea un mal despertar.

6.- Consumo de fármacos

Algunos fármacos como aquellos que tienen como objetivo ayudar a dormir, provocan efectos secundarios como el embotellamiento, especialmente los que son antihistamínicos H1. Esto causa que las personas se levanten cansadas y con mucho sueño.

7.- Depresión

La depresión es un trastorno del estado de ánimo que causa dificultad el pararse de la cama, la persona deprimida quiere dormir todo el tiempo.

8.- Astenia

Esta condición causa debilidad muscular, acompañado de fatiga y malestar general. En la astenia, los síntomas no mejoran o lo hacen muy poco con el descanso.

Estas son algunas de las causas probables de que te despiertes cansada y sin ganas de hacer nada, Chequea una por una y toma los correctivos necesarios porque el sueño es vital para el óptimo funcionamiento de nuestras capacidades.

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Aprende a controlar la ira y sé más feliz

Dilemas, Lifestyle, SE TÚ, Sexo & Relaciones

abril 4, 2018

Todas hemos sentido ira alguna o muchas veces en nuestra vida, quizás de manera fugaz o en un estado que sentimos no podemos controlar. La ira es un sentimiento normal y completamente humano, pero si llega a límites incontrolables llega a ser destructiva, nos lleva a tener problemas en nuestras relaciones personales, conflictos en el trabajo y disminuye nuestra calidad de vida llenándola de negatividad.

Normalmente, expresamos la ira por medio de la agresividad, es lo natural e instintivo. Esta es una respuesta a las amenazas externas lo que nos inspira a luchar y defendernos cuando nos sentimos atacadas, por lo tanto sentir un poco de ira no es dañino, es necesario para nuestra supervivencia. Pero como todos los extremos son malos, tenemos que aprender a controlarla para que las situaciones no se nos salgan de control.

La ira es un estado emocional que tiene sus variantes, puede ser una leve irritación, una furia moderada o una rabia intensa. Al molestarnos presentamos cambios biológicos y físicos, como por ejemplo aumento en nuestra presión y ritmo cardiaco. Asimismo, se disparan nuestros niveles hormonales como la adrenalina y la noradrenalina, por eso en algunos casos la ira “nos ciega”.

Expresión de la ira

Por razones de sentido común y normas sociales, no podemos atacar físicamente a cada persona u objeto que nos causa irritación, por lo tanto, recurrimos a diferentes maneras conscientes e inconscientes para lidiar con todos esos sentimientos de ira, pero definitivamente la mejor forma de hacerlo es de manera asertiva y no agresiva. Para lograr esto debemos aprender a manejar nuestras emociones, tener en mente que podemos conseguir las cosas sin lastimar a otros, lo principal es tener respeto hacia nosotras mismas y hacia los demás.

Tampoco es bueno suprimir la ira y luego redirigirla a otro tipo de pensamiento, si no expresamos nuestros sentimientos correctamente y la mantenemos dentro de nosotros sin ninguna expresión externa, puede causar ansiedad, hipertensión e incluso depresión.

Si no controlamos nuestra ira, ya sea que la suprimamos o en el caso contrario creamos una conducta cínica y hostil estamos creando un ambiente de infelicidad. El comportamiento pasivo-agresivo y la actitud más que crítica destructiva, hace que las personas no tengan relaciones exitosas.

Estrategias para controlar la ira

Relájate:

Si sientes que tienes muchos episodios de ira, intenta realizar ejercicios de relajación a diario, de este manera, al momento de tener algún inconveniente que te cree uno de esos accesos de ira seas capaz de controlarla. Sigue estos pasos:

Respira profundamente, toma aire desde tu diafragma, al mismo tiempo repite alguna frase como “relájate” o “ten calma” y visualiza en tu mente imágenes que relajen. Ejercicios como el yoga pueden a ayudarte también a calmarte.

Busca el origen de tu ira:

Muchas veces la ira puede venir de algún problema más profundo que tengas en tu vida y no has sabido enfrentarlo, si sientes que no has encontrado solución a ese problema en específico te puedes sentir frustrada. Enfócate, traza un plan y tomate el tiempo necesario pero no lo aplaces, no te castigues y renuncies si no consigues la solución, eventualmente lo lograrás. Terminar de resolver ese asunto pendiente puede mejorar al manejo de tu ira.

Mejora la comunicación:

Si te ves metida en una discusión acalorada, baja el ritmo y trata de escuchar atentamente a la otra persona, por más difícil que sea no respondas a la primera, tómate tu tiempo y piensa cuidadosamente lo que vas a decir. Es natural ponerse a la defensiva cuando nos sentimos atacadas, pero no pelees por cosas que realmente no tienen importancia, trata de entender al otro y descubrir cuál es el verdadero mensaje detrás de esas palabras molestas. Por ejemplo, si es tu pareja, quizás sea que se siente abandonada y busca llamar tu atención.

Usa el humor:

Ya sabes lo curativa que es la risa, puede aliviar cualquier momento de tensión y bajar los niveles de rabia. Por ejemplo, si te encuentras en medio de una situación que está creando ira en ti, dibuja en tu mente una imagen graciosa. Pero ojo, no te rías de los problemas ajenos y no uses el humor de manera sarcástica para atacar a otros. Esto es solo una herramienta para ti, para que internamente logres tu calma en medio de algún momento estresante.

Cambia de aire:

Si sientes que hay momentos o rutinas que están creando molestia en tu vida, trata de cambiarlas. Por ejemplo, si algún tema de conversación con tu pareja causa conflicto, intenta buscar algún lugar agradable para iniciar esa conversación y conseguir una solución, si el camino que recorres para ir a algún lugar es estresante, cambia de ruta. Son pequeños detalles que si los cambiamos pueden hacer una gran diferencia.

Recuerda que la vida es corta y no podemos desperdiciarla sintiendo algo negativo como la ira descontrolada. Trata de ver las cosas desde otra perspectiva, aunque no sea fácil puedes cambiar tu carácter y ser más tolerante con las cosas que te rodean, es muchas veces tratar de analizar si de verdad eso que te está haciendo sentir molestia es tan serio como piensas. Ser un poco más tolerantes, pacientes y sentir empatía hacia los demás puede ayudarnos a enfrentar todo con mejor humor.

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¿Comes por ansiedad?

Dilemas, Lifestyle, SE TÚ

abril 1, 2018

Aunque creas que comer solo sea una actividad física, también es un acto psicológico, muchas cosas pueden intervenir en el acto de comer y no es solo el hambre. En la actualidad somos más conscientes a la hora de comer y en cómo nuestro estado emocional afecta nuestra alimentación.

¿Al estar deprimida sientes muchas ganas de comer, cuando te sientes ansiosa por algo tú primer impulso es buscar que comer en la nevera y sientes que comes más que cuándo estás tranquila? Si te sientes totalmente identificada con esto sigue leyendo porque te daremos algunos tips para que elimines la ansiedad por comer.

  • 5 comidas diarias:

Los hábitos alimenticios influyen a la hora de desarrollar ansiedad por la comida, si tienes un horario fijo y creas una rutina a la hora de comer, tu cuerpo estará más nutrido y no picarás entre comida.

  • Evita comprar alimentos que no quieras comer:

Si sabes que tienes en tu alacena galletas o en la nevera algún chocolate, tu ansiedad por comer aumentará. Hay comidas, especialmente los dulces y frituras, que son muy tentadoras.

  • Ejercicio:

Comer por ansiedad es causado también por no tener hábitos saludables, hacer ejercicio y comer sano te hará ser más disciplinada. Al tener una buena salud física te sentirás mucho mejor, lo que disminuirá tu ansiedad.

  • Se consciente de lo que comes:

Saber que alimentos son más nutritivos te ayudará a elegir aquellos que sean buenos para ti y te hagan sentir mejor. Comer alimentos bajos en azúcar, ricos en fibra o en proteínas hará que disminuya la ansiedad por comer.

  • Ve al psicólogo:

Si tienes estás muy deprimida, tienes un problema emocional, crees que sufres de  algún síndrome o trastorno que afectan tus hábitos alimenticios, lo mejor es que acudas a un especialista que te ayude a superar cualquiera de estos.

Tu cuerpo y mente están muy relacionados, por lo tanto cualquier cosa que esté pasando en tu cabeza afecta directamente en tu manera de comer. Si estás tranquila mentalmente, dejarás de comer ansiosamente y tu cuerpo lo agradecerá.

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La verdad ¿Ofende?

Dilemas, Lifestyle, SE TÚ

marzo 28, 2018

Desde muy pequeños hemos escuchado el dicho que reza: “La verdad duele pero no ofende”, al momento de decirle a una persona la cruda verdad sobre algo, esta podría sentirse en un primer momento ofendida y dolida, pero realmente hace que se sienta vulnerable, lo que le causa un malestar que generalmente activa un método de autodefensa y lo lleva a comportarse de manera irracional y en el peor de los casos de manera dañina.

Si descubres en una persona alguna debilidad y se la dices, la primera respuesta seguramente sea una negación “eso no es cierto” a la que comúnmente sigue “bueno pero es mi vida, no te inmiscuyas en ella”. Todos estos son mecanismos de autodefensa

Siempre nos dicen que es mejor decir la verdad, y es cierto, eventualmente es mejor para alguien saber la verdad aunque al principio duela. El comportamiento negativo que describimos arriba, podría a llegar ser mucho peor si se descubre una mentira larga y elaborada.

Decir la verdad con mucho cuidado o callar

Mentirle a alguien cercano a ti es lo peor que puedes hacer, pero tampoco la idea es que vayas por allí lastimando a tus seres queridos, hay maneras de decir la verdad. Desde algo sencillo como “¿me veo gorda con esto?” a cosas más complicadas como una infidelidad o algún tipo de engaño, la manera de reaccionar a estas interrogantes instintivamente es crear una mentira y olvidar todo el asunto, pero el tema estará lejos de olvidarse, ya que con el paso del tiempo toda la situación puede convertirse en algo mucho peor.

Si se considera a la verdad como algo positivo, por lo tanto no debería generar daño. Este es el precepto que aceptamos en cuanto a este tema, por lo tanto, solo se podría aceptar como verdad a todo aquello que genera consecuencias positivas, que ayude a los demás a ser felices. Sin embargo, es evidente que muchas veces lo que puede ser verdad para muchos, puede causarles dolor a otros. Esto no se discute, pero, ¿Cómo es posible si siendo la verdad tan positiva, todo esto pase?

Por ejemplo, si hay una persona que no sea agraciada físicamente, basándonos en los estandartes de belleza actuales, ¿tenemos el derecho de llamarla fea, simplemente porque sea verdad? Esto claramente ya no sería ser honestos, sería ser maliciosos. ¿Qué harías tú en este caso? el monje hindú y maestro espiritual Swami Satchidananda, decía “si siendo honestos causaremos problemas, dificultad o daño a alguien, debemos quedarnos callados”.

Por todo esto decimos que a la verdad hay que tratarla con mucho cuidado, no es decir verdades a medias en orden de agradar a los demás, es saber decir la verdad para no lastimar a otros.

Decir la verdad puede ser liberador para todas las partes, si sientes que necesitas hablarle con la verdad a una persona, hay maneras de hacerlo un poco más sencillo y menos doloroso.

Puedes empezar por iniciar la conversación hablando desde el corazón, la verdad nos hace libre, dicen. Si lo que vas a confesar es alguna falta de tu parte, discúlpate sinceramente, ahora, si es algo menos grave o es una verdad referente al comportamiento de alguien, trata sentir empatía por esa persona, para que entienda que lo que le dices no es para hacerle daño, es para que cambie y sea cada vez mejor.

Hablar con la verdad para mejorar

Decir la verdad implica reconocer tus debilidades, reconocer fallas y errores, aceptar que no somos perfectas, pero decir la verdad tiene sus recompensas. Además de crecer como persona, te ganas la confianza de los demás. La gente confiará en ti y se sentirán agradecidos de escuchar la verdad, aunque a veces les cueste aceptarlo.

La verdad es poderosa, hablar honestamente puede hacer que algunas personas se vayan de tu vida, pero al final del día será lo más sano para ti. Mentir crea más dolor y dificultades, a largo plazo, que la verdad. La honestidad es sanadora, te ayuda a mantener relaciones que te convienen, si una amistad o relación de pareja es la ideal, la verdad hará que estas pasen la prueba y te des cuenta de lo fuerte que son.

Incluso, aunque caigas en la tentación de mentir, siempre hay una oportunidad de ser honesta y hacer un intento de redención. Si aceptas que mentiste y sinceramente te propones a decir de ahora en adelante la verdad, es algo que vale mucho, vale más que simplemente mantener la mentira y el daño.

Si te propones a decir la verdad, verás cómo todo cambiará para mejor. Notarás como aumenta tu confianza, ya no sentirás el estrés de mantener una mentira, serás digna de confianza y confiarás en otros, te sentirás orgullosa de ti misma, nunca andarás con miedos a ser atrapada en alguna mentira, no estarás preocupada de andar cuidando lo que dices, crearás intimidad en tus relaciones, no lastimarás a tus seres queridos y vivirás libre de culpas.

Como puedes ver, decir la verdad más que ofender, termina por convertirse en algo bueno, hablar honestamente es más eficiente que soltar una mentira. Decir la verdad tu ayuda a conocerte a ti misma y a crecer como persona, si te ayudas a ti misma, siempre podrás ayudar a los demás. Se valiente y no mientas.

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Supera la adicción al celular

Dilemas, Lifestyle, SE TÚ

marzo 18, 2018

¿Estás constantemente enviando mensajes de WhatsApp, o de texto, quizás navegando en Internet, jugando o mandando emails? Dependiendo de cuánto tiempo inviertes en estas actividades, quizás tengas una adicción al celular. Esto te podría ocasionar serios problemas en tu ambiente laborar, en tu vida privada y falta de productividad en tu día a día.

Tips para disminuir el uso del celular

1.- Monitorea el uso de tu teléfono

Lleva un registro de cuantas veces por hora revisas tu celular, puedes descargar una aplicación que haga esto por ti, si ya estás consciente de tu problema puedes comenzar a buscar una solución.

2.- Elabora un plan de uso del celular

Puedes limitar el uso a ciertas horas del día, para esto te puedes ayudar con una alarma, o puedes programar horarios específicos en los cuales no usar tu teléfono, como cuando estás en el trabajo, por ejemplo.

3.- Recompénsate cada vez que pases menos tiempo usando el celular.

Si cumples tu meta del día, puedes premiarte con tu comida favorita, con algo nuevo o con alguna actividad. A esto se le llama autorrefuerzo positivo.

4.- Da pequeños pasos

No te restrinjas el uso de celular de una sola vez, esto te podría causarte ansiedad, mejor hazlo poco a poco, puedes empezar cada media hora, y luego cada 2 horas.

5.- Guarda tu celular

Si no lo tienes a la vista, te será más fácil cumplir con tu meta. También ponlo en modo silencioso para que no te distraiga.

6.- Toma unas vacaciones

Puedes ir a algún lugar donde no haya señal, además de pasarla bien y entretenerte, habrás disminuido el uso del celular.

7.- Apaga las notificaciones

Si cambias la configuración de tu teléfono, no recibirás notificaciones de WhatsApp, Facebook, Twitter u otra aplicación, de esta manera no te verás obligada a revisarlo.

8.- Realiza otras actividades

Quizás algo que te guste, la pintura, música, hacer ejercicio. Cualquier actividad que te mantenga la mente ocupada es de gran ayuda para superar tu adicción.

Estos pasos te serán de gran ayuda para que poco a poco superes tu adicción.

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Qué es la hipersomnia

Dilemas, Lifestyle, SE TÚ

marzo 11, 2018

Si eres de las personas que por más que duerma siempre tiene sueño, o que en ocasiones te cuesta mantenerte de pie por el deseo de irte a la cama, es posible que padezcas hipersomnia.

La hipersomnia es un trastorno del sueño que hace que quien lo padece sufra de extremo cansancio, somnolencia excesiva, sueño nocturno prolongado o sueño diurno involuntario.

las personas con hipersomnia se duermen rápida y fácilmente, les cuesta despertarse por las mañanas, a veces parecen confundidos y descordinan alguna parte del cuerpo. En líneas generales, andan como “borrachos de sueño”.

Otra de las características de este trastorno es que, aunque parezcan despiertas, tienen disminución en la respuesta motora, su conducta puede ser inapropiada, fallas de memoria, desorientación y mareo. Esto puede durar algunos minutos, o hasta horas, y se sabe que el comportamiento “automático” que experimentan puede ser peligro puesto que se sabe de casos de personas que han manejado largas distancias de manera inconsciente.

Aunque duerman más de 9 horas al día, las personas con hipersomnia no descansan pues su sueño no es precisamente reparador, por eso necesitan siestas diurnas para reponer energía.

El tratamiento del trastorno se puede realizar en dos fases, la fase farmacológica en la que el especialista receta varios medicamentos para que el paciente se mantenga despierto durante más tiempo, y la fase de modificación de los patrones del sueño para que la persona identifique los estímulos y momentos en los que se produce la somnolencia.

Si consideras que cunples con muchas o todas las características de esta afección, lo recomendable es que acudas lo más pronto posible a tu médico tratante ya que sólo él es capaz de diagnosticar lo que realmente te sucede.

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