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Me dejó por otra ¿Cómo lo supero?

Dilemas, Lifestyle, SE TÚ, Sexo & Relaciones

febrero 20, 2018

Odio, desesperanza, frustración y ansiedad son sólo algunas de las emociones por las que toda mujer pasa luego de una separación que no esperaba o que no deseaba. Siente que todo está perdido, que hizo algo mal y que por eso él se alejó o, peor, se fijó en otra, pero la verdad es que, si la ruptura se dió a causa de una tercera persona, a la larga entenderá que fue lo mejor y hasta lo verá como un favor.

Lo primero que hay que tener claro que es somos merecedores de amor, y que si la persona con la que estamos no es capaz de amarnos como nos merecemos, de valorarnos y de cuidarnos, es mejor que se haga a un lado y que sanamente terminemos la relación que nos mantiene juntos para darle paso a alguien que sí nos haga sentir amados, deseados y valorados.

Sí, sabemos que en ocasiones las relaciones se terminan, las parejas se separan y el amor se acaba, aquí es cuando debe prelar la madurez y la sensatez para separarse antes de que alguno de sus miembros, motivado por esa necesidad de experimentar nuevas sensaciones y emociones, busque satisfacer dichas necesidades con un tercero.

Este caso es más común de lo que pensamos puesto que la comunicación, aunque es la base de toda relación, es también uno de los aspectos más descuidados por las parejas.

Tristemente llegado el punto de que el hombre, siendo el que con más frecuencia incurre en esta situación, deja a su pareja por un aparente enamoramiento hacia otra mujer, la depresión y el sentimiento de culpa invade a quien fue dejada. Superar que “la dejó por otra” es la tarea más larga y dolorosa por la que cualquiera puede pasar.

No, que te haya dejado para comenzar una relación con otra mujer NO es culpa tuya, no significa que hayas hecho nada malo ni que hayas fracasado como mujer. Sí, tú puedes superarlo y a continuación te decimos cómo:

  • Valórate

Si importar su éxito, dinero o belleza, esa otra mujer no es ni mejor ni peor que tú, sencillamente son diferentes ¡Todos lo somos! Tu pareja te dejó o la relación se terminó, por diferentes motivos que quizás ni tengan que ver directamente contigo.

Cuando te valoras, conoces tus virtudes y también tus defectos, eres capaz de discernir cuáles fueron las causas que terminaron con el vínculo amoroso y esto no afectará el concepto que tienes de ti por encima de las características o cualidades de la tercera persona.

  • Perdona

Perdónate tú y perdónalo a él, será difícil en un principio pero con el tiempo eso te dará paz. Busca la libertad del perdón, la ligereza de soltar esas cargas del resentimiento y el rencor, sólo así se irá el dolor que te angustia, que no te deja dormir ni respirar.

No vale la pena alargar la agonía, el dolor, necesitarás aprender a perdonarlo para que vuelvas a sentirte bien y tranquila contigo misma.

  • Respétate

Lo peor que puedes hacer es compararte con la otra, eso es faltarte el respeto a ti misma. Sí, todos tenemos puntos fuertes y puntos débiles pero eso no debe llevarte a buscar razones por las que tu pareja se fue con ella y no se quedó contigo.

Esa energía y ese tiempo que inviertes buscando comparaciones entre ambas, es energía y tiempo que puedes usar para superar la separación, para reencontrarte contigo misma, para hacer las cosas que te gustan, para quererte y buscar tu bienestar emocional.

  • Anímate

Construye tu propia red de apoyo, personas que te animen, seres queridos que te llenen de energía y te ayuden a salir de la tristeza. Gente que te haga ver lo bueno que hay en ti y el camino de nuevas oportunidades que recién se abre a tu paso.

Busca estar en confianza, con aquellos con quienes puedes hablar sin reservas, que te escucharán y que te entenderán, pero que también te harán ver cuándo estás equivocada o haciendo las cosas mal.

  • Acepta

La relación se terminó, punto. Aceptarlo cuanto antes es lo mejor que puedes hacer para avanzar. Genera distancia entre ambos, no puedes ser su amiga y actuar como si nada pasó alguna vez entre ustedes.

Busca reparar tu YO, del dolor que sientes producto de ese duelo. Deja de releer una y otra vez viejas conversaciones en whatsapp, ver fotos en las redes sociales o stalkearlo para ver qué está haciendo, acepta que ya se acabó.

¿Qué lo hace distinto esta vez?

Todas las separaciones son dolorosas, pero las que se dan por otra persona son las más desgarradoras, las que nos cuesta más superar porque de una u otra manera nos dan en el orgullo.

Nunca será igual romper sanamente, en medio de la sinceridad y la madurez, que separarse por engaño o traición ya que este último escenario afecta directamente nuestro autoestima y es por ello que debemos  blindar ese autoconcepto y esa seguridad personal.

Aprendiendo las pequeñas lecciones que nos da la vida con experiencias como estas, es que evolucionamos como individuos. Agradezcamos el aprendizaje y sigamos adelante.

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Características de los jefes tóxicos

Carrera & Dinero, Dilemas, Lifestyle, SE TÚ

febrero 15, 2018

Algunos disfrutan ir a trabajar, que es el ideal de todos, pero muchos otros ven la faena laboral como una verdadera tortura ¿La razón? Un jefe que te hace la jornada insoportable, haciéndote mucho más pesadas las responsabilidades y que te llena de estrés la cotidianidad al punto de que termina afectando todas las demás área de tu vida.

Tipos de jefes hay muchos, de hecho tanto los psicólogos como los sociólogos han dedicado gran parte de sus estudios al análisis de la relación laboral debido a que esta, determina los índices de productividad y los resultados de la empresa. Ante dicha realidad, muchas compañías han elegido apostar por su capital humano y capacitarse en beneficio de mantener la armonía del ambiente laboral, sin embargo, existe también un porcentaje de organizaciones que le restan importancia a este elemento.

Sabiendo que el bienestar de los empleados influye en el crecimiento y productividad de la empresa, las organizaciones están prestando mayor cuidado y atención a esta variable. El estrés y el malestar laboral aparece como consecuencia de una relación tóxica entre las partes y ahí, el liderazgo tóxico tiene mucho que ver puesto que este se caracteriza por la poca habilidad de los superiores para llevar una relación sana con sus subordinados, al sobrecargarlos de responsabilidades, siendo ambiguos en la definición de roles y maltratando a quienes tienen su cargo.

Un jefe tóxico genera sentimientos negativos del empleo a la empresa donde trabaja, le resta entusiasmo y motivación a su faena y al final este último opta por abandonar la empresa o cumplir con sus actividades con un mínimo de esfuerzo.

4 de cada 10 jefes son tóxicos

Perfil

Así es, hay más jefes tóxicos de los que creemos e inclusive se desglosan en diferentes tipos dependiendo de sus características, pero básicamente tienen el siguiente perfil:

  • Acosadores: Acosan, intimidan y humillan a sus subordinados abusando de su poder.
  • Perfeccionistas: No saben delegar porque creen que nadie está a su altura.
  • Adictos: Son adictos al trabajo y piensan que los demás empleados deben ir a su ritmo de 24/7
  • Materialistas: Basa su gestión y rendimiento únicamente con resultados económicos.
  • Injustos: No son justos e imparciales.

Características

De la misma manera, los jefes tóxicos comparten características que los diferencian del resto y que afectan negativamente su ambiente de trabajo.

  • Son arrogantes y tienen problemas para comunicarse con el resto del equipo ya que piensan que siempre tienen la razón y si lo dudan, evitan reconocerlo. Quieren que se acepte su palabra como la última sin cuestionar nada.
  • Se limitan a pensar sólo en número y desechan las necesidades de los trabajadores, sus características y argumentos. Por ello están constantemente cambiando de personal debido a que no reconocen que el corazón de la compañía son sus empleados.
  • No permiten que el equipo de trabajo sugiera, opine o proponga, pues estos jefes son autocráticos y quieren mantener el poder total de las decisiones y metodologías.
  • Carecen de paciencia y se irritan fácilmente hasta perder los estribos. Es ahí cuando ofenden y humillan a sus subordinados sin medir palabras, gestos o acciones ya que poco entienden que el capital humano es crucial para el avance de toda empresa.
  • No les gusta el cambio, la innovación ni la modernidad, son inflexibles y con mente cerrada.
  • Quieren mantener el control de todo y para ello están constantemente supervisando todas las tareas de cada uno de los empleados, cosa que merma la capacidad creativa del grupo.
  • Aparentan ser muy seguros y confiados en sí mismos, cuando la realidad es totalmente contraria. El líder que tiene confianza en sí mismo, no temerá delegar funciones en su equipo de trabajo o valorar sus opiniones.
  • Les exige a sus empleados en base a expectativas irreales y cuando estos no satisfacen esas expectativas, explota y los culpabiliza, pero cuando si lo hacen, este jefe es incapaz de agradecer o reconocer el esfuerzo.
  • Están llenos de prejuicios, discriminan y hasta tienen una mentalidad sexista o racista.
  • Les cuesta planificar o gestionar su tiempo.
  • Limitan la creatividad de los miembros del equipo y la que exista, simplemente no la reconocen lo que genera que los empleados comiencen a trabajar bajo patrones rígidos y mecánicos.

El mundo de las empresas viene experimentando cambios en su dinámica, ahora reconoce que el efecto de la globalización y el estrés representan un problema a la hora de tratar con los empleados.

Los buenos líderes saben que las crisis generan situaciones difíciles para los trabajadores y este es un factor que también deben tomar en cuenta cuando lideran, razón que los ha llevado a introducir cambios en cómo se tratan los actores de una organización y cuál es la importancia que se le da a sus empleados.

A la larga un jefe tóxico afecta económicamente a la organización ya que su mala gestión, reduce los niveles de productividad en el corazón de la empresa: sus trabajadores.

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3 Ventajas del sexo de reconciliación

Dilemas, Lifestyle, SE TÚ, Sexo & Relaciones

febrero 13, 2018

No, definitivamente el sexo no es la cura mágica para los problemas de pareja ¡Pero cómo ayuda! Eso si, ambas partes deben tener claro que irse a la cama no debe ser utilizado como herramienta para evadir sus diferencias.

Ciertamente la sexualidad es una de las maneras de fortalecer la relación de pareja ya que ayuda a que fluya la comunicación, pero claro está que no lo es todo. Sin embargo, cuando la discusión fue mínima, tener un encuentro amoroso con tu otra mitad es una buena manera de hacer borrón y cuenta nueva ¿Por qué?

1- Porque cura las heridas

Algunos motivos de desacuerdo en la pareja son complejos y requieren de un tratamiento más profundo para superarlos, por ejemplo, temas de dinero, familias o responsabilidades. Estas temáticas generalmente dejan heridas entre los enamorados, heridas que se pueden aliviar a través de un buen acostón.

2- Porque aflora el instinto

Al pelear, se liberan neurotransmisores como la noradrenalina además de adrenalina y testosterona que a su vez se transforman en deseo. Según expertos en las relaciones maritales “El sentimiento de amenaza activa el sistema de conexión, un sistema biológico que trabaja para mantener intactas tus relaciones importantes. Cuando ese sistema se activa, motiva a aumentar tu sentido de unión y seguridad con los otros”

3- Porque los reconecta

Cuando peleas con tu pareja es normal que se digan o hagan cosas que los hieren y por consecuencia los alejan. Luego de la reconciliación sexual, seguramente se reconectarán esos sentimientos que “Se rompieron” producto de la discusión.

La conoces las 3 principales razones por las que el sexo de reconciliación es bueno es bueno para la relación. Ponlo en práctica más seguido pero…. recuerda poner en orden las causas de cada malestar.

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¿Qué es el Cyberbullying?

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febrero 11, 2018

El ciberacoso o cyberbullying es un tipo de acoso directo o indirecto que se lleva a cabo a través de las redes sociales mediante una conducta intencionada que busca agredir emocionalmente a otra persona y que permanece en el tiempo.

Generalmente el instrumento utilizado para tal fin son fotos, conversaciones o videos de su autor original compartidas sin una mala intención, pero que al caer en terceras manos son tergiversados o mal utilizados en pro de generar un daño, humillar o ridiculizar. Por ejemplo, cuando un amigo nuestro cuelga en su perfil una foto en la que no sales muy agraciado, él no la montó con la intención de hacerte quedar mal, pero al llegar a  quien si lo quiere, este último hace un uso diferente del material.

Con el ciberacoso hay que tener en cuenta que todo lo que se sube al Internet puede ser visto por millones de personas, la mayoría son desconocidas, y que en esta situación la víctima se siente indefensa e impotente además de expuesta y presa de caer en otro tipo de acoso derivado del inicial, aparte de que el anonimato confabula a favor de la impunidad en el mundo digital.

Impacto emocional

Quienes sufren o han sufrido ciberacoso son personas afectadas seriamente en su autoestima y autoconcepto, al punto de que llegan a echarse la culpa por estar en medio de una situación como esta.

Así mismo, las víctimas de cyberbullying se convierten en individuos inseguros con un sentimiento de inferioridad, incapacidad y vergüenza por no poder hacer nada ante este tipo de ataque contra su integridad. Muchas de ellas son coaccionadas a mantener silencio sin denunciar por temor a represalias mucho peores que el daño inicial.

Lamentablemente quienes son presas del cyberbullying reciben escaso apoyo social y esto a futuro le dificulta establecer vínculos fraternales y afectivos con terceras personas lo que le genera un auto aislamiento, incluso si el acoso es prolongado en el tiempo, la víctima puede desarrollar trastornos de personalidad o del estado de ánimo como depresión severa o fobia social que pueden llevarle al suicidio.

Si estamos o conocemos a alguien que está en medio del ataque del cyberbullying, lo primero que hay que tener claro es que el silencio sólo empeora las cosas. Hay que afrontar y denunciar al acosador antes de que la situación se nos escape de las manos; muchas países ya están legislando y penando este tipo de ataque, sólo falta cultivar un poco má sla conciencia social en torno a este tema.

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Sácate la frustración en un 2×3

Dilemas, Lifestyle, SE TÚ, Sexo & Relaciones

febrero 9, 2018

Todos hemos experimentado alguna vez en la vida ese sentimiento de frustración que básicamente definimos como la imposibilidad de satisfacer una necesidad o deseo. Al sentirnos frustrados experimentamos sentimientos como tristeza, rabia e impotencia y las razones para ello varían de acuerdo a cada caso.

Generalmente las causas de frustración tienen que ver economía o relaciones interpersonales, más de tipo romántica, pero a ciencia cierta son muchas las cosas que nos pueden hacer sentir frustrados. De hecho para algunas personas este sentimiento es el motor que le mueve para hacer y conseguir más y mejores cosas, no obstantes hay quienes se paralizan o sumergen en un mar de lamentos y desespero del cual les cuesta salir.

La frustración puede llevarte a un estado de insatisfacción y desdicha emocional, es justo en ese momento en el que debemos reconocer que sólo nosotros podemos salir de ese estado al responsabilizarnos de lo que estamos sintiendo y utilizándolo como estímulo para superarlo, sólo así le sacaremos el lado positivo, de lo contrario se convertirá en algo dañino para el cuerpo.

3 claves para superarla

1- Asume el control

Tú tienes el poder de influir en ciertas cosas cotidianas y sencillas, pero hay otras un poco más complejas en las que pierdes el control y no tienes influencia directa, como la cantidad de dinero que gana tu pareja, el carácter de tu jefe o el clima que hace un tu ciudad que no te permite hacer ciertas actividades.

Ante estas situaciones que son frustrantes para ti, lo mejor es clasificarlas entre lo que puedes y lo que no puedes cambiar. En cuanto a lo que si puedes cambiar, deberás tomar acción lo antes posible y corregir eso que te frustra, mientras que tendrás que aceptar eso que no puedes cambiar si no quieres permanecer en un círculo de sufrimiento interminable.

2- Sé realista

Una de las principales causas de la frustración es que nos hacemos falsas o grandes expectativas acerca de algo o de alguien. Esto no quiere decir que debemos esperar lo mínimo y alegrarnos por migajas, quiere decir que hay que ser realista y saber que las expectativas tienen que ver directamente contigo ya que si estás seguro de ti mismo y tienes expectativas altas, pondrás todo tu esfuerzo para alcanzar el objetivo que te plantees (si depende de ti).

Si tus expectativas están bajas, a lo mejor te mantendrás en un nivel y lograrás una que otra cosa, pero tarde o temprano el aburrimiento te arropará y para salir de él, tendrás que abandonar tu zona de confort.

3- Reconoce

Así como es importante reconocer que se tiene un problema y que nos sentimos frustrados, también es importante reconocer los avances que hemos dado para salir de ese estado.

Esta es una buena manera de fluir y salir del estancamiento que produce la frustración, y también es una buena forma de darnos ánimo a nosotros mismos. Deja de recriminarte todo el tiempo y comienza a elogiarte por lo que vas logrando.

Sin dudas el sentimiento de frustración es de los más amargos, de esos que te hacen un nudo en la garganta y en el estómago que no te dejan dormir. Sentirte incapaz o insatisfecho ante un deseo o necesidad es normal, sin embargo está en tus manos salir de él en un 2×3.

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Lo que es y lo que no es el Perdón

Dilemas, Lifestyle, SE TÚ, Sexo & Relaciones

febrero 7, 2018

Es ley de vida, todos en algún momento hemos sido heridos o perjudicados por alguna acción u omisión de otro, pero también hemos estado en el lado contrario siendo nosotros los verdugos. El hecho es que con o sin intención, las personas lastiman y son lastimadas por diferentes razones, circunstancias y momentos, lo cierto es que hacernos concientes del daño que el rencor genera en nuestra salud fìsica y emocional, es el primer paso para la liberación.

Existen cuatro componentes que nos ayudan a definir y medir científicamente la acción de perdonar. Dacher Keltner, psicólogo social y profesor de la Universidad de Berkeley realizó un estudio que desglosa cada uno de estos indicadores, y nos ayudan a establecer las diferencias básicas entre lo que es y lo que no es el perdón.

Albergar rencor, celo, culpa y odio en nuestros corazones por algún daño que una tercera persona nos haya proferido, a la larga enferma el espíritu y repercute negativamente en nuestra felicidad. Perdonar es la forma más efectiva de liberar estrés y fomentar la alegría además de la paz interior.

Keltner menciona la aceptación como primer componente para definir y medir el perdón. El psicólogo aduce que aceptar cuando ha ocurrido un daño, cuando nos han lastimado, cuando nos han agredido, debe romper con la negación y el orgullo del agraviado.

De la misma manera, menciona como segundo indicador la disminución del deseo por buscar venganza, como tercer factor el acercamiento en lugar de la evasión y finalmente, la transformación del sentimiento negativo hacia uno más positivo, con más empatía y comprensión.

Perdonar es un proceso largo y difícil en donde se perdona al otro como a nosotros mismos

Al contrario de lo que se piensa, el perdón nos ayuda a establecer límites y evita que volvamos a pasar por situaciones similares. Jack Kornfield, psicólogo y maestro budista, define el perdón como la resolución de no permitir que la transgresión vuelva a suceder, de protegerse a sí mismo y a otros.

Cuando perdonamos, también aceptamos el duelo por algo que no funcionó como hubiesemos querido y el pasado que ya fue, y que no cambiará

Lo que no es

Definitivamente perdonar no es olvidar radicalmente la manera cómo nos han herido, tampoco conlleva necesariamente una reconciliación o “borrón y cuenta nueva” con la persona que nos lastimó.

Cuando perdonamos no estamos justificando ni aprobando la conducta de quien nos lastimó, no lo estamos absolviendo de su responsabilidad ni mucho menos estamos demostrando sumisión, todo lo contrario, se necesita mucha valentía y carácter para dejar de hacer a esa persona responsable de tu bienestar emocional y cambiar de actitud hacia ella sabiendo que te generó un dolor.

Otro aspecto a resaltar es que el perdón es incondicional, no es algo que se obtiene, se gana o se negocia. No es algo que se paga o que se da por la promesa de no volver a cometer el mismo daño, es decir, no se perdona a alguien “Si dejas de hacer esto o aquello”.

De la misma manera sabemos que perdonar y restaurar la relación son dos cosas diferentes. El perdón en instantáneo pero reconstruir la relación previa al agravio es algo que llevará tiempo porque se vulneró la confianza, esto algo que las partes deben saber.

Tampoco es un derecho que tiene quién no fue lastimado sino que lastimó. Sólo quien fue objeto del daño tiene el derecho de elegir entre perdonar o no.

En resumen, perdonar es un acto que nos beneficia a nosotros directamente ya que sentir rencor, es como si quisieramos envenenar a otro tomándonos nosotros mismo el veneno ¡Perdonar Libera!

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Mi pareja no quiere hijos ¿Qué hago?

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febrero 6, 2018

En las relaciones de pareja es muy importante que cada uno de sus miembros mantenga la autenticidad y gustos propios, eso es cierto, pero también sabemos que en determinados aspectos ambas partes deben ponerse de acuerdo y definitivamente la planificación familiar es uno de ellos.

Aunque no todo el mundo lo tenga desarrollado, el instinto por hacer familia siempre está latente en quien desea procrear, pero llegado cierto momento de su vida en el cual todas las condiciones tanto económicas como de salud física y emocional están dadas, ese instinto toma fuerza y comienza la búsqueda del papá o la mamá del futuro retoño. Si ya estamos en pareja, lo lógico es poner sobre el tapete el deseo de tener hijos y acordar cómo y cuándo se va a llevar el proceso, pero… ¿Qué pasa si una de las parte no quiere tenerlos?

Parece mentira pero a muchas personas les cuesta entender que otras no quieren tener hijos, de hecho estas últimas son tildadas de egoístas o de fracasadas en la vida ya que socialmente la familia, llámese papá y mamá, representan la realización del individuo. No obstante esta decisión personal debe ser respetada ya que, sin dudas, tener un hijos es una gran responsabilidad para la que debemos estar preparados.

Ahora bien, si al resto del mundo le cuesta entender y aceptar que una persona biológicamente apta para procrear no desea tener descendencia, imaginémonos el choque emocional que esto le puede generar a su pareja. Definitivamente enfrentarse con esta realidad pone en jaque la relación ya que la parte que sí desea convertirse en padre o madre, tiene que reconsiderar cómo esa situación afecta directamente el futuro que está buscando.

Partiendo de este punto, lo primero que hay que resaltar es que esta es una de las razones por las cuales al principio de toda relación amorosa que pretende convertirse en algo serio y con propósito, se deben conversar las aspiraciones de cada uno puesto que al dejar estos temas tan importantes para el final, corremos el riesgo de encontrarnos con sorpresas tan dolorosas como la de la negativa de tener familia.

Es vital que en la pareja, ambas partes estén mirando hacia el mismo lado. Con esto queremos decir que no sólo las expectativas de índole económico y profesional son importantes, sino también el hecho de querer o no tener hijos.

Ellos y Ellas

Las razones por las que un hombre decide no tener hijos, en general son distintas a las de las mujeres. Exceptuando razones como traumas, causas morales, miedos o incertidumbres, ellos se niegan a tener hijos básicamente por razones económicas ya que en el tema de los roles, satisfacer estas necesidades económicas de la familia es una de sus responsabilidades.

Para ellas el asunto tiene más que ver con sus objetivos de vida. Hoy en día es cada vez más común ver a mujeres que en su búsqueda por la realización profesional y económica, sacrifican la maternidad porque la ven como una responsabilidad muy grande que le restará atención a sus metas.

¿Qué hacer?

Si te encuentras en una situación de este tipo, probablemente la angustia y la ansiedad por no saber qué hacer te están inundando la cabeza ¿Fracasamos? ¿Seguimos adelante? Son preguntas que seguro se te vienen a la mente. Cuando tu pareja no quiere tener hijo pero tú si lo deseas, aunque te encante, aunque le ames y aunque te parta el corazón tomar una decisión radical, debes saber que primero, NO debes intentar convencerle y segundo debes definir si estás dispuesto o dispuesta a sacrificar ese deseo maternal o paternal, por mantenerte a su lado.

De igual manera te toca pensar en las razones que le han llevado a tomar tal decisión y conversarlo, quizás los motivos que tu pensaste son totalmente diferentes a los reales. De pronto al hablar sobre el porqué de su negativa, te encuentras con argumentos lógicos y respetables, eso sí, ninguno de ellos puede ser una razón para justificar que estás sacrificando tu felicidad y realización personal, por mantenerte al lado de tu pareja, a la larga tendrán una vida marital llena de discordia e insatisfacción.

Las parejas jóvenes tienen una ventaja y es que se abre la posibilidad de que en el futuro quien en este momento no desea tener hijos, en unos años más se anime y cambie de opinión. Claro, esta es solo una posibilidad que puede o no puede pasar, está en la parte que si desea procrear, correr el riesgo de esperar sin ninguna garantía.

Pregúntate también a ti mismo por qué quieres tener hijos. Hay casos en los que la familia de origen nos presiona en ese aspecto, hay otros casos en los que buscamos hacer familia para satisfacer los estándares sociales y otros en los que deseamos tener un bebé porque estamos inseguros de la relación.

Saca tus propias conclusiones, sé sincero contigo mismo, respóndete con honestidad y, la parte más difícil, toma una decisión, pero entiende que de repente coaccionar a tu pareja a tener un hijos puede incluso generarle un daño a ese pequeño durante su infancia ya que realmente no fue concebido desde el amor sino desde la imposición.

No cabe de dudas que, cuando hay amor, pasar por este momento dentro de la relación de pareja debe ser sumamente doloroso. Ante un panorama como este, lo mejor es llenarse de paciencia y comprensión, pero sobre todo, tener muy claro qué es lo que cada uno quiere en la vida.

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5 preguntas claves antes de tomar una decisión

Carrera & Dinero, Dilemas, Lifestyle, SE TÚ

febrero 5, 2018

Una de las cosas que genera más angustia y preocupación en los seres humanos, es el simple hecho de tomar una decisión ¿Será que sí? ¿Será que no? Saber si esta es acertada o no, le quita el sueño a más de uno y en ese proceso, todos nos imaginamos diversas opciones queriendo elegir la más justa y la menos arriesgada o dolorosa.

Se nos pueden pasar horas, días y hasta años pensando en dar ese paso que nos inquieta, incluso hay quienes evitan a toda costa tomar decisiones y prefieren quedarse en una zona de confort o delegar en otros esa responsabilidad.

Entonces cuando nos cuesta tomar decisiones, permanecemos en un espiral que comienza defendiendo nuestro punto de vista y considerando que esa es la mejor opción, para seguidamente desglosar los argumentos que sustenta el punto contrario, ahí es dónde nos volvemos un enredo. En este caso lo mejor es realizarnos una serie de preguntas en relación a la decisión que queremos tomar, puesto que serán estas respuestas las que nos despejen la mente y nos ubiquen en un plano más objetivo.

Las 5 interrogantes

1- ¿Qué quieres conseguir?

Parece básica y muchos la olvidan, pero esta es la piedra angular de tus decisiones ¿Cuál es el objetivo de tu decisión?

“Voy a renunciar porque quiero emprender”

Para llegar a un lugar debes saber a dónde quieres ir,  así que toma lápiz y papel para definir con detalles lo que deseas, incluso imagina un escenario en el que ya tienes lo que buscabas, visualízate con el objetivo alcanzado y presta atención a cómo te sientes haciéndolo ya que conectándote con esas emociones verás todo mucho más claro.

2- ¿Defenderás tu decisión? 

Cuando sabes lo que quieres, cuando hay un porqué detrás de tus decisiones y cuando eres capaz de defenderla a como dé lugar, automáticamente consigues en ti mismo el motor para alcanzar tus metas.

“Quiero ampliar mi negocio y para ello invertiré mis ahorros en el proyecto”

Si al tomar la decisión sigues temeroso y te cuesta defender tu punto de vista y argumentar (a ti y al mundo)  las razones por las que elegiste esa opción, entonces revisa bien si es la acertada y bajo que circunstancias decidiste.

3- ¿Depende de ti?

Otro punto que debemos tener muy claro a la hora de tomar decisiones es la responsabilidad de los protagonistas, pues hay decisiones que tomamos que no necesariamente tienen que ver con nosotros directamente. Por ejemplo, y este se ve en muchas relaciones de pareja, cuando queremos “CAMBIAR” algo en la otra persona, nos frustramos al no conseguirlo y nos cuestionamos automáticamente por si tomamos o no la decisión correcta.

“Lo voy a dejar un tiempo para que me extrañe y sea más responsable con la relación”

NO su nivel de responsabilidad no dependerá de ti sino de él mismo. Cuando tomes una decisión procura que esta dependa de ti y de tus acciones.

4- Si ya pasaste por algo similar ¿Qué aprendiste? 

La vida es un constante aprendizaje y todo se trata de tomar lo mejor y seguir adelante sin cometer los mismos errores. Al tomar una decisión, evalúa si ya pasaste por lo mismo y qué resultados conseguiste anteriormente.

“Me dejé llevar por una molestia, cambié de trabajo, y al tiempo entendí que renuncié al anterior por una tontería”

La lección aprendida debería ser que antes de tomar decisiones radicales debes evaluar los motivos, además, dejarse llevar por impulsos sin medir consecuencias, a la larga genera arrepentimientos.

5- ¿Obtendrás satisfacción inmediata o recompensa a largo plazo?

En ocasiones, la impaciencia o la búsqueda de satisfacción inmediata hace que perdamos oportunidades que, quizás se tarden más, pero al llegar serán más satisfactorias y duraderas. No se trata de vivir en el futuro y no valorar el aquí y el ahora, se trata de saber que a veces lo bueno merece una poco de espera.

“Tomaré este trabajo de pago inmediato porque si emprendo tardaré más en recibir ganancias”

Lo mismo pasa en relaciones de pareja, el punto es que sepas medir lo que se sacrifica con la instantaneidad por encima de lo postergado.

Otros factores en la toma de decisiones

En la toma de decisiones también es determinante reconocer eso que te consume y te agobia, en lugar de llenarte de energía y motivarte. Muchas veces se toman decisiones sin tomar en cuenta estos factores de carácter emocional que tienen bastante peso y es fácil reconocerlo porque cuando hablas de ello hay dos escenarios:  te animas y te motivas o te desinflas y te apagas.

Así mismo debes saber que sea cual sea la decisión que vayas a tomar, esta debe ser cónsona con tus valores y principios, irte por la opción que vulnera estos dos factores sencillamente, no debería una opción.

De la misma manera el miedo juega en tu contra a la hora de decidirte, evita a toda costa tomar decisiones por temor y no porque realmente sea lo que quieres.

Prepárate para las consecuencias, buenas y malas, de tu decisión. Repasa cada una de ellas para ti y para los demás, piensa en las posibles acciones para mitigar sus efectos.

Decidirse no es fácil, a muchos les cuesta, pero es una condición humano que debemos enfrentar y sortear entre las diferentes opciones para estar seguros (dentro de lo que cabe) de que estamos eligiendo correctamente.

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