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Técnicas para vivir en el presente

Bienestar, Dilemas, Lifestyle, SE TÚ

diciembre 13, 2017

Nos tocó vivir en un momento de la historia en el que todo se hace de manera acelerada, con muchas responsabilidades y demasiado estrés. Tal parece que estamos tan distraídos con la tecnología, el trabajo y la publicidad que se nos dificulta conectarnos con el presente para más bien quedarnos anclados en el pasado o angustiarnos por el futuro, esta es una constante cada vez más común en la sociedad actual.

Durante toda nuestra vida realizamos múltiples tareas casi que de manera automática sin ni siquiera estar completamente conscientes de ellas por tener la cabeza en otra parte ¿Por qué? Porque tenemos nuestra mente super ocupada pensando en cosas que ya pasaron, albergando viejos rencores y almacenando rabias o, el otro extremo, estar angustiados y preocupados por lo que aún no pasa, por el futuro que aún no llega y que además es incierto.

Cuando NO vivimos en el presente, es como si estuviésemos atrapados en un tiempo inexistente, y todos en algún momento hemos pasado por eso a mayor o menor escala, por ejemplo, cuando estamos estudiando y fantaseamos con la llegada de las vacaciones o cuando llegamos a casa, pero seguimos preocupados por algo alguna tarea que no realizamos en la oficina.

Así se nos va la vida, viviendo en el pasado y en el futuro, pero NUNCA en el presente. Seguramente alguien nos ha dicho aquellas frases típicas como “Disfruta del momento” “Goza las pequeñas cosas de la vida” Pero… ¿Realmente internalizamos lo que eso quiere decir? ¿Lo ponemos en práctica? La mayoría no lo hace y es precisamente por lo que ya hablamos.

Irónicamente lo único que realmente nos pertenece es nuestro presente, como reza el dicho ¡Es un regalo! Pero tristemente al negarnos a soltar el pasado o aferrarnos al futuro, nos perdemos de este maravilloso obsequio, de hecho, lo llenamos con culpas o remordimientos de vieja data y con incertidumbre de lo venidero, razón por la cual terminamos convirtiéndonos en personas ansiosos e insatisfechas.

¿Cómo empiezo a vivir en el presente?

 Cuando decimos que hay que vivir en el presente, no solo queremos decir que dejes de pensar tanto en el pasado y en el futuro, sino que también aprendas a disfrutar del aquí y el ahora. Esto es más sencillo de lo que parece, se trata de ser más consciente y responsable del momento actual, dejar de distraerse con factores externos y centrarse un poco más en los internos, en cómo percibimos aquello que nos rodea. ¿Cómo se hace eso? Presta atención a las siguientes técnicas:

  • Usa todos tus sentidos, presta atención a las personas que tienes alrededor, los ruidos, los colores, los olores y las texturas. Mantente en atención plena, desarrolla la práctica de Mindfullness.
  • Atiende las señales de tu cuerpo en todo momento. Lo que sientes físicamente y las emociones que te generan, si el medio ambiente te hace o no sentir cómodo, actúa en consecuencia de lo que identifiques.
  • Acepta todo lo te pasa, bueno o malo, y luego suelta. Vive cada experiencia sin casarte con ella, solo toma el aprendizaje y continúa, para ello tienes que evitar el apego en todos sus tipos.
  • Al aceptar la experiencia que te toca vivir en determinado momento, date solo un tiempo para la reflexión. Interpreta lo que sentiste y si tienes que cambiar algo al respecto, no le des largas y hazlo rápidamente, de lo contrario corres el riesgo de quedarte estancado.
  • Evita el control total, ese es un vicio del ego porque pretender controlar todo al final genera demasiado estrés y frustración. Entiende que hay un sin fín de situaciones que se escapan de tus manos, y eso no está mal, es normal ¡Libérate de la culpa!
  • No intentes comparar sensaciones o experiencias con otras que ya viviste. Disfruta de las cosas nuevas y no escapes del presente rebuscando en el pasado o adivinando el futuro.
  • Desecha los prejuicios ya que estos son los principales saboteadores del tiempo presente. Deshazte de las ideas preconcebidas y de los patrones, dale espacio a la espontaneidad.

Sabemos perfectamente que es difícil enfocarse en el presente y deslastrarse del pasado, también sabemos que no pensar o angustiarse por el futuro es una tarea heroica, pero si internalizamos, si entendemos que eso más allá de ayudaros, nos llena de estrés y ansiedad, seguramente le pondremos todo el empeño del mundo.

Todos estos consejos y técnicas que hemos desglosado para aprender a vivir en el presente, te serán de mucha ayuda para VIVIR PLENAMENTE porque los pensamientos son nuestros aliados en la construcción de la vida que queremos.

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Qué es la depresión navideña y cómo superarla

Bienestar, Dilemas, Lifestyle, SE TÚ

diciembre 11, 2017

La navidad es la época del año en la que nos reunimos con nuestros seres queridos para compartir momentos de unión y felicidad, una temporada de dar, recibir y agradecer todo lo bueno que nos pasó en el año, una etapa de cerrar ciclos. No obstante, algunas personas experimentan justo en diciembre, sentimientos de tristeza, melancolía y depresión que los vuelve apáticos y malhumorados.

A este trastorno del estado de ánimo se le conoce como depresión navideña y es la razón por la que muchos padecen tal sufrimiento mental que los lleva incluso a ser tratados por especialistas, puesto que aparece sin causa aparente o como consecuencia de emociones guardadas o reprimidas durante mucho tiempo que se ven reflejadas en la manera cómo ven esta temporada.

Los principales síntomas que te hacen concluir que sufres depresión navideña son la apatía total, cansancio y desgano, también la pérdida de interés en la actividades relacionadas a la navidad, irritabilidad extrema, molestia con la decoración o símbolos de la temporada, aislamiento de los festejos navideños y poco interés por la compañía de otras personas.

¿Por qué aparece?

 Las razones por las que se sufre de depresión navideña varían de persona a persona, pero básicamente a una serie de causas generales relacionadas a el trastorno emocional, pues el estrés de los preparativos, las frustraciones y la melancolía son distintas en cada caso.

  • Las compras, las comidas y la organización de los eventos sociales son una de dichas causas debido a que no todos estamos en la capacidad de manejar tantas responsabilidades a la vez. Sobre todo cuando se tiene niños en casa quienes son los principales entusiastas navideños, el estrés que representa una fuente infinita de malestares que repercuten en nuestro ánimo.
  • Al cerrarse un viejo año y abrirse uno nuevo tendemos a cotejar o realizar un balance general de los objetivos logrados y los que no, es ahí donde algunos se deprimen o frustran viendo el vaso medio vacío y no medio lleno en lugar de valorar una nueva oportunidad para conseguir lo que nos propongamos.
  • El duelo reciente o no superado por algún ser querido que ya no está, es otra de las principales y más comunes causas de la depresión navideña. Es normal que durante estas fechas nos invada la tristeza por la ausencia de quien ya se fue y eso nos impide disfrutar de la época.
  • El clima ¡Sí! debido a que durante la navidad las noches son más largas y hay menos luz, el ser humano por naturaleza tiende a mantenerse encerrado. Está demostrado que en estas fechas los malestares emocionales están a flor de piel.
  • La conciencia, y con esto nos referimos a que en ocasiones muchas personas experimentan una especie de sentimiento de culpa por tener la oportunidad de disfrutar de la navidad en familia, con salud y prosperidad a diferencia de otras que no están en la misma posición.

Cómo superarla

En primer lugar debemos identificar y admitir que sufrimos depresión navideña, de ahí en adelante las pautas a seguir para superarla dependerán de su causa, te aconsejamos que:

  • Organices con tiempo todas las actividades y responsabilidades inherentes a estas fiestas. Puedes comenzar un mes antes y sin dudas adelantarás trabajo que te restará estrés para que puedas disfrutar de cada evento, como por ejemplo comprar los regalos, la decoración, alquilar el salón o definir el menú de la cena.
  • Quiérete y regálate cosas que te gusten, así como le regales a los demás. De la misma manera que te esfuerzas en manifestarle amor a tus seres queridos, de esa misma manera debes hacerlo contigo mismo.
  • Modifica los pensamientos negativos o tristes que te causen emociones de melancolía, por otros más realistas y alegres. Ciertamente no es una obligación estar feliz en navidad, ni se solucionarán todos tus problemas por arte de magia cuando finalice el año, pero si es bueno agradecer por esas cosas positivas que te pasaron y por tener la posibilidad de estar junto a tu familia.
  • Buscar compañía y mantente activo, no te encierres a ver películas tristes o a escuchar temas melancólicos. Sal a pasear, a cenar o de fiesta ¡Atrévete a cambiar lo que normalmente haces en navidad!
  • Si tu depresión tiene que ver con alguna pérdida de un ser querido, deja que la tristeza fluya pero evita realizar actividades que te lo recuerden más de lo normal o que solías hacer con esa persona. Comienza a cambiar el patrón.

Como verás las razones por las que se sufre depresión navideña son muy diversas y a todos nos puede pasar en cualquier momento de nuestra vida, lo importante es saber o reconocer que se padece este mal y, si no podemos manejarlo, buscar ayuda.

Si bien es cierto que la celebración de la navidad va relacionada también con un tema cultural, también es cierto que esta es la época donde todos queremos estar en paz y en compañía de los que más queremos, además de aprovechar para cerrar capitulos y abrir otros en nuestra vida. Permítete gozar del espíritu navideño, permítete sentir la alegría del fin de año y pásala en familia.

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3 Características de la amistad verdadera

Belleza, Bienestar, Lifestyle, SE BELLA

diciembre 10, 2017

Todos nos desenvolvemos entre muchas personas con características y personalidades diferentes una de otra. No obstante, siempre tenemos más cerquita de nosotros a esas con las que somos más afines, con las que nos la llevamos mejor y con las que tenemos más cosas en común, a esas las llamamos “amistades”.

Ahora bien ¿Realmente sabemos diferenciar cuál es una amistad verdadera y cuál no? Este punto es importante ya que no por pasar todo el día con alguien, ese alguien es nuestro amigo. La amistad va más allá del tiempo y tiene más que ver con la calidad, por eso a continuación desglosamos las 3 características de una relación amistosa verdadera y honesta:

1- Sé escucha y se habla

En una amistad no todo se trata de nosotros mismos, y nuestro amigo no tiene porqué limitarse al monólogo que le pretendamos imponer. Se trata más bien de saber escuchar lo que el otro tiene que decirnos, contarnos, confesarnos así como también su opinión.

Lo que queremos decir es que es una relación de dar y recibir, de hablar y escuchar respetamos los momentos en los que nuestro amigo desea desahogarse o sencillamente conversar.

2- Hay tiempo para compartir

Sabemos que en este mundo acelerado y de tantas responsabilidades, incluso con distancia física que los separa, los amigos siempre deben hacer espacio en su agenda para compartir, para conversar, para reencontrarse en medio de la cotidianidad.

Si la cosa se complica mucho por la distancia que los separa, el Internet es un aliado para mantenerse en contacto. Hoy en día a través de videollamadas grupales, es posible que grupos de amigos compartan un momento grato a la hora que deseen hacerlo y en la comodidad del sitio que prefieran.

3- Se crece juntos

Amigo no es solo el que está en la buenas, la amistad busca el crecimiento en equipo o al menos ayuda al otro a crecer como persona. Un buen amigo te inspira, te motiva, te empuja a evolucionar como individuo y se alegra cuando lo logras.

En este sentido, la sinceridad es sumamente necesaria en la amistad para poder comunicar efectivamente cuando se está cometiendo algún error o se está fallando en algo.

Son muchas las características que una amistad sólida y verdadera debe poseer, pero aquí te mostramos las principales para que analices el tipo de amistades que tienes y de qué manera puedes cultivarlas.

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Consejos para curar un corazón roto

Bienestar, Dilemas, Lifestyle, SE TÚ

diciembre 9, 2017

Cuando sentimos ansiedad el corazón es una de las partes del cuerpo que más nos inquieta y sufre ¿Lo sabías? Los motivos por los que puede sufrir este importante músculo son diversos y van desde presiones en el trabajo hasta cualquier dolor emocional como la pérdida de una amistad muy querida, enamorarte de alguien que no te corresponde o experimentar el fin de una relación amorosa importante.

Si te toca pasar por la sensación de un corazón roto; el  llanto frecuente, un dolor profundo en el medio del estómago, pérdida de sueño y una mezcla de sentimientos como tristeza, desilusión y amargura se apoderan de ti y; a su vez, toda esa conmoción nos lleva a creer que nunca  podremos recuperarnos de la situación que nos ha puesto tan mal.

La buena noticia es… que siempre es posible empezar de cero y superar las malas experiencias, sólo hace falta disposición para eliminar pensamientos erróneos y sanar, pero además debes tener en cuenta que no es algo que vayas a lograr de un día para otro. Según el especialista en la construcción y fortalecimiento de las relaciones humanas, Greg S. Baker, “El proceso de duelo toma tiempo, no es algo que se produce de inmediato ni tampoco un interruptor que se puede prender y apagar al gusto de cada uno“

Asimismo, el especialista asegura que la fuerza del espíritu es lo que nos permite enfrentar molestias, dificultades y problemas en la vida, pero cuando ese espíritu está herido y nuestro corazón roto será difícil enfrentar cualquier situación. Por lo tanto, necesitaremos reparar el espíritu para sellar las grietas de nuestro embajador de las emociones.

¿Cómo reparar el dolor de un corazón roto?

Cuando llevamos el dolor a flor de piel somos capaces de pensar que vamos a morir por su causa, pero tenemos que poner de nuestra parte para salir de esa situación tormentosa. Lee a detalle cada una de las sugerencias que te presentamos a continuación, aplícalas y verás que el mismo va desapareciendo:

  • No te aísles de la gente

Muchas veces cuando nuestro corazón se ha hecho pedazos buscamos refugiarnos en la soledad, quizás porque no queremos que nadie sepa de nuestro sufrimiento pero ese es un gran error.  Los especialistas indican que si nos aislamos dificultamos la curación, ya que de esa manera sentimos más soledad y nos enfriamos como personas por lo que la herida del corazón se mantiene abierta. Si por el contrario, nos rodearnos de personas cercanas, amigos y familiares su amor nos protegerá y ayudará a absorber el dolor y sufrimiento.

  • Deja los recuerdos atrás

Si es el término de una relación amorosa la que abrió heridas a tu corazón debes tomar la decisión de dejar atrás los recuerdos. No mires fotos de esa persona, ni dejes a la vista objetos que te la recuerden y mucho menos intentes contactarla o saber de ella por alguna red social, porque eso mantendrá vivo tu dolor y no te dejará tener ojos para nadie más. ¡Debes dar paso a lo nuevo que está por llegar!

  • Conoce gente nueva

Si conoces gente nueva y logras establecer con ellos feelling y conexión, te darás cuenta de que en la vida hay muchas cosas que se pueden empezar de cero. ¡Las relaciones sociales traen muchas gratificaciones!

  • Mantente ocupado

Una de las mejores medicinas para ir sanando el corazón es hacer cosas que te gustan. Haz deporte, yoga, sal al cine, al teatro e inscríbete en algún curso o actividad que llame tu atención ¡Prohíbete quedarte sin hacer nada, porque la inactividad traerá frustración!

  • Busca ayuda

No necesariamente psicológica. Un amigo, un cura o pastor puede ser de mucha ayuda en este tipo de situaciones, pues el dolor y el sufrimiento son capaces de encerrarnos en pensamientos que pueden ser peligrosos, pero un consejero te asistirá para re-direccionar tus pensamientos. De esa forma, te sentirás mejor y probablemente vayas encontrando el camino para sanar las heridas.

“La sugerencia es que escoja a alguien que tan solo quiera escucharle y, quizás, ofrecer un pequeño consejo que le ayude a clarificar sus pensamientos”, dice Baker.

  • Refúgiate en Dios

Explora tu lado espiritual. Saber que cuentas con un ser espiritual que te ama y cuida es de gran ayuda en el proceso de curación. Mucha gente que acude a Dios encuentra paz, refugio y gozo.

  • Cuida tu salud

Al sufrir el corazón tenemos más estrés de la cuenta y, por ende, abandonamos nuestra salud pero en realidad debemos cuidarnos más que nunca. Intenta llevar una vida saludable en la que haya una dieta equilibrada, ejercicio regular y un descanso con horarios estables para lo cual te puede servir de gran ayuda tomar infusiones naturales.

¡No enmascares tu dolor emocional! Para salir del mismo de forma inteligente, debes enfrentarlo sanamente sin reprimirte para aparentar fortaleza ante los demás; cuídate, acéptalo y  abre nuevas puertas para que el dolor se vaya debilitando con el paso de los días. Así lograrás tu propósito y además habrás adquirido herramientas que contribuirán a tu desarrollo personal y refuerzo emocional.

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Supera la fobia social

Bienestar, Dilemas, Lifestyle, SE TÚ

diciembre 8, 2017

Se le conoce como fobia social al temor desarrollado por un individuo a tener contacto o socializar con otros que lo rechacen, critiquen o juzguen. Para este tipo de personas es muy incómodo estar cerca de los demás, sobre todo si no los conoce, ya que el proceso de hacer plática, convivir, ser visto y encajar no parece su mayor fortaleza.

Ahora bien, ¿Por qué el miedo a otros si somos de la misma especie y el ser humano es sociable por naturaleza? Esto fundamentalmente ocurre porque ves a las demás personas riesgosas para tu bienestar, pues eres capaz de hacer juicios falsos sobre ti e imaginar que lo que ellos creerán tendrá que ver  justamente con eso que piensas y no con quién eres en realidad.

En ese sentido, se puede decir que el trasfondo de ese miedo es exponerte a que otros descubran sobre tu persona algo que a ti mismo no te gusta y rechazas, pero quizás la raíz de este problema venga de las “falsas relaciones amistosas” que se dan hoy por hoy en la sociedad, en las que se acostumbra a competir para ver quién es más digno de amor y respeto y abundan las pláticas y convivencias superficiales ¡Ese es un buen punto para empezar a entender este asunto!

Intentemos descifrar tu fobia…

Ya sabemos que tu miedo involucra a las personas y que no te gusta la sensación de ser juzgado por otros, ahora veamos ¿Qué significados puede tener la misma?

  • Necesitas tiempo de calidad contigo mismo

Quizás necesitas un tiempo de calidad contigo mismo y por ello buscas aislarte de los demás para encontrar un espacio donde te sientas en confianza y ¡Eso no está mal! Todos los humanos necesitamos  tiempo solos, el problema es que por ello dejemos de socializar ya que eso también lo necesitamos y ningún extremo, léase bien, ningún extremo es bueno.

  • Te rechazas a ti mismo

Puede ser que tú mismo te rechaces y te veas con ojos de crítica y de juicio llegando a conclusiones equivocadas en las que no eres lo suficientemente interesante, valioso o atractivo como para encajar y cumplir con los estándares. Así que necesitas elegirte como persona agradable y aceptarte tal y como eres para sentirte cómodo contigo mismo estés en donde estés.

  • Eres tú quien juzga a los demás

Al tener miedo a ser juzgado muy probablemente seas tú quien está juzgando a los demás, pensando que no les interesa hablar de tus mismos temas porque no tienen esa capacidad mental o que no tienen problemas porque los ves sonreír o vestirse bien. En pocas palabras,  juzgas que te juzgarán.

  • Te cuesta trabajo decir “NO”

Decir NO suena muy fácil, pero para muchos poner límites y responder negativamente a compromisos que no quieren cumplir resulta difícil, quizás por no herir al otro, así que toman por solución impedir el contacto para evitar verse como malas personas al dar ese tipo de respuestas.

¿De qué forma puedes superar tu fobia?

  • Date cuenta que nadie es superior ni mejor que tú

No hay razón para que le tengas miedo a los demás por verlos superiores, mejores o sin problemas. En mayor o menor grado, todos tenemos contrariedades y eso te lo puedo asegurar, lo que pasa es que muchos individuos saben aparentar estar bien aunque algo los carcoma por dentro.

Para que la gente empatice contigo tienes que dejarte ver, si sientes que no haces feeling ¿Cuál es el problema? ¿Acaso todos te tienen que entender? ¿Es regla universal que les caigas bien a todos? Pues no, así que no sufras si eso ocurre, habrá otros con quienes sí te lleves bien.

  • Déjate ver y conecta de verdad

Al evitar ser rechazado puedes estar perdiendo la oportunidad de conectar genuinamente con alguien más y ello genera que te aísles y te sientas menos que los demás. Así es que si realmente quieres superar la ansiedad y fobia social, necesitarás salir de tu cueva y dejarte ver y también mirar más allá de las apariencias de los otros. ¡El contacto con otras personas es importante para descubrirnos a nosotros mismos!

  • Ensaya

Si tienes tiempo evitando socializar con otras personas, es lógico que te sientas incómodo al momento de hacerlo de nuevo, entonces intenta ensayar en tu mente cómo sería tener acercamientos en los que te sientas cómodo contigo mismo y también con los demás.

  • Toma como algo normal sentirte incómodo

No luches con el hecho de sentirte incómodo las primeras veces que socialices luego de tomar la decisión, porque eso será completamente normal luego de haberte mantenido aislado. Acepta las sensaciones y deja que fluyan en tu cuerpo, ya luego dejarás de sentirte de esa manera.

  • No te fijes tanto en ti mismo

En ocasiones te incomodas a lado de otras personas porque nada más te estás fijando, evaluando y juzgando cómo te comportas; tu físico, movimientos, palabras, acciones, entre otros por querer actuar de la mejor forma posible para ser aceptado, pero ¿qué pasaría si en lugar de eso te fijas si tú quieres convivir con la otra persona?  O en ¿Qué opinas de la otra persona? Todos somos diferentes y así es cada relación, pero se deben ir descubriendo sin tratar de forzarlas.

  • Debate y desmiente con las mentiras de tu mente 

Como hiciste que tu mente aprendiera creencias equivocadas sobre ti y sobre los demás, es recomendable que escribas todas esas creencias que te hacen dudar de ti mismo y ver a los demás superiores y empieces a desmentirlas. ¡Debate con ellas, dales voz, entra en un diálogo contigo mismo, remítete a pruebas y llega a nuevas conclusiones!

Luego de debatir y contrarrestar los pensamientos negativos que habías creado, deberás exponerte gradualmente a la fobia social para ir ganando confianza en ti mismo y convertirla en “comodidad social”. No dejes de tomar en cuenta que el ser humano es sociable.

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¿Cómo vencer los pensamientos obsesivos?

Bienestar, Dilemas, Lifestyle, SE TÚ

diciembre 4, 2017

Por lo general, los seres humanos pensamos a modo de reflexión sobre diversos asuntos en torno a nuestra vida diaria y ello nos permite encontrar muchas respuestas o soluciones que requerimos para manejar de forma llevadera lo que nos sucede. ¡Hasta ese punto pensar es excelente! El problema es que, no siempre los pensamientos sirven de ayuda, pues cuando se convierten en obsesivos son capaces de bloquearnos y limitar nuestras acciones.

Le llamamos pensamientos obsesivos a aquellas ideas repetitivas e involuntarias normalmente centradas en preocupaciones, miedos y angustias que impiden enfocar la atención en el presente. Un ejemplo de ello es cuando alguien va a su trabajo o a un mall y, a pesar de haber cerrado la puerta del vehículo y comprobarlo, se mantiene todo el tiempo dando vueltas al asunto. Otro ejemplo es cuando una persona teme contraer algún tipo de enfermedad y no para de pensar en ello ¿Agotador no?

Es como si nuestra mente quedara atrapada en un huracán de pensamientos intrusos que nos invaden a cada momento, ya sea al salir de compras, al estar en la ducha, cuando estamos preparando la cena, intentando hacer nuestro trabajo o hasta en el cine y lo peor es que cuánto más intentamos dejar de pensar, más pensamientos obsesivos aparecen.

Quizás te preguntes si ¿Es normal tener este tipo de pensamientos? A ello respondemos que: Convivir con pensamientos negativos que producen miedos y dudas es algo natural en todas las personas, sobre todo si pasan por trastornos de ansiedad intensos o períodos de estrés prolongado, pero los mismos se convertirán en obsesivos dependiendo de la importancia que se les dé. Además, hay que dejar claro que son más frecuentes en quienes sufren un Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC)

Tipos de pensamientos obsesivos

Los tipos de pensamientos obsesivos más comunes que pueden experimentar tanto las personas que sufren un Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) como las que simplemente están pasando por etapas de mucha ansiedad y estrés son los siguientes:

  • Pensamientos relacionados con dejar la puerta abierta como ya lo explicamos, el gas encendido, a que entren a robar en tu casa, entre otros.
  • Miedos y sensaciones donde peligra la integridad física propia o la de los demás, relacionados con poder recibir o hacer daño a los demás.
  • Preocupaciones por contraer enfermedades, contaminarse o no estar lo suficientemente limpio.
  • Necesidad de tener las cosas organizadas de determinada forma, obsesión por la simetría y el orden.
  • Rumiaciones de carácter sexual que tengan que ver con violaciones, ataques, entre otros.

Algunas de las consecuencias que trae consigo ese tipo de pensamientos es que evitemos hacer las cosas por miedo a resultar afectados, que comprobemos muchas veces que hicimos algo de forma correcta para poder estar “seguros”, que posterguemos actividades para otro momento que quizás no llegue nunca e, incluso la necesidad de que todo sea perfecto ¡Ninguna de esos resultados es positivo! Así que a continuación te presentamos 5 pasos para liberarte de tus pensamientos obsesivos.

1. No trates de suprimir el pensamiento de tu cabeza y acéptalo

Como ya lo explicamos el intentar que los pensamientos obsesivos desaparezcan solo les da más fuerza para que continúen repitiéndose hasta el cansancio. Si te decimos que en los próximos minutos NO pienses tu chocolate favorito ¿qué haces? Evidentemente lo piensas y hasta imaginas que lo comes, pues algo parecido ocurre si quieres dejar a un lado tu pensamiento de un momento a otro. Lo que debes hacer es enfocarte en otra cosa para suplir la obsesión con otra información.

2. Aplaza el pensamiento para más tarde

Puedes engañar a tu cerebro intentando aplazar el pensamiento para más adelante,  repite alguna frase como “lo pensaré luego” o “más tarde me ocupo de ello” De esa forma el mismo irá perdiendo intensidad hasta que se marche definitivamente.

3. Pon límite a tus obsesiones

En lugar de permitir que tus obsesiones te controlen, apodérate de ellas. Para lograrlo, cada vez que venga la obsesión a tu cabeza cántale un ¡Basta! En voz alta y detén el pensamiento que te está estorbando ¡Es una técnica muy efectiva!

4. Programa tus obsesiones

Establece un horario para tus pensamientos obsesivos, por ejemplo, piensa en el miedo que te da tal o cual cosa, de 5 a 6 de la tarde. Así gobiernas tu situación en lugar de dejarte dominar por los pensamientos negativos.

5. Practica alguna técnica de relajación

Cuando la ansiedad acecha puedes practicar la respiración profunda o la relajación progresiva. Esto puede ser muy útil para neutralizar las obsesiones.

En definitiva, los pensamientos obsesivos son capaces de interferir en tu vida y limitarte, pero si los aceptas y cuestionas tal y como te lo recomendamos puedes evitar que los mismos te dominen. Si lo intentas solo y nada funciona, entonces acude con un especialista.

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Importancia del sexo para la pareja

Bienestar, Lifestyle, SE BELLA, SE TÚ, Sexo & Relaciones

diciembre 1, 2017

Todos hemos escuchado hablar sobre los beneficios del sexo: nos hace sentir con mejor humor, nos brinda salud tanto mental como corporal, somos experimentadores de un placer único, logramos una conexión especial con quien lo hacemos y nos ayuda a dormir mejor, entre tantas otras consecuencias positivas que puede lograr. El hecho es que en la actualidad, muchas parejas acuden a terapia luego de identificar un bajón en la frecuencia de sus encuentros sexuales a raíz de distintas problemáticas que la relación viene arrastrando desde algún tiempo.

Si bien en una relación deben cuidarse diversos aspectos que mejoran o fortalecen la misma, como la comunicación, la paciencia y el respeto, el sexo, sin duda alguna desarrolla un rol importante dentro de las parejas. Pasa que luego de años de convivencia y cuando la monotonía comienza a hacer estragos, los enamorados rememoran, hasta con nostalgia, aquellos tiempos en que la actividad sexual estaba a la orden del día.

Hay quienes solo comienzan teniendo sexo y terminan enamorados, como los hay quienes al decaer completamente su sexualidad no tienen más remedio que separarse. Si en una pareja, ambos gozan de buenas dosis de intimidad, podría significar que ambos están bien, si por el contrario tienen escasos o malos encuentros sexuales podría significar un problema, y es justo ahí cuando deben conversar sobre cómo retomar el ritmo del que disfrutaban en el pasado.

Dentro y fuera del coito entre dos personas que reciben y dan placer, debería existir la comunicación como eje fundamental para resolver cualquier problema que pudiera presentarse. Ambos deben discutir lo que les gusta o les disgusta puesto que muchas fantasías sexuales no se cumplen por el simple hecho de no comunicarlas, igualmente si se dan cuenta que la calidad o frecuencia del sexo ha decaído, deberían hablarlo y discutir la preocupación en busca de soluciones.

Es muy probable que con los años, teniendo una relación estable de pareja, los orgasmos disminuyan. Esta situación es una de las razones principales en la mayoría de casos de quienes asisten a terapia de parejas, pero lo importante es darse cuenta del problema para poder resolverlo.

¿Por qué baja el ritmo sexual en la pareja?

Cada pareja tiene realidades distintas y maneras distintas de abordar sus sexualidad, sin embargo algunas razones por las cuales bajó la frecuencia sexual en su relación se repiten una y otra vez en los casos de consulta y básicamente son:

  • La monotonía o costumbre de hacer siempre lo mismo, de haberse acostumbrado el uno al otro a niveles de que ya no se desean.
  • Cuando uno o ambos dejan de sentirse atractivo para su pareja y dejan de arreglarse para seducir al otro debido a que este ya conoce sus peores galas.
  • Límites de horarios o lugares para tener relaciones condicionadas a tiempo y espacio.
  • Tener sexo por compromiso y sin ganas, esto al final afecta terriblemente el deseo por el cónyuge y hace de la experiencia sexual un asunto traumático.

Consejos

Para estos casos, los especialistas suelen dar distintos consejos cuya eficiencia, por supuesto, dependerá de diversos factores externos e internos. En primer lugar los miembros de la pareja deben intentar hablar con franqueza de cosas innovadoras que les gustaría hacer en la cama o cosas que ya habían probados que les gustaría repetir, como una postura, algo que les gusta hacer o que les hagan y cosas nuevas para experimentar; coméntenlo con quien tienen sexo y lleguen a ciertos acuerdos.

Prueben con lencería sexy y atrévanse a tener sexo en lugares que les podría causar mayor excitación, seduzcan y de vez en cuando entréguense a dar placer sin esperar que el otro lo haga ¡tomen la iniciativa! Intenten con juegos de rol, por ejemplo, actúen inventando una escena de película y de esta manera aumenten la líbido.

Ahora si intentan todo y de verdad no encuentran solución, si uno quiere algo que al otro no le gusta, si se sienten obligados y atrapados en la relación, entonces lo mejor será, por la misma salud sexual, separarse, aunque el cariño no se los permita.

No es que el sexo sea el centro de nuestra vida, pero sin duda es una parte importante y básicamente las relaciones sexuales son lo que diferencian una amistad de una relación de pareja ya que el sexo es el único aspecto exclusivo que tenemos con nuestro cónyuge. Para algunos está sobrevalorada su importancia, para otros subvalorada, lo cierto es que su frecuencia y estilo debe ser algo que llene y satisfaga las necesidades de los integrantes de la relación, de lo contrario aparecerán sentimientos de rechazo, culpa, y frustración que a la larga terminarán con ese amor que en un inicio los unió.

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5 Formas de tratarte bien a ti mismo

Bienestar, Dilemas, Lifestyle, SE BELLA, SE TÚ

noviembre 29, 2017

Constantemente estamos pendiente de cómo nos tratan los demás y cómo tratamos nosotros a los demás, pero rara vez nos detenemos a pensar y analizar cuál es el trato que nos damos a nosotros mismos, cuando la realidad es que deberíamos enfocarnos en este punto antes que en los anteriores.

Ciertamente cuando nos tratamos mejor a nosotros mismos, nos queremos, nos valoramos y nos reconocemos, es cuando comenzamos a tratar de la misma manera a quienes nos rodean. Curiosamente es más fácil notar el maltrato en otros y no cuando somos nosotros quienes lo padecemos, autoinfligido o no, el hecho es que al tratarnos desconsideramente, intolerantemente, impacientemente estamos limitando la forma de relacionarnos con terceros.

Tratarnos bien es todo un reto, una desafío que en ocasiones afecta nuestras metas, expectativas y relaciones sociales ya que, por ejemplo, al exigirnos demasiado, olvidamos que somos humanos y que nos podemos equivocar, esto impide que apreciemos la evolución paulatina que el ser humano es capaz de experimentar a lo largo de su vida, y por consecuencia nos estancamos.

Otra forma de maltratarnos, es darle prioridad a cualquier aspecto por encima de nosotros mismos, hacernos cargo de responsabilidades que no nos competen en lugar tomar las riendas de nuestra vida o acumular enojos y frustraciones en vez de canalizar nuestras emociones. La premisa debería ser hacernos prioridad y satisfacer nuestras necesidades primero para luego compartir el equilibrio y la armonía con los demás.

El poder de la palabra

 ¿Desde cuando no te hablas bonito? Debes saber que todos tenemos que cultivar el hábito de hablarnos, decirnos palabras de amor y darnos ánimos ya que de esta manera mejoraremos nuestra autoestima y autoconocimiento. Evitemos a toda costa referirnos a nosotros mismos con groserías, insultos, regaños o menosprecios ya que si nos tratamos así no podemos esperar que los demás nos traten diferente.

 Trabaja para fortalecer la confianza en ti mismo, espera lo mejor de ti, tu mejor desempeño y confía en tus capacidades ¡Repite lo bueno que eres una y otra vez mientras estás en el espejo! Ten fe y comienza a generar esa realidad a tu alrededor.

Ya no te reclames ni te juzgues tanto, abandona la culpa y supera tus errores ¡Deja de presionarte! y no te quejes tanto de ti mismo mucho menos te avergüences de quién eres. Sustituye las afirmaciones negativas y comienza a usar más afirmaciones positivas sobre tus cualidades, perdónate y rediseña tu realidad desde la paz y no desde la lucha.

En este aspecto es determinante que aceptes tus sentimientos ya que estos son los que te hacen humanos, el punto está en que no te hagas esclavo de ellos sino que aprendas a desarrollar la inteligencia emocional. Acéptate, si quieres llorar hazlo, si te sientes molesto contigo mismo, permítete experimentar ese sentimiento pero luego sigue adelante.

Cuando decidimos comenzar a tratarnos bien, se nos pueden venir muchas manejar a la cabeza, sin embargo es importante que tomes en cuenta los siguientes consejos:

1.No te sobrepases: es decir, cuida tus excesos en comidas, bebidas y carga de trabajo. Ni hablar de las sustancias tóxicas, ya que ese exceso genera un desequilibrio físico y espiritual que incluso puede llevarte a desarrollar trastornos de ansiedad, aspi que reconoce cuando te estás pasando de la raya y frénate, ponte límites y respétalos.

2.Ten detalles: de la misma manera que te esfuerzas por agradar a los demás con regalitos y detalles, de esa misma manera debes hacerlo contigo mismo. Tú sabes lo que te gusta, lo que te causa placer y lo que te emociona. Comienza con cosas sencillas como regalarte un momento a solas, un baño caliente, ese postre que deseas o echarte a ver tu serie favorita, y poco a poco se te hará hábito consentirte y mimarte.

3.Cuida tu cuerpo: además de ejercitarte y alimentarte bien, cuando decimos que cuides tu cuerpo queremos decir que lo ames, que dejes de criticarlo y compararlo ¡Que lo valores! Acepta tu belleza particular, lo bello de la imperfección y protégelo. De vez en cuando mimalo, hazle su cariñito, eso alimenta tu espíritu.

4.Busca la espiritualidad: no tiene que ver con una religión específica, más bien con encontrar el equilibrio mente-cuerpo. Lee un libro, ora, medita, practica Yoga o mindfulness, define aquello que te da paz y ponlo en práctica más a menudo.

5.Enséñale a los demás cómo deben tratarte: este sin dudas es el principio básico de tus relaciones, enseñarle a los demás a respetarte y a escucharte. Te preguntarás cómo se hace eso, pues cuando comienzas a darle valor a tus opiniones, a mostrarte sereno y seguro, a ser firme en tus decisiones y mostrat paz, todos a tu alrededor sabrán de qué estás hecho.

Si te tratas como la persona que más amas en la vida, la que más valoras, la que más te importa, terminarás creyéndotelo realmente, por eso es que esto es d práctica constante hasta que se haga hábito. Acéptate como primer paso para quererte, y luego recibirás eso mismo que tú te das.

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