MENU

Comentarios (0) Dilemas, Lifestyle, SE TÚ

Características de las personas controladoras

Tener una relación, de cualquier  tipo, con una persona controladora no es algo muy positivo ni fácil que digamos pues nadie quiere que le controlen cada aspecto de su vida. Este tipo de relaciones pueden incluso llegar  a tener matices abusivos ¿entonces cómo puede ser posible que tanta gente quede atrapada en este círculo?

Hay que tener en cuenta que una gran parte de nuestra personalidad es definida por el modo cómo nos relacionamos con los demás, recordemos lo que dijo Aristóteles “el humano es un ser social por naturaleza”. De esta manera, los controladores expresan su lado problemático mediante las actitudes que tienen al momento de interactuar con las personas, es decir, su empeño en limitar y tener control sobre otros.

Cada persona es única y diferente, pero hay ciertos rasgos en la personalidad de alguien que te pueden decir si es o no controladora. Es importante prestar atención a las señales, de esta manera puedes saber y protegerte en caso de que llegue a tu vida alguien que quiera controlarte.

A continuación te presentamos las características de una persona controladora.

 1.- Manejan muy bien los marcos mentales

Cuando nos comunicamos, los marcos mentales son sumamente importantes porque nos ayudan a comprender mejor nuestra realidad, estos definen nuestro sentido común.

Las personas controladoras saben que tiene que ocultar sus verdaderas intenciones al momento de tratar a quienes quieren tener bajo su control, por lo tanto usan el lenguaje para crearse una coartada moral. Dicho de una manera coloquial, usan el “verbo” para atraer a los demás y engañarlos.

2.- Actúan como si conocieran muy bien a la persona controlada

Los controladores justifican el control impuesto a otras personas diciendo que es lo “mejor” para ellos porque de conocen su verdadera esencia, claro, no lo dice de manera literal, pero lo dejen entrever.

Por ejemplo, hablan sobre las debilidades de otra persona y como intentan “compensar” esas limitaciones controlando cada aspecto de su vida.

3.- Actúan de manera paternal

Otra manera como las personas controladoras justifican su control, es ejerciendo un tono paternalista al momento de hacerlo. Lo pueden hacer de manera conciliadora -ofreciéndose a tomar una decisión por el otro para “ayudarle”- o de una manera directamente -criticando la “falta de personalidad” del otro y por esto deben tomar decisiones por este-.

4.- Buscan aislar socialmente al otro

Mientras más amigos y familiares preocupados tenga la persona dominada, más posibilidades hay que estos la ayuden a salir de una relación tóxica, y esto no lo puede permitir el dominante.

Por esta razón, intenta alejar a la víctima de su círculo social incluyendo familia, en los casos extremos. Uno de los síntomas más visibles y preocupantes de una relación tóxica es este, la persona que es controlada y una vez fue muy sociable, de un día para otro ya no ve a sus amigos y familia… desde que empezó la relación con el controlador.

5.- No solo buscan cooperación, buscan apoyo incondicional

Y lo esperan en todo momento, de hecho, el controlador va preparando el terreno para el control y la manipulación no en el momento exacto que necesite el apoyo incondicional, lo hacen en situaciones sin importancia.

De esta manera, cuando necesite el apoyo rotundo del otro, estará casi asegurado porque ¿Si me ayudaste en momentos que no eran tan importantes… por qué no hacerlo ahora que de verdad te necesito?, el controlado se verá en la obligación moral de ayudar, sea cual sea la situación.

6.- Creen que tienen el derecho a entrometerse en todo

Para los controladores, el derecho a estar solos y ser independientes es algo que se puede cuestionar si buscan las excusas adecuadas para hacerlo.

Y no es necesariamente porque quieren controlar al otro todo el tiempo, es porque simplemente no toman en cuenta las necesidades y sentimientos de esta persona.

7.- Se esconde detrás de “es bueno para ambos” para decidir por el otro

Para alguien controlador es normal tomar decisiones por los demás, y aún más si es su pareja.

Deciden anticipadamente sin dejar que el otro opine con la excusa de que “ellos saben más sobre tal cosa” “no se puede perder el tiempo” o “es lo mejor para todos”.

Otros de los rasgos típicos de una persona controladora es que no tiene amigos –si los tiene, generalmente son igual de controladores-, suele tratar mal a la gente, no le gusta tus amistades o familiares, tiene mal temperamento y puede cambiar de crueldad a amabilidad en segundos.

Claramente alguien controlador suele tener relaciones tóxicas en donde los principales afectados son los dominados. Ya sabes, si alguien quiere pedir tu comida en un restaurante o cree saber que es lo mejor para ti… huye y no veas para atrás.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

https://www.instagram.com/womelish/