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Comentarios (0) Lifestyle, SE TÚ, Ser Mamá

¡Auxilio! Mi hijo es adicto a la tecnología

Niños que pasan casi todo el día con las narices en la Tablet o en el teléfono inteligente, que no se despegan del video juego o que no pueden vivir sin estar navegando en Internet. Pequeños que no socializan ni se interesan por establecer, ni disfrutar del contacto con sus familiares o amigos. Estamos hablando de hijos adictos a la tecnología.

Está bien y es de provecho que los niños aprendan desde temprano a utilizar las herramientas que la tecnología dispone para hacernos la vida más fácil, realizar las tareas o motivarnos sobre algo que nos interese. Pero ¿hasta que punto ellos se hacen adictos al nivel de que no conciben su día a día sin tener uno de sus Gadget a la mano?  Es fácil saberlo, identifica los síntomas.

  1. Su total y completa atención se encuentra en el uso de la tecnología y todo lo demás le importa menos o no le importa. Bien sea comer, descansar, estudiar, compartir con su familia.
  2. Se hace evidente su apatía para comunicarse con el resto de la familia o pasar momentos juntos realizando cualquier actividad. Prácticamente nunca está o no quiere estar en reuniones familiares, y si lo hace, siempre con su dispositivo en la mano.
  3. Si le asomas la posibilidad de controlar el uso y disfrute de sus aparatos, se enoja, hace berrinches, se deprime o se muestra rebelde.
  4. Miente en relación al tiempo que le dedica a utilizar la tecnología de su preferencia.

Si estos síntomas te suenan, es hora de que apliques los siguientes consejos para llevar el tema de la adicción como toda una experta.

  • Tiempo de calidad

Comienza a destinar tiempo de calidad en familia. Realicen actividades juntos y lejos de los dispositivos móviles, televisores o computadoras. La idea es disfrutar del momento sin distracciones o interferencias, de esta manera se genera un ambiente de confianza y armonía en el que las emociones fluyan, las conversaciones son espontáneas y se hable de las metas, planes, intereses o simplemente de la cotidianidad.

Pasando momentos familiares agradables y frecuentes, como comidas, práctica de algún deporte o distracción en un hobby, no sólo se alejará al chico de la tecnología sino que también se estrecharán lazos afectivos que perdurarán en el tiempo.

  • Mantenlo ocupado

El peor enemigo de una mente sana es el ocio. Como mamá debes tratar de mantener ocupado a tu hijo en actividades que enriquezcan y aporten conocimiento en su etapa de crecimiento. Es normal que si está aburrido busque distracción en los videojuegos, Redes Sociales o navegar sin un propósito en el Internet ¡hasta a los adultos nos pasa! Pero para evitar esto lo mejor es activarlos.

¿Cómo hacerlo? Inscríbelo en actividades formativas y recreacionales que sean de su interés. Establécele tareas diarias y obligaciones y proponle horas de descanso.

  • Estimula su interés por la lectura

La tecnología limita la interacción social real de tu hijo y además de esto afecta su interés por leer a la antigüita. Bien sabido son todos los beneficios terapéuticos y de rendimiento que aporta la lectura en los humanos y más aún en los chicos, así que no caigas en la excusa de los libros digitales, motívalo a hojear un libro de verdad.

Puedes comenzar a proponerle un pequeña libro corto semanal, con una recompensa al final, además busca títulos que sean de su interés. La idea es conseguir un balance.

  • Limita su tiempo en línea

Así es, tú eres la adulta, tú pones las reglas. Como figura de autoridad tienes que establecer un horario para el uso de los aparatos electrónicos o del Internet. No lo dejes a la deriva ni uses estos recursos como niñera, más bien déjale claro qué tiempo y a qué hora puede conectarse.

Puedes buscar el equilibro y compensación, dejándolos distraerse con sus dispositivos luego de haber cumplido con sus responsabilidades o haber terminado la tarea.

  • Ponlo a ejercitarse

El sedentarismo puede apoderarse de tu pequeño, si sólo vive metido en la computadora, teléfono móvil o consola de video juego y esto puede ocasionarle serios problemas de salud, por ejemplo en la vista, músculos o columna.

Para contrarrestar el tiempo que pasa absorto en sus aparatos electrónicos, planifica salidas en familia para lugares en dónde se requiera un esfuerzo físico (parques, caminatas, excursión) e inscríbele en una actividad deportiva que le active el organismo. Seguro llegará cansado y reducirá sus horas de tecnología.

Finalmente la mejor manera de disminuir y fomentar el uso responsable de los aparatos electrónicos en casa es establecer normas, conversar con sus hijos y tomar la iniciativa en cuanto a realizar actividades de esparcimiento en familia. Si la cosa se te escapa de las manos, busca un orientador familiar que te eche la ayudita.

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