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Aprende a decir adiós

Aprende a decir adiós

Aunque no quisiéramos a todos nos toca en algún momento de la vida pasar por el dolor de ver partir a un amigo o familiar querido de este paraíso terrenal y ese representa uno de los procesos más difíciles que puede llegar a experimentar nuestro corazón: El duelo emocional.

Las reacciones comunes que involucran el duelo son la tristeza, ansiedad, miedo a la soledad, sentimientos de culpa y disminución del interés por todo lo que rodea a la persona, pero… ¿Hasta qué punto es normal ese sufrimiento? Cada quien afronta esta etapa de forma distinta; sin embargo, dentro de los parámetros normales está previsto que dichos síntomas vayan desapareciendo en un lapso que puede variar desde los 6 meses hasta el año.

Pero si las reacciones emocionales son tan intensas que dificultan continuar con la vida diaria y permanecen más del año ya podemos hablar de un duelo patológico que, además, puede venir acompañado de alucinaciones con el fallecido o ideas suicidas.

Si estás sufriendo por la muerte de un ser querido, te invitamos a tener en cuenta las siguientes recomendaciones para que aceptes su ausencia y continúes con tu ritmo de vida:

  • Tiempo

 Es vital en la superación del duelo, como ya lo explicamos puede variar el tiempo que necesite cada persona para superarlo, pero sin dudas todos lo necesitamos para hacernos a la idea de que esa persona ya no está.

  • Expresar los sentimientos

 Hablar de lo sucedido y de lo que sentimos es una forma de aceptar que nuestro ser querido ya no está y que solo nos queda su recuerdo ¡Siempre habrá alguien dispuesto a escucharte y apoyarte!

  • Continúa tu vida

 Sabemos que perder a alguien es muy duro y nos quita las ganas de continuar el ritmo de vida e incluso de comer, pero la realidad es que tu vida continúa y otras personas necesitan de ti.

Haz actividades que te gusten y distraigan, comparte con tus amigos y dedícale tus logros a esa persona que ya no está. Seguramente tu ser querido siempre quiso lo mejor para ti y se alegraría de que pudieras ser feliz.

  • Cuidar tu salud

 El profundo dolor que ocasiona perder a un ser querido te puede hacer olvidar cosas tan importantes como la buena alimentación, el ejercicio y cada hábito que mejora tu calidad de vida. Debes dar un paso para recuperar ese estilo de vida, pues te ayuda a salir del estado de depresión y evita que te enfermes.

  • Apoya a tus familiares o amigos

 No eres el único que sufre por la pérdida de esa persona, quizás tu familia necesita de mucho apoyo, si lo haces tienes más posibilidades de sentirte mejor y ayudar a que los demás también lo hagan. Pueden aprovechar para recordar momentos felices junto a esa persona que siempre estarán vivos en su corazón.

Cada una de estas estrategias es muy significativa a la hora de mermar el dolor por haber perdido a alguien importante en tu vida, pero si las aplicas y aun así te sientes incapaz de salir adelante no dudes un solo instante en acudir a un especialista para que te aplique una terapia de duelo.

¿En qué consiste la terapia de duelo?

Es un tratamiento que suele utilizarse en el “duelo patológico” para potenciar los recursos individuales de cada persona y ofrecer el apoyo social que necesita para acabar con su aislamiento, mediante una transformación del proceso para que la persona fallecida no suponga un bloqueo. Las metas fundamentales de esta terapia son:

Facilitar la expresión de sentimientos y experiencias en relación con la persona fallecida, ya que en muchas ocasiones la persona guarda silencio y no le pone palabras a lo que siente dificultando la superación de la muerte.

Por otra parte, se busca que la persona dialogue sobre las circunstancias que llevaron a la muerte. Por ejemplo, si la muerte fue por suicido o atentando el duelo es más doloroso y hablar de ello facilita la asimilación.

Asimismo, la terapia también se centra en la solución de problemas cotidianos y en la re-adaptación de la persona a su vida diaria normal y se proyecta al paciente hacia el futuro, haciendo que gradualmente vuelva a incorporar actividades gratificantes a su rutina.

Para superar el duelo patológico también se utiliza la terapia conocida como “lamentación dirigida” que consiste en exponer a la persona a recuerdos y experiencias compartidas con el fallecido. De esa forma, ver o recordar tantas veces lo que le genera tristeza irá disminuyendo poco a poco su intensidad.

En conclusión, el duelo es un proceso normal por el que todos podemos pasar y debes dejar fluir para no quedar prisionero entre tus emociones, pero del que también debes intentar ir saliendo con el tiempo para no afectar tu vida. Además, es importante reconocer cuando el duelo se vuelve patológico para acudir al terapeuta.

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