MENU

Comentarios (0) Dilemas, Lifestyle, SE TÚ, Sexo & Relaciones

Aprende a controlar la ira y sé más feliz

Aprende a controlar la ira y sé más feliz

Todas hemos sentido ira alguna o muchas veces en nuestra vida, quizás de manera fugaz o en un estado que sentimos no podemos controlar. La ira es un sentimiento normal y completamente humano, pero si llega a límites incontrolables llega a ser destructiva, nos lleva a tener problemas en nuestras relaciones personales, conflictos en el trabajo y disminuye nuestra calidad de vida llenándola de negatividad.

Normalmente, expresamos la ira por medio de la agresividad, es lo natural e instintivo. Esta es una respuesta a las amenazas externas lo que nos inspira a luchar y defendernos cuando nos sentimos atacadas, por lo tanto sentir un poco de ira no es dañino, es necesario para nuestra supervivencia. Pero como todos los extremos son malos, tenemos que aprender a controlarla para que las situaciones no se nos salgan de control.

La ira es un estado emocional que tiene sus variantes, puede ser una leve irritación, una furia moderada o una rabia intensa. Al molestarnos presentamos cambios biológicos y físicos, como por ejemplo aumento en nuestra presión y ritmo cardiaco. Asimismo, se disparan nuestros niveles hormonales como la adrenalina y la noradrenalina, por eso en algunos casos la ira “nos ciega”.

Expresión de la ira

Por razones de sentido común y normas sociales, no podemos atacar físicamente a cada persona u objeto que nos causa irritación, por lo tanto, recurrimos a diferentes maneras conscientes e inconscientes para lidiar con todos esos sentimientos de ira, pero definitivamente la mejor forma de hacerlo es de manera asertiva y no agresiva. Para lograr esto debemos aprender a manejar nuestras emociones, tener en mente que podemos conseguir las cosas sin lastimar a otros, lo principal es tener respeto hacia nosotras mismas y hacia los demás.

Tampoco es bueno suprimir la ira y luego redirigirla a otro tipo de pensamiento, si no expresamos nuestros sentimientos correctamente y la mantenemos dentro de nosotros sin ninguna expresión externa, puede causar ansiedad, hipertensión e incluso depresión.

Si no controlamos nuestra ira, ya sea que la suprimamos o en el caso contrario creamos una conducta cínica y hostil estamos creando un ambiente de infelicidad. El comportamiento pasivo-agresivo y la actitud más que crítica destructiva, hace que las personas no tengan relaciones exitosas.

Estrategias para controlar la ira

Relájate:

Si sientes que tienes muchos episodios de ira, intenta realizar ejercicios de relajación a diario, de este manera, al momento de tener algún inconveniente que te cree uno de esos accesos de ira seas capaz de controlarla. Sigue estos pasos:

Respira profundamente, toma aire desde tu diafragma, al mismo tiempo repite alguna frase como “relájate” o “ten calma” y visualiza en tu mente imágenes que relajen. Ejercicios como el yoga pueden a ayudarte también a calmarte.

Busca el origen de tu ira:

Muchas veces la ira puede venir de algún problema más profundo que tengas en tu vida y no has sabido enfrentarlo, si sientes que no has encontrado solución a ese problema en específico te puedes sentir frustrada. Enfócate, traza un plan y tomate el tiempo necesario pero no lo aplaces, no te castigues y renuncies si no consigues la solución, eventualmente lo lograrás. Terminar de resolver ese asunto pendiente puede mejorar al manejo de tu ira.

Mejora la comunicación:

Si te ves metida en una discusión acalorada, baja el ritmo y trata de escuchar atentamente a la otra persona, por más difícil que sea no respondas a la primera, tómate tu tiempo y piensa cuidadosamente lo que vas a decir. Es natural ponerse a la defensiva cuando nos sentimos atacadas, pero no pelees por cosas que realmente no tienen importancia, trata de entender al otro y descubrir cuál es el verdadero mensaje detrás de esas palabras molestas. Por ejemplo, si es tu pareja, quizás sea que se siente abandonada y busca llamar tu atención.

Usa el humor:

Ya sabes lo curativa que es la risa, puede aliviar cualquier momento de tensión y bajar los niveles de rabia. Por ejemplo, si te encuentras en medio de una situación que está creando ira en ti, dibuja en tu mente una imagen graciosa. Pero ojo, no te rías de los problemas ajenos y no uses el humor de manera sarcástica para atacar a otros. Esto es solo una herramienta para ti, para que internamente logres tu calma en medio de algún momento estresante.

Cambia de aire:

Si sientes que hay momentos o rutinas que están creando molestia en tu vida, trata de cambiarlas. Por ejemplo, si algún tema de conversación con tu pareja causa conflicto, intenta buscar algún lugar agradable para iniciar esa conversación y conseguir una solución, si el camino que recorres para ir a algún lugar es estresante, cambia de ruta. Son pequeños detalles que si los cambiamos pueden hacer una gran diferencia.

Recuerda que la vida es corta y no podemos desperdiciarla sintiendo algo negativo como la ira descontrolada. Trata de ver las cosas desde otra perspectiva, aunque no sea fácil puedes cambiar tu carácter y ser más tolerante con las cosas que te rodean, es muchas veces tratar de analizar si de verdad eso que te está haciendo sentir molestia es tan serio como piensas. Ser un poco más tolerantes, pacientes y sentir empatía hacia los demás puede ayudarnos a enfrentar todo con mejor humor.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

https://www.instagram.com/womelish/